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martes, 17 de junio de 2025

REFLEXIONES SOBRE LA VIOLENCIA

Como definimos a la violencia? 

 Toda violencia implica un acto sea físico o de poder de manera intencional, ya sea de modo real o como amenaza contra un sujeto, grupo comunidad cuya intervención nociva genera lesiones, muertes, traumas , privaciones.

Hay tres principios que deben ser tomados en cuenta a saber:

1.El respeto a la libertad personal, su pensamiento, y sobre el espacio ajeno y propio.

2.El sentimiento de solidaridad y del cuidado del otro y de si mismo

3. El desarrollo de una agresividad benigna al servicio de la supervivencia del sujeto social.

Una sociedad sana debe estar basada en los valores éticos desde los lugares de poder que son elementos de identidad. , pero como dice Erik Fromm Cuando la sociedad siente una amenaza la lleva a un estado de agresividad para lograr la supervivencia, a lo que el denomino la agresividad benigna, pero si este estado de alerta amenazante no cede en el tiempo existe una deformación de los mecanismos defensivos sociales y se llega a los estados extremos apareciendo la sombra de la destructividad, la sociedad entonces se disgrega, se atomiza y reina la ley del mas fuerte, o sea surge el individualismo, con las consecuentes perdidas de los valores éticos de una sociedad, el sujeto se vuelve mas primitivo en su accionar, egoísta y despliega conductas antisociales.

Actualmente la geopolítica nos muestra con crueldad los hechos de guerra que simultáneamente se producen en muchas partes del mundo, tras cortinas sabemos que hay interés en juego de naciones (armamento bélico, cada vez mas sofisticados) , pero el ciudadano corriente con los medios globales de comunicación es participe de introyectar imágenes terribles de drones matando seres humanos en vivo y en directo, que con pasar del tiempo generan una anestesia emocional, ya no impacta casi nada, vemos en pantalla atrocidades y no conmueve, eso es un mecanismo arcaico de defensa. Tambien la estimulación de la violencia a través de juegos crueles de exterminación, no hay limite para las redes sociales e incluso existe las web dark donde lo aberrante circula sin sanción.

Las crisis económicas, el ascenso del consumo de drogas, la marginalidad cada vez mayor de los grupos familiares, donde la estructura familiar fue erosionada, el desempleo por décadas, la falta de recursos intelectuales en muchos sectores de la sociedad, y la no percepción de la posibilidad del trabajo como recurso identificatorio de producción, ha generado mucha violencia social, hay un borramiento de legal, una transgresión cotidiana de la Ley. La ausencia de progenitores que en búsqueda de empleos precarios y de changas , dejan a sus hijos en un estado de desprotección, porque no hay otras opciones, dan lugar a jóvenes en la calle, con la posibilidad de abuso de sustancias y acciones delictivas. 

Una cultura que no premie el esfuerzo, el valor del trabajo y el estudio, tomando como parámetro bases maquiavélicas esta condenada al fracaso, es por ello que las instituciones deben promover y estimular en los jóvenes el valor del avance personal a través del crecimiento personal, estimular la solidaridad, promover la prevención en salud mental para evitar en la medida de lo posible que los modelos desintegradores no avancen, de esta manera evitamos la violencia, estimulamos la tolerancia, la integridad de pensamientos y rompemos con dicotomías  que traen retraso y hostilidad social.


Lic. Mónica Arcas Psicóloga Clínica

 

martes, 20 de enero de 2015

ESTADOS DE DEPENDENCIA AFECTIVA PATOLOGICA Y LA VIOLENCIA DOMESTICA ASPECTOS DESCRIPTIVOS

  Lic. Mónica Arcas

En primer lugar hay que diferenciar lo que es un estado de dependencia afectiva, de lo que significa una relación de amor, discrepan totalmente porque en una relación de dependencia hay una asimetría donde en un polo esta el poder que ejerce una persona sobre otra, se constituye una relación basada en el manejo del poder , quien  lo tiene sobre ese vinculo y de qué manera lo ejerce. Hay en Latinoamérica una tendencia muy extendida educacional que nace desde la crianza y es reforzada a través de la educación y la religión,  que las mujeres debe ser sumisas con el hombre, aprenden lentamente a someterse y a satisfacer las demandas de la pareja sin cuestionarse si les está afectando, olvidándose por ende de sí mismas, postergando vocaciones, necesidades de cuidado, incluso su atencion medica, ante el temor de que su pareja las abandone, que es el mayor temor que tienen las mujeres dependientes, que ese objeto de amor donde se pone todas las idealizaciones y se sacrifican las propias necesidades en algún momento se pueda perder, que la rechace, ya que no ha aprendido a reconocer sus propios valores  pues necesitan y tienen ese vinculo dependiente, pero también éste necesita para mantener el control del codependiente  que es el que sostiene y se deja someter, porque sin esto el poder queda también este en un lugar de fragilidad, o sea que la persona que domina necesita tener a otro que le permite este tipo de alianza. Estas relaciones muy frecuentes donde predomina la dependencia afectiva habita un amor condicionado, por lo tanto muy vulnerable, ese “amor” esta apartado de lo que es normalmente saludable que es la libertad individual, entonces constituyen un terreno favorable para que se desarrollen en muchos casos la violencia domestica sea de origen psicológico y/o físico.
Hay una asimetría en cuanto al poder y al control, este control se ejerce en muchos sentidos que va desde el control de horarios, de las relaciones sociales y/o familiares, del dinero, compras, sexualidad donde es el controlador el que determina que cosas y/o acontecimientos está autorizada a realizar y que no, este el punto donde se comienza la violencia, se violenta la libertad individual y el otro actúa como apéndice sujeto a la voluntad y a la ley que opera en el circuito.
La persona dentro de un circuito de dependencia no puede por su temor a la perdida y por la indefensión aprendida ejercer una defensa adaptativa que le permita ser mas asertiva y poner los limites saludables en el vinculo de ladependen del reconocimiento del ese otro significativo con el cual tienen ese vinculo dependiente, pero también éste necesita para mantener el control del codependiente  que es el que sostiene y se deja someter, porque sin esto el poder queda también este en un lugar de fragilidad, o sea que la persona que domina necesita tener a otro que le permite este tipo de alianza. Estas relaciones muy frecuentes donde predomina la dependencia afectiva habita un amor condicionado, por lo tanto muy vulnerable, ese “amor” esta apartado de lo que es normalmente saludable que es la libertad individual, entonces constituyen un terreno favorable para que se desarrollen en muchos casos la violencia domestica sea de origen psicológico y/o físico.
Hay una asimetría en cuanto al poder y al control, este control se ejerce en muchos sentidos que va desde el control de horarios, de las relaciones sociales y/o familiares, del dinero, compras, sexualidad donde es el controlador el que determina que cosas y/o acontecimientos está autorizada a realizar y que no, este el punto donde se comienza la violencia, se violenta la libertad individual y el otro actúa como apéndice sujeto a la voluntad y a la ley que opera en el circuito.
La persona dentro de un circuito de dependencia no puede por su temor a la perdida y por la indefensión aprendida ejercer una defensa adaptativa que le permita ser mas asertiva y poner los limites saludables en el vinculo de la pareja, adopta una posición de sumisión que es la que  mantiene un nivel de tensión relacional que explota la mayor parte de las veces en un episodio de violencia domestica. El hombre por otra parte ejerce el dominio y el control de “su mujer” objetivizada que debe someterse a los designios que lo que el plantea como aceptable dentro del vínculo, pero también es un hombre que sufre de la imposibilidad de aceptar su soledad, y muchas de las veces ha sido objeto en sus precoces años de la violencia que han ejercido su familia para con él. Eso no quiere decir que hay que justificarlo, pero ambos partenaires se unen porque son mutuamente dependientes, a ambos los aterra la soledad y consolidan una unión patológica muchas veces letal.
A este vínculo patológico que se llama codependencia todo funciona siempre y cuando se mantenga esa obediencia y sometimiento a cambio del amor y el reconocimiento que la codependiente espera de su pareja, pero cuando algún elemento no confluye en este status quo aparece la violencia en forma de maltrato, descalificaciones, amenazas de abandono, y ejercicio del maltrato físico.
Salir de ese circuito es muy complejo pero necesario, no es imposible, pero el trabajo psicoterapéutico con la persona dependiente que carece de autoestima y de autonomía personal conlleva una tarea ardua en donde hay que lograr que la persona pueda aprender a conocerse, a saber quéy que no es, porque ha quedado tan impregnada en las descalificaciones que las ha internalizado, tiene que reconstruirse y saber que la relaciones afectivas son de otro modo, basadas en las libertades y respetos mutuos de los integrantes de la pareja, debe aprender asertividad para poder defender sus derechos y no quedar pasiva, pero el equilibrio de aprender sus derechos deben ser equilibrados y no desajustados porque pueden incitar nuevamente a la violencia, la persona tiene que aprender a comunicar sus pensamientos y sentimientos y sentirse digna por ellos, colocarse en una posición subjetiva en donde le importe menos la opinión de los otros, no estar sujeta al juicio de los otros sino centrarse en sí misma, en sus necesidades sin que estas perjudiquen a otros, ni esperar que los otros satisfagan siempre sus necesidades.
La terapia cognitiva conductual favorece a la reestructuración cognitiva en donde se pueden trabajar las diversas creencias disfuncionales que operan en la persona y que ocasionan conflictos, fomentar la seguridad y aprender a tolerar la soledad y rescatar la dignidad que significa apropiarse de la libertad de expresión.

lunes, 17 de noviembre de 2014

La infancia robada

La infancia robada de Silvia a propósito de un caso de abuso parental


Lic.Monica Arcas


Las relaciones familiares suelen ser suelen ser difíciles cuando dentro del núcleo familiar hay abuso, pero si encima se trata de familias caóticas con comportamientos psicopáticos por parte de los padres, la victima suele estar en el máximo desamparo.  Este es el caso de Silvia, mujer de 29 años de edad al momento de la consulta, casada con un hijo varón de 9 años, Silvia había sido víctima precoz del peor de los abusos el abuso sexual parental.

Inicia tratamiento psicoterapéutico derivada por su médico por presentar estados de ansiedad comorbidos con depresión crónica, en la admisión la paciente presentaba alteraciones en el ciclo del sueño, pesadillas recurrentes, somatizaciones variadas desde cefaleas, trastornos  gastrointestinales, mialgias. Desde el punto de vista conductual se mantenía con conductas de evitación social, era muy aprehensiva con su hijo a quien controlaba constantemente por temor a que le “pase algo”. Su vida afectiva era estable, casada con un hombre comprensivo y protector a quien ella definía como una persona muy confiable.

Establecida la alianza terapéutica Silvia refiere la necesidad de contar algo que ni siquiera su esposo ni su médico saben debido a que a ella le cuesta mucho hablar de esto por vergüenza. Ella había sido víctima de abuso sexual reiterado con penetración por parte de su padre biológico a los trece años. Su padre la abusaba en el baño, ese goce paterno que consistía en utilizar ese cuerpo infantil cosificado destinado a la satisfacción de sus aberrantes necesidades especiales, aquí se puede observar dos cosas; por un lado la asimetría y el poder que ejerce este depravado con su hija y este abuso muestra el dominio visto al otra como mera posesión, deshaciendo la subjetividad, cosificándola, un acto de ruptura de los limites y la frontera del cuerpo avasallado, dejándola en la máxima indefensión psicofísica, ya que esta desde todo punto de vista desprovista de mecanismos defensivos que puedan prever el daño, por lo traumático del suceso y su efecto terrorífico en el psiquismo deja las huellas de un estrés Postraumatico. Ella recuerda los estallidos de cólera de su padre amedrentándola ante cualquier resistencia de la menor, los golpes cada vez eran más frecuentes, hasta llegar a anestesiarse “trataba que se pase pronto”, aquí se produce un mecanismo muy primitivo como es la disociación que protegen al yo ante lo siniestro de la situación vivida. No deja de ser un elemento menor el momento vital de cómo se desarrollo este abuso, en el inicio de la adolescencia que es interrumpida por la violencia máxima con sus consecuentes miedos al embarazo, enfermedades, junto con sentimientos de bronca, culpa y perplejidad, esto transcurrió en el tiempo, ella recuerdo que con el primer episodio corrió a denunciarlo ante su madre, pero no encontró la respuesta eficaz que una madre puede dar, ella le respondió “Mejor es tu padre que cualquier guacho”, jamás olvidara ese desamparo que vivió con estas palabras que la dejaron atrapada dentro de este circuito perverso. El punto final se produjo ante una gran paliza que recibió de su padre que la motivo a buscar amparo con una vecina amiga, no volvió más a su casa, tenia quince años, nunca denuncio el abuso sexual ante la ley, al tiempo conoció a quien actualmente es su esposo y se junto con él, comenzó una nueva etapa de su vida junto a un vínculo sanador.

Se trabajo por etapas con mucha empatía y respetando el timming del paciente, fortaleciendo su autoestima y su estigmatización, el estigma es una barrera en la recuperación de la mujer y a la prevención de la agresión sexual en el futuro por parte de la sociedad. La narración de los hechos que había padecido permitió la expresión de su dolor, poder poner en palabras lo siniestro, al mismo tiempo trabajar todo lo concerniente a la vergüenza, a la autoculpacion que suelen tener los abusados, el no poder denunciar ante la ley lo ocurrido y callarlo, pero una vez recuperada su autoestima, fortalecida y con mucho trabajo de psicoeducacion en distintos niveles y a repetición para que pueda entender y elaborar el trauma, Silvia tomo la decisión de ver a sus padres y expresarles directamente el daño que les había infligido, a sabiendas que seguramente no habría arrepentimiento ni sentimientos de culpa, y como era de esperar eso fue lo que encontró, es mas la culpa era de ella de todo el dolor que les había infligido, negando todo, esta es una de las estrategias de los psicópatas la identificación proyectiva. La familia original de Silvia era muy desestructurada y caótica, ella era la única hija mujer de cuatro hermanos, el mayor con antecedentes psiquiátricos y adicciones se ahorco, su otro hermano también con problemas de consumo de cocaína y el menor con comportamientos antisociales, después de un evento fortuito de azar donde la familia tuvo un premio mayor todos Vivian al amparo de estos padres caóticos, Silvia nunca tuvo tampoco el apoyo de sus hermanos, lo que la motivo a terminar el contacto definitivo con ellos. Se dedico a su familia, a terminar el secundario, poco a poco sus síntomas fueron disminuyendo a punto de que su médico procedió a retirar la medicación en forma gradual. Junto con su marido tomaron la decisión de tener a cargo una salita de ancianos a quienes visitaba los fines de semana. Le fue doloroso romper las relaciones con su familia de origen pero comprendió que más doloroso es esperar un milagro. Comprendió que los psicópatas son depredadores que solo les interesa sus necesidades y que el contacto cero ir la mejor solución.

Psicóloga Clínica Especialista en Trastornos de Ansiedad

Conferencia XXII Congreso Internacional de Psiquiatría junto con el Dr. Hugo Marietan.


Sheraton Buenos Aires, 11 de noviembre de 2014

El maltrato hacia la mujer

El maltrato hacia la mujer antecedente de un cuadro de Estrés Postraumatico
Lic.Monica Arcas

La violencia se presenta en todos los ámbitos, en todas las clases sociales, el impacto de la violencia conyugal erosiona a la persona dejándola con pocas posibilidades de utilización de defensas, impide que pueda expresarse normalmente, muchas de las veces las mujeres se autoacusan de ser las causales de la violencia que desata su pareja, las microviolencias no son mejores, son sumatorias de un estado de desvalidamiento psíquico de la mujer. En la violencia conyugal hay una asimetría relacional, acá no se trata de una posición masoquista de la mujer, sino de procesos de condicionamiento, de dominio y de parálisis conductual que muchas mujeres sufren en esta relación donde llegan a tolerar aquello que es intolerable. Las degradaciones, burlas, sometimientos económicos y sexuales van socavando la autoestima de la mujer, la violencia psíquica es primaria, luego llegara la violencia física, la visible, pero la primera es muchas veces más letal hay palabras, acciones que generan en el psiquismo un golpe emocional. Las prácticas de control ejercido por el hombre violento con la idea de dominio lleva a la víctima al aislamiento, a un estado de tensión constante e hipervigilancia que a su vez influye en las múltiples somatizaciones y estados de estrés Postraumatico, ejemplificare en esta viñeta clínica.
Viñeta Clínica
Mujer de 41 años en pareja con un hijo de 14 años que consulta por derivación del Servicio de Gastroenterología. Al momento de la admisión presenta síntomas persistentes de activación ansiosa: palpitaciones, dolor torácico, estados de hipervigilancia, trastornos en el sueño, baja concentración, estado de ira  y miedo que repercute en su colon irritable, acompañado por síntomas compatibles a estado depresivo y sentimientos de desesperanza. Refiere estar viviendo episodios de mucha violencia con su pareja.
Se evalúa con Escala de Depresión Beck (severo).
Escala de Ansiedad Beck (moderada a severa)
Escala de Gravedad de Síntomas para TEPT de Echeburrua
Escala de Desesperanza de Beck
Medicada con Escitalopram (20 mg/dia)- Clonacepam
Diagnostico Presuntivo: TEPT comorbido con depresión (Eje I) y Síndrome I.Irritable (Eje 3)
Antecedentes Familiares: Menor de 3 hnas. Fallece su madre cuando la paciente tiene 8 años de edad. Figura del padre ausente. Solo recuerda ella la violencia  física que ejerció este hacia su madre.
La paciente relata que desde hace tiempo está sufriendo episodios de violencia verbal por parte de su pareja muchas veces debido a que el manejaba el dinero y nunca quiso que ella trabajara fuera del hogar porque debía quedarse para realizar las tareas domesticas a pesar de que ella había terminado una carrera universitaria, ella asumió ese rol sintiendo el control de su marido en el manejo de los gastos de la familia, pero este maltrato se recrudecieron en los últimos cinco años posterior a un episodio de ACV que sufriera éste quedando con secuelas motrices lo que ocasiono la pérdida de su trabajo, durante un tiempo prolongado la paciente lo acompaño en su rehabilitación. Impotente por su situación comienza a descargar su furia hacia su mujer en principio a través de desprecios y descalificaciones delante de su hijo y/o allegados. Debido a la emergencia económica ella iba en busca de una posición laboral motivo por el cual su marido se encargaba de subestimar su capacidad, comienza a controlar sus salidas, las llamadas telefónicas, y especialmente el maltrato psicológico se acentuaba cuando venían conocidos a su casa, lo cual empezaron a dejar de venir, quedando más aislada. Debido a que la vida sexual de la pareja había quedado interrumpida luego del accidente cerebral de él, a menudo era víctima de humillaciones de índole sexual desmoronándola internamente. Las peleas se hacían casi cotidianas por episodios nimios, y propiciaba una atmosfera de tensión que ella procuraba no contestar, teniendo en esas oportunidades estados de ansiedad, luego comenzaron las agresiones físicas (empujones, y hasta le llego a pegar con su bastón), luego él se encargaba de acusarla que su actitud de no reacción lo sacaba de quicio, muchas veces ella se planteaba si en realidad era culpable de la reacción de él, tenia ambivalencia de sentimientos hacia el por un lado sentía lástima porque estaba enfermo y justificaba su agresión  muchas veces a través de esta racionalización, y en otras oportunidades creía que con su actitud de contención hacia el podría llegar a cambiarlo. Las peleas se hicieron frecuentes hasta que el la expulsa de su casa con su hijo, se va a vivir temporalmente con una de sus hermanas y busca luego de un tiempo un empleo de cuidado de un niño.
El tratamiento con enfoque cognitivo se trabajo primeramente en psicoeducacion, manejo de su estrés a través de técnicas de relajación y control de la ansiedad. El objetivo en la segunda fase fue trabajo en la asertividad, aumentando las habilidades de afrontamiento, automonitoreo y modificación de creencias disfuncionales y distorsiones cognitivas mejoramiento en su autoestima, recuperando su autoconfianza. También se incluyo en un grupo de autoayuda en violencia. Actualmente se la sigue monitoreando y esta próxima a ingresar en una institución para ejercer su profesión.

Conferencia expuesta en el XXII Congreso Internacional de Psiquiatria-11/11/2014 junto al Dr.Hugo Marietan – Hotel Sheraton de Buenos Aires