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sábado, 4 de mayo de 2024

 

TRASTORNOS DE LA INGESTA : ATRACON

 

Lic.Mónica Arcas

 

La conducta de atracón es la ingesta excesiva y/o con la sensación de pérdida de control en un periodo corto de tiempo, donde después se genera en la persona malestar, sentimientos de culpa y muchas veces se infligen vomito como una manera de neutralizar el acto compulsivo.

 

Éstos, se observan en algunos tipos de trastornos alimentarios, por ejemplo, en la bulimia nervosa o en el trastorno por atracón.

En este último caso, las personas que lo sufren no presentan conductas compensatorias como vómitos autoinducidos, ejercicio excesivo, uso de laxantes, etc. También es observable estas conductas en los trastornos límite de la personalidad donde existe una desregulación emocional.

 

¿Cuál sería la diferencia entre los atracones de una persona con bulimia nervosa vs. trastorno por atracón? Aparentemente, sería que la alimentación es menos caótica, menos restrictiva, Sin embargo, independientemente de cualquiera que sea el padecimiento del que estemos hablando, puede haber riesgos ante una ingesta de alimentos excesiva, por ejemplo, de desgarro, también es un observable el reflujo esofágico con las consecuencias que ello conlleva.

 

Múltiples investigaciones señalan que los atracones pueden ser producidos tanto por restricciones alimentarias, así como tener influencia de alteraciones en el estado de ánimo. Personas que hacen un ayuno prolongado y luego se compensan con una ingesta desproporcionada, es por ello que se necesita trabajar en los hábitos alimenticios, comer a horas ya establecidas las cuadro comidas y comer de manera lenta, masticando y saboreando la comida.

 

De acuerdo con varias posturas, el atracón pudiera tener algunas “funciones”. Una de ellas podría ser que el atracón sirva como sustituto de una condición afectiva menos aversiva, por ejemplo, sentir culpa de haberse atracado, en lugar de experimentar una depresión severa. Muchas personas sienten un vacío depresivo que lo compensan con comida, luego aparece la culpa por el exceso y se autoinfligen desde diálogos negativos que atentan su autoestima hasta vómitos o conductas autolesivas (cortes superficiales en el cuerpo), como también es observable conductas de tipo evitativas.

  

Otra de ellas pudiera ser generar una visión de túnel hacia la comida para lograr que el individuo deje de prestar atención a sus emociones negativas.

 

También se observa con frecuencia la conducta de enmascarar las emociones negativas al culparse al atracón del origen de los conflictos emocionales. Aunque aún es necesario realizar investigación al respecto, es consistente la aparición de emociones negativas asociadas a los atracones.

 

Los atracones pueden deberse a varios factores: dietas restringidas, pensamiento dicotómico, sobrevaloración del peso y la figura, dificultades en la regulación emocional, antecedentes de obesidad infantil, etc.

 

En cuanto a los rasgos de personalidad, se observan vulnerabilidades en personas poco asertivas y con baja autoestima.

 

En algunos estudios, se ha encontrado que los pacientes con trastorno por atracón presentan puntuaciones más altas de depresión, ansiedad y estrés percibido.

 

La ingesta emocional de comida puede ser un predictor del trastorno por atracón

Además, estos elementos de afecto negativos pueden funcionar como factores mantenedores de la enfermedad.

 

La imagen corporal suele también estar afectada en estos padecimientos. Si bien es cierto que la distorsión de la imagen corporal suele ser menos frecuente e intensa que en la anorexia nervosa, el nivel de insatisfacción genera un elevado malestar.

 

El trastorno por atracón suele estar relacionado con la obesidad. Es común entre los pacientes con obesidad que asisten a tratamiento, encontrar hasta en un 30% de los casos un trastorno por atracón. Observando esta asociación, es necesario considerar el contexto, las conductas relacionadas, el trasfondo emocional, así como la relación con el cuerpo y la comida.

 

Los pacientes con trastorno por atracón pueden llegar a presentar además otros padecimientos psiquiátricos: trastornos del estado de ánimo, trastornos de ansiedad y abuso de sustancias.

Es común observar que haya una relación inversa entre la presencia de atracones y el abuso de sustancias. Parece ser que cuando uno domina, el otro se vuelve menos saliente, donde una posible explicación pudiera relacionarse con modelos neurobiológicos asociados a la recompensa. (aspectos de la activación dopamiérgica)

 

También es posible observar relación entre la presencia de trastorno por atracón y trastornos de personalidad y pánico

 

El tratamiento del trastorno por atracón tendría por objetivos reducir el riesgo de enfermedades asociadas al sobrepeso y la obesidad (diabetes, hipertensión, síndrome metabólico, etc.) y el control de los atracones, mediante la normalización de la ingesta alimentaria, entre otros componentes del mismo

 

Desde el punto de vista psicológico, es importante mencionar que los abordajes con mayor beneficio para este tipo de enfermedades son la terapia cognitivo-conductual y la terapia interpersonal, cuando se compararan con tratamientos nutricionales enfocados en la reducción de peso.

 

Lic. Mónica Arcas Psicóloga Clínica Especialista en Trastornos por ansiedad y de Trastornos de la conducta alimentaria

www.ansiedadweb.blogspot.com

 

 

jueves, 26 de noviembre de 2020

Tipos de distorsiones cognitivas en la anorexia nerviosa

 

La Anorexia nerviosa es un cuadro de Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA) que se caracteriza por ser multidimensional, intervienen factores genéticos, psicológicos, estructurales, sociológicos y familiares, se expresa con alteraciones en la conducta  restrictiva alimentaria, distorsiones en la imagen corporal, y un temor atávico a engordar. Son cuadros crónicos y delicados por la consecuencia que tiene esta conducta en la salud de los pacientes, por ello el abordaje es psicológico, psiquiátrico, clínico y nutricional.

En la línea de abordaje cognitivo conductual se observan una serie de errores de procesamiento de la información (distorsiones cognitivas) que presentan el pensamiento de estos pacientes y que hay que detectarlos con mucha empatía, ya que son muy resistenciales, a los efectos de proceder a la reestructuración. Sabemos que los pensamientos (creencias sobrevaloradas sobre peso/imagen/gordura) inciden en la esfera emocional y modifican las conductas sean restrictivas (anorexia de tipo restrictivo) como purgativa compensatoria (anorexia purgativa) también se debe tomar en cuenta la amplia comorbilidad tanto en Eje 1 (asociación con TDM, Trastornos de Ansiedad, Fobia específica, TEPT , TAG) como en Eje 2 ( Personalidades de tipo narcisista, rasgos obsesivos y trastorno límite de la Personalidad) que modifican las formas de abordaje de esta patología Entre las distorsiones más frecuentes que se observan están:

Abstracción selectiva:

Selección de parte de la información, ignorando otros aspectos de la misma. Por ejemplo: si la paciente interpreta que se descontrola ingiriendo determinados alimentos, se dirá a sí misma: «si como un trozo de pizza, me la voy a comer entera, mejor no probarla».

Pensamiento polarizado:

Es un pensamiento dicotómico, no hay grises, se caracteriza por la rigidez. El diálogo interno de la paciente se caracteriza por estar compuesto de expresiones absolutistas: «todo-nada», «bien-mal», «saludable-insalubre», «delgada-gorda», etc. (p.ej.: «Ahora que mi estómago se ha acostumbrado a no comer, es mejor que no coma nada. Si lo hago, volverá la sensación de hambre»).

Maximización y minimización:

Exageración de las consecuencias que entiende como negativas (p.ej. me he comido un sándwich de miga, me siento fatal… estoy más gorda…) y minimización de las negativas (p.ej. me encuentro mejor cuando no como que cuando lo hago…si sigo teniendo energía, ¿qué más da que no coma…?) Esto es debido a que estas pacientes no tienen conciencia de enfermedad, el síntoma es egosintónico.

Autorreferencias:

Incomodidad en contextos que tienen que ver con la comida y que derivan en pensamientos relacionados con los demás y con su peso (p.ej. «odio comer delante de la gente… la gente se me queda mirando…»).Esto es más agudo en pacientes que padecen premórbido ansiedad social.

Inferencia arbitraria:

Desorganización de la dieta basada en creencias o informaciones erróneas, no científicas y no contrastadas. Muchas veces estas pacientes se basan en informaciones peligrosas proveniente de blogs de personas con esta patología, a los efectos de aferrarse a esta conducta. La evitación de determinados alimentos (p.ej.: grasos), en favor de aquellos hipocalóricos (p.ej. determinadas verduras), ejemplifica esta distorsión cognitiva. No saben cómo combinar los alimentos, gestionar las cantidades y adecuarlas al gasto calórico diario.

Generalización excesiva:

Realizar afirmaciones fundamentadas en casos específicos. Por ejemplo: «si como hasta sentirme satisfecha, engordo lo que como».

Lic Mónica Arcas – Psicóloga Clínica – 15 3488 2542