lunes, 17 de noviembre de 2014

Abordaje cognitivo conductual para las crisis de panico

ABORDAJE COGNITIVO CONDUCTUAL PARA LAS CRISIS DE PANICO
Lic Monica Arcas
Cuán libre soy? Pregunto el hombre a su Creador.
Yo no puedo rechazar mi cuerpo
Yo no puedo renegar de mis ancestros
Yo no puedo desaparecer de mi entorno
Yo no puedo escapar de mi tiempo
Tú no eres libre de tus condiciones, El contesto
Pero tú eres libre de elegir una ACTITUD
Ante tus condiciones.
Y eso es lo máximo que jamás he concedido
Se cura?, Se mejora?se nace con esto? Hay recaídas? Tengo necesariamente tomar medicamentos? Dentro de cuanto voy a estar como antes? No puedo solamente tomar los medicamentos?. Estas son las múltiples preguntas que efectúan los pacientes en la primera entrevista con el especialista en trastornos de ansiedad, y uno tiene que ir conociendo al paciente su historia, los eventos últimos que le han sucedido antes de la primera crisis, no hay una respuesta lineal porque hay que tomar en cuenta la subjetividad del paciente, asimismo el estado actual del mismo y si sus crisis vienen acompañadas con otros cuadros de ansiedad, así como si realmente necesita ser derivado por un psiquiatra para ser medicado. Muchas personas equivocadamente quieren que la ansiedad se “apague””desaparezca inmediatamente, sin pensar, como si el proceso de atravesar la crisis debe estar anestesiado. Si bien cuando los niveles de ansiedad patológica no pueden ser manejados con técnicas de relajación y desfocalizacion de la atención puesta al cuerpo (Registro Interoceptivo) una vez evaluado por el profesional idóneo a través de escalas validadas esos valores no solo son provechosos para el terapeuta sino que según esos niveles dependerán de el auxilio de antidepresivos y ansiolíticos específicos que el médico prescribirá.
Los ataques de pánico pueden ser recurrentes e inesperados, la primera vez que la persona sufre un ataque de ansiedad de modo panicoso, es un antes y un después, la persona sufre en forma rápida e inesperada toda una serie de síntomas neurovegetativos (taquicardia, sudor, opresión torácica, mareos) que lo asustan muchísimo porque no está ligado inmediatamente a un suceso que está presente, sino que es un torrente de adrenalina que pone al cuerpo en estado de hiperalerta con mucho miedo a padecer alguna lesión orgánica y/o mental que lo lleve a un límite sea la muerte súbita, aparece la fantasía de tener un infarto agudo de miocardio, un accidente cerebro vascular , especialmente cuando los mareos y la inestabilidad son la prevalencia sintomática, cuando la persona se hiperventila y siente que su cabeza esta como embotada, aparecen pensamientos recurrentes e intrusivos de miedo pensara que se está desquiciando, la locura es vista como la muerte psíquica. Pero todo esto son pensamientos disfuncionales producto del miedo, la persona al no saber el circuito de la ansiedad, traduce sus síntomas en cuadros que creen que se están produciendo, pero la ansiedad es una emoción normal de los humanos y que en determinados estados de estrés crónico han elevado sus niveles y hacen un  episodio paroxístico de ansiedad, no obstante es importante que el paciente sepa que la ansiedad si bien es molesta NO ES PELIGROSA, pero si se debe reducir a través de la psicoterapia para que no incida en el sistema inmunológico, el estrés crónico está relacionado con baja inmunológica y esto es lo que se debe tratar terapéuticamente detectando las formas erróneas de cómo procesa su realidad el paciente. Estas formas erróneas son las llamadas distorsiones cognitivas cómo ve la persona la realidad la mayoría de ellas piensan de una manera exagerada, catastrófica, las crisis llevaran a la muerte, viven ese momento como una situación tan peligrosa que no hay un techo, termina en lo trágico, cuando en realidad la adrenalina que se dispara tiene punto en donde decae, es cuando el paciente terminada la crisis se siente decaído, como apaleado, sus piernas pesadas, el cuerpo entumecido, pero también ahí se instala el miedo y la hipervigilancia de cuando vendrá el próximo ataque de pánico, por lo tanto no se relaja, y esto es lo que perpetua el ciclo del pánico. Hay que cambiar la actitud frente al pánico, no hay antecedentes de muerte por pánico, cambiar la actitud es todo un trabajo con el terapeuta de psicoeducacion, no solo eso sino de reestructuración de pensamientos disfuncionales para tener acceso a pensamientos realistas y asertivos, y que esta crisis logre un  sentido personal para el padeciente. En mi experiencia de muchos años con pacientes con pánico he visto que por debajo de estas crisis en muchos casos hay duelos no elaborados, más allá de la predisposición genética que es el terreno fértil para el desarrollo de la ansiedad. La ansiedad patológica no viene de la nada, nada es porque si hay una causa en la biografía del paciente que precipita esta ansiedad, es importante el registro de cuando para el paciente comenzó esto, en qué circunstancias de la vida esto apareció por primera vez, o que recuerde que fue la vez que lo tuvo registrado, y si esas circunstancias aún están presentes o se volvieron a suceder, esto es uno de los factores que los psicólogos nos diferenciamos de los psiquiatras en el sentido de lo personal, la historicidad, las vivencias precoces de desamparo o sobreprotección que ha tenido la persona, el pasado emocional, la actitud de rememorar y sacar las emociones a través del relato ayuda a la elaboración del trauma que se esconde en las crisis de ansiedad. Lo que sucede no pertenece a la lógica sino al campo emocional, los pensamientos que aparecen en los cuadros ansiosos se encuentran desproporcionados y por ende repercuten en la conducta que por lo general es evitativa y que lleva al sujeto a perpetuar y alimentar falsas creencias, la persona se hace receptiva solo a lo negativo es lo que llamo “sesgo atencional”, solo se atrapa aquello que pueda coincidir con el miedo , pero solamente con cambiar el “dial” y aplacar la mente con pensamientos, imágenes, palabras positivas utilizando las técnicas pueden neutralizar esos pensamientos negativos. También es necesario que el paciente se acostumbre a llevar un registro de estados anímicos, síntomas y conductas que se van produciendo a lo largo del tratamiento, esto ayuda mucho no solo a poder trabajar más en foco con su terapeuta sino que es un registro que el paciente elabora e internaliza.

La terapia cognitiva conductual ha sido la mas eficaz para el abordaje de los ataques de pánico, eso no implica que otros abordajes no sirvan, de hecho un terapeuta avezado en las terapias cognitivas tienen también por lo general buena base en el psicoanálisis, el enfoque psicodinamico y también en la fisiología del circuito de la ansiedad por lo tanto esto cubre un espectro bastante amplio y ecléctico, ya no sirven los modelos rígidos sino la plasticidad de utilizar herramientas eficaces para que el paciente recupere su estabilidad emocional.

No hay comentarios:

Publicar un comentario