lunes, 28 de marzo de 2016

EVALUACION DIAGNOSTICA Y TRATAMIENTO DE LA DEPRESION


Lic Mónica Arcas

Durante nuestras vidas experimentamos muchas veces estados de tristeza, la mayoría reactivos a alguna situación adversa que se nos presenta en los campos afectivos, laborales y económicos, pero estos estados que son ocasionales no siempre desarrollan un estado depresivo, sino que dependen de la personalidad y de la forma subjetiva de cómo se enfrentan estos obstáculos. La depresión clínica es un cuadro psiquiátrico que conlleva mayor severidad y cronicidad. Muchas personas pueden presentar síntomas neurovegetativos (trastornos en el sueño, apetito, sexualidad, irritabilidad, taquicardia, ansiedad) pero niegan un sentimiento de tristeza, o bien todo lo contrario sentir un estado de angustia existencial y más tarde admitir la presencia de síntomas depresivos. Es frecuente la negación de estos síntomas y si la apreciación de los mismos por parte de la familia quienes sufren los avatares de su conducta, y también muchas de las veces esta enmascarada por un comportamiento exacerbado en el área laboral presentando estados anhedonicos en las otras áreas vitales.
En la clínica se observan dos cuadros muy diferenciados (no tomando en cuenta los trastornos bipolares), uno de ellos es la Depresión Mayor y el otro es la Distimia.
En el caso de la depresión mayor puede cursar con estados melancólicos, lo cual agrava el cuadro ya que hay probabilidades de suicidio ya que la persona está inmersa en un grave estado anímico con total falta de placer y estado de culpabilidad. También se encuentra la depresión con rasgos psicóticos que se presentan con episodios de delirio, alucinaciones (mayormente auditivas) sentimientos de culpa, nihilismo, o bien recaer en un estado de mutismo sin contacto con el mundo externo (estupor depresivo). Otro cuadro que se presenta es la depresión estacional, que aparece en estaciones donde la luz solar es menor, y se la puede comparar con los estados depresivos de la bipolaridad, estados de abatimiento, ausencia de placer, irritabilidad, enlentecimiento y profunda tristeza.
Características diagnosticas de la Depresión mayor:
*   Estado de ánimo deprimido, disforicos, se sienten caídos y en algunos casos ansiosos e irritables
*   Falta de interés en las cosas (especialmente en aquellas que le generaban placer)
*   Perdida o aumento de peso (este último se produce cuando la persona manifiestan avidez en consumir hidratos de carbono)
*   Trastornos en el ciclo del sueño (Insomnio, despertar temprano) o su contrario hipersomnia
*   Problemas en la concentracion, en su capacidad de pensar, de organizarse
*   Anergia, falta de energía para realizar las tareas cotidianas
*   Auto desvalorización, sentimientos de culpabilidad (sentirse una carga para su familia)
*   Estados de agitación (se expresa a través de una inquietud interna, deambular continuo, frotamiento de manos, e inclusive aumento del consumo de cigarrillos y/o sustancias para apaciguar su ansiedad) o su contrario retardo psicomotor (enlentecimiento de sus movimientos, del discurso, las respuestas son retardadas)
*   Ausencia de deseo sexual, que incluye a toda actividad que le producía placer, quedo aplanada esta área.
*   Estado de desesperanza (ven un futuro negro, sin salida)
*   Ideas de muerte, pensar en la muerte en forma recurrente, ideaciones que giran en torno a la muerte como salida, establecimiento de un plan.
En los casos en donde predomina la melancolía:
Ø La depresión se agrava por las mañanas el paciente siente profundo vacio al despertar, generalmente también se observa que se despierta mucho más temprano de lo habitual.
Ø También hay anhedonia generalizada
Ø Ideas de culpa, e ideas de suicidio
Estos cuadros requieren de manera inmediata la aplicación por parte del psiquiatra de un plan medicamentoso y de seguimiento del mismo, así como el tratamiento intensivo de un terapeuta avezado en los cuadros de depresión.
Desde el punto de vista cognitivo
El paciente está inmerso en una forma de procesamiento mental en donde su percepción esta distorsionada respecto a su persona (hay una desvalorización que tiene sobre sí mismo) sobre el entorno y principalmente no percibe la posibilidad de un cambio y que se pueda modificar en el futuro. Su atención y su capacidad de toma de decisiones esta disminuida. Muchas de las veces se presentan sentimientos de culpa, hay una maximización de recuerdos de episodios donde su registro es distorsionado y se culpan excesivamente. Es por eso que estos puntos deben ser reestructurados por un pensamiento más racional. Generalmente tienen estados de reflexión obsesiva sorbe determinados problemas y/o situaciones pasadas, esta rumiacion ocupa buena parte de su estado mental (existen casos en donde rozan los estados delirantes). Su falta de energía se manifiestan por la mañana y van mejorando ya hacia la noche pero no logrando un estado equilibrado, es por las mañanas que aparecen más ideas de ruina, de fracaso que llevan a ideas de muerte, muchas veces expresado como la necesidad de estar con sus seres queridos muertos, o como solución a este estado de tristeza profunda que les cuestan levantar.
Hay que evaluar desde el punto de vista psicológico la resolución de problemas, esta técnica apunta a la identificación de los focos problemáticos que presenta al momento la persona trabajando en los posibles caminos de resolución de los mismos entre varias alternativas que se van trabajando en las sesiones terapéuticas.
Evaluar los pensamientos distorsivos que presenta, por lo general se tiene a maximizar todo lo negativo, lo ven sin solución posible y minimizan la posibilidad de estrategias positivas, realistas que pueden operarse, tienden a sacar conclusiones generales y conclusiones arbitrarias, para ello en la terapia se debe proceder a detectarlos y reestructurar esa forma de pensamiento destructivo exagerado que presentan por otro más realista y adecuado a la situación. Enseñar psicoterapéuticamente a los pacientes el desempeño de habilidades sociales y manejo de contingencias.
Es muy importante indagar sobre ideas de suicidio,  especialmente cuando el paciente presenta una culpa melancolizada, no solo evaluar el contenido cognitivo sino posibles conductas y/o situaciones de alto riesgo como ser no alimentarse, consumo de sustancias, conductas autolesivas entre otros.
Características clínicas del suicida potencial para tomar en cuenta:
·       Intenso sentimiento de culpa, inadecuación y desesperanza, ideas de autodenigración
·       Preocupaciones hipocondriacas graves con una certeza delirante
·       En estados de depresión psicótica alucinaciones auditivas que indican autodestrucción
·       Estado depresivo que no remite con plan medicamentoso.
·       Desempleo y problemas económicos con caída drástica del nivel de vida.
·       Perdida de grupo familiar, antecedentes de suicidios familiares, o intentos del paciente
·       Aislamiento social, alejamiento de sus seres queridos, familia sin contención hacia la persona enferma
·       Abuso de sustancias con riesgo de sobredosis.

Otro cuadro muy común es la Distimia: Por distimia se denomina a un cuadro del humor que se caracteriza por la presencia de estados alterados de humor mucho más leve que la depresión mayor y que presenta síntomas temporales de perdida y/o aumento del apetito, Trastornos en ciclo del sueño (insomnio o hipersomnia) anergia temporal se encuentran como si “no tuvieran pilas”, dificultad para tomar decisiones y organizarse, baja autoestima con déficit importante de asertividad, y un sentimiento de desesperanza respecto a su propia vida. Al igual que la depresión se debe proceder a desarticular la triada cognitiva negativa que presentan, incentivar a organizar su tiempo recobrando paulatinamente el placer gradual por actividades que en el pasado le producían entusiasmo, y que logre interactuar socialmente evitando el aislamiento que lo perpetua en estados de desolación.

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