Mostrando entradas con la etiqueta depresion. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta depresion. Mostrar todas las entradas

lunes, 31 de julio de 2023

 

Dinámica del estado depresivo

Los estados del humor se manifiestan de muchos modos, mas allá de los síntomas característicos que son la irritabilidad, los trastornos en el ciclo del sueño, la retracción del sujeto, la falta de placer y energía, así como los trastornos en la memoria, concentración, atención e interés, suelen aparecer una dinámica muy característica.

Muchas de las veces la persona que se encuentra depresiva se siente herida por determinadas circunstancias que le han acontecido, pero ese dolor psíquico que siente en lugar de darle expresión a través de la palabra, lo internaliza, este dolor se puede convertir en un sentimiento más acuciante como ser la ira, pero esta también cuando no es trabajada genera otra emoción tóxica que es el sentimiento de culpabilidad.

Esta energía que utiliza el aparato psíquico en reprimir estas emociones agota todas las reservas emocionales generando un estado de depresión, ya que el aparato psíquico está teniendo una sobrecarga emocional por diferentes causas de pérdidas que ha sufrido la persona.

Muchas veces se observa personas que si bien están activas de sobremanera ocultan estos sentimientos a través de atarearse para no contactarse con el dolor psíquico que tienen, otras lo ocultan a través del exceso de comida y/o bebida.

Este malestar es la génesis de alteraciones que con el tiempo se van agravando, las diversas desilusiones de la vida cotidiana y del entorno, hacen que la persona vaya gradualmente erosionándose y teniendo una pérdida de energía generando un agravamiento emocional volviéndose más rígido e irritable, y por ende afectando de manera directa muchas áreas de su vida (familiar, pareja, laboral, social).

Las personas que presentan depresión crónica han tenido por lo general una suma de sentimientos negativos reprimidos, su baja autoestima no les permite, sin un tratamiento adecuado avanzar con el dolor de las numerosas pérdidas que han sufrido y con sentimientos acumulados de ira y resentimiento que a la larga repercuten en forma directa con la salud física. Hay diversas somatizaciones al respecto patologías gastrointestinales, inmunológicas y endocrinas entre otras.

La ira reprimida en estos casos suele expresarse de una manera indirecta a través de alteraciones en el ciclo del sueño como las pesadillas, estas son consideradas como un defecto del trabajo del sueño ya que el sujeto interrumpe el sueño y despierta aterrorizado. Todas estas alteraciones en el sueño (entre ellas dormir poco, y despertar temprano) generan un agotamiento psicofísico que produce fatiga, al estar anérgico la persona deja de poner el interés en el mundo externo, retrotrayéndose hacia lo interior, su estado anímico decae profundamente y no puede mantener su atención y tener capacidad de goce en áreas donde antes encontraba una fuente distractora (hobbies, sexualidad, actividades lúdicas, etc), su mundo se ennegrece y suelen aparecen en algunos casos ideas de pensamientos suicidas como forma de autocastigo.

Los pensamientos suicidas son parte del proceso melancólico de culpa, Freud decía en su libro duelo y melancolía que la sombra del objeto recaía sobre el yo del sujeto, estas ideas anómalas deben ser tratadas ya que la liberación de estas ideas genera una descompresión para el sujeto, el suicidio es una descompensación total del yo.

La Terapia cognitiva, junto con aportes de otras escuelas son las que generan  ayuda al pacientes sea través de la reestructuración de los procesos cognitivos a mejorar el cuadro depresivo, sea a través de la elaboración de las pérdidas que sufre la persona y cuando uno va evaluando al paciente si se requiere apoyo farmacológico va procediendo a explicarle al mismo el valor de dicha prescripción a los efectos que mantenga una adherencia al tratamiento..

Lic. Mónica Arcas Psicóloga Clínica - TCC-  15 3488 2542 arcasweb@gmail.com///ansiedadweb.blogspot.com

lunes, 5 de octubre de 2020

 

DEPRESION Y TERAPIA COGNITIVA

La depresión es la enfermedad psiquiátrica principal en el mundo, se estima que 121 millones de personas la padecen en el planeta, y su aumento en pandemia se incrementa.

Desde la óptica del tratamiento cognitivo conductual se observa que las personas depresivas mantienen pensamientos inadecuados, y perciben de una manera distorsionada la realidad y el entorno, manteniendo conductas disfuncionales con  la consecuencia de la falta de refuerzo o de la falta de reciprocidad entre conducta y refuerzo  que repercuten en su actividad global e interacción laboral, social y familiar afectiva. La actual pandemia ha generado la exacerbación de cuadros depresivos en población con premorbilidad.

Por otra parte la actual crisis económica y la falta de trabajo y/o apoyo de personas pertenecientes a clases medias que han quedado quebrados por la imposibilidad de acceso a su fuente de trabajo, son el caldo de cultivo de inicio de estados emocionales de depresión como también de problemas orgánicos por su dilatación en la consulta (cardiológica, endocrinológica, clínica). También se ha observado síntomas compatibles con depresión y cuadros de depresión mayor en pacientes con deterioro cognitivo generando una fuerte discapacidad funcional.

La terapia cognitiva en depresión sostiene que el sujeto en ese estado anímico tiene una percepción distorsionada de sí mismo de manera negativa, se autopercibe un fracaso, un inútil, tiende a subestimarse y mantiene una autocrítica negativa, siente el peso del entorno que lo percibe como inabordable, la visión de un mundo caracterizado por obstáculos imposibles de vencer, y demandas exageradas del mundo externo y de un futuro sin salida, donde sus actuales sufrimientos se acrecentarán, estos patrones de pensamientos se lo denominó Tríada negativa de la depresión. Todas aquellas personas afectadas por la depresión pueden acceder con la terapia cognitiva a un abordaje que le permita elaborar construcciones que mejoren la visión sobre sí mismo, el entorno y el futuro, de manera más realista y adaptativa.

La depresión es un observable en los estadios iniciales de procesos neurodegenerativos, pero también pueden presentarse en demencias avanzadas, pero la presencia de estados depresivos suelen empeorar el funcionamiento cognitivo, especialmente de las funciones ejecutivas, la atención, la concentración, la memoria y la velocidad de reacción psicomotora.

En Terapia cognitiva se establece una relación terapeuta – paciente basada en la alianza terapéutica que consiste en consolidar un equipo de trabajo activo basado en la colaboración activa del paciente, la terapia no solo proporciona alivio, empatía y herramientas para que el paciente no solo pueda ir cambiando estos pensamientos distorsionados que lo anclan en la depresión, sino que su modificación y cambio se va produciendo en la medida que se explora sus pensamientos, sus significados personales y las conductas que mantiene y que le aporta al terapeuta a los fines de ir construyendo estrategias de abordaje y una reconstrucción más adaptativa de la realidad. El rol activo del paciente le proporciona ir registrando situaciones, modos de percibirla, emociones que se suscitan y síntomas que provocan que luego son tratados en la terapia, pero el solo hecho de registro de sus pensamientos, emociones y conductas que ha observado activamente es generador de cambios más estables. Actualmente debido a la pandemia, obliga a los usos tecnológicos para el tratamiento, pero no por ello se pierden las posibilidades de reestructuración cognitiva, y de consolidar esta forma de trabajo.

Lic Mónica Arcas Psicóloga Clínica // 15 3488 2542 //arcasweb@gmail.com

 

 

 

jueves, 23 de enero de 2020


Depresión y asociaciones con enfermedades médicas


La depresión tiene una gran incidencia en el mundo, una de cada 5 personas sufrirá un cuadro de espectro de trastornos del ánimo a lo largo de su vida, y en aquellos que padecen una patología orgánica aumenta su incidencia (enfermedad cardiovascular, oncológica, neurológica, endocrinológica y renal)

En las patologías de origen neurológico (Enfermedad de Parkinson, Alzheimer, esclerosis multiple, accidentes cerebro vasculares) hay comorbilidad depresiva en un 25% de los casos. También se asocia a depresión las patologías oncológicas (cáncer de páncreas, digestivos, mamas, intestino). En las enfermedades endocrinológica la presencia de depresión es frecuente en el hipotiroidismo, y en la diabetes, esta última es tres veces mayor que en la población normal.

Los pacientes depresivos tienen una mortalidad de origen cardiovascular aumentada, y la asociación con trastorno depresivo mayor es alto en paciente que han padecido infarto de miocardio reciente así como la asociación con ansiedad.

Hay prevalencia del sexo femenino 2:1, como así el riesgo a la cronicidad es mayor en la mujer, esto se debe en parte a factores culturales, la mujer es más proclive  a las quejas, como también a las consultas, lo cual es un indicador positivo porque permite trabajar cognitivamente el cuadro,  el factor endocrino también es incidente, se observa más en los cuadros de hipotiroidismo y Hashimoto,  y muchas veces también incide la respuesta metabólica a los fármacos.

La tendencia a tener redes sociales de contención es un factor protector de la depresión, muchas veces el depresivo tiende al aislamiento lo cual acrecienta los niveles de depresión.

El cuadro se suele agravar por las comorbilidades, especialmente la asociación con enfermedades crónicas (diabetes, enfermedades inflamatorias, neurodegenerativas y oncológicas) que muchas veces tienen su origen primero y desarrollan secundariamente el estado depresivo. Los pacientes depresivos tienen un indicador de mortalidad  superior a la normal, no solo por la posibilidad de un suicidio, sino por las comorbilidades orgánicas que afectan de manera considerable a nivel inmunológico.

Los factores de estrés son vectores que inciden en el desarrollo de una depresión, especialmente pérdidas importantes durante la primera infancia es un pródromo de inicio en la adolescencia o adultez de un proceso depresivo.

Tanto los trastornos de ansiedad no tratados precozmente como muchos cuadros de trastornos de personalidad (TLP) y cuadros de neuroticismo crónico se asocian a estados depresivos, es por ello que es importante evaluar siempre esta comorbilidad y tratar la depresión en primer lugar, por más que la demanda sea por el motivo de consulta, ya que el riesgo de no detectar a tiempo las cogniciones depresogenas agravan el cuadro y puede estar gestándose un estado de desesperanza donde el riesgo de suicidio es alto muchas veces.

Muchos fármacos debidamente prescriptos suelen producir en algunas personas más que en otras estados depresivos (fármacos dados en cardiología como ser los betabloqueantes), anticonceptivos, corticoides, interferón que se utiliza en la Hepatitis C, este último genera secundariamente estados depresivos que deben controlarse. También el alcohol que deprime el SNC suele generar estados depresivos. Por eso es importante realizar un diagnóstico exhaustivo del tipo de depresión y sus asociaciones con patologías orgánicas y de otros trastornos psiquiátricos a los efectos de programar un tratamiento cognitivo conductual personalizado al mismo.


Lic. Mónica Arcas – Psicóloga Clínica – 15 3488 2542


















miércoles, 10 de julio de 2019




Depresión en personas adultas

Actualmente hay una tasas de aumento de la población mayor de 65 años, y de ella la cuarta parte padece estados depresivos, de hecho la depresión es conceptualizada como la epidemia del siglo XXI. En la atención clínica en este grupo etario la mayor parte sufre estados emocionales disforicos donde el adulto mayor sufre estados ansiosos depresivos con quejas somáticas incidiendo en la calidad de vida de las personas y generando un alto costo en salud.

Los adultos mayores comienzan a tener problemáticas en salud mental debido a múltiples causas, una de ellas es el pase a retiro, en este período en lugar de ser una etapa de la vida de jubileo (jubilación) se convierte en un alto porcentaje un cambio en la calidad de vida del jubilado, por el alto costo de acceso a la medicina y los bajos recursos con que cuenta, también comienza a aparecer la discapacidad de los mismos (procesos artrosis), demanda de los cuidadores, y a mayor edad de la persona comienzan los procesos degenerativos de la capacidad cerebral (Enfermedad de Alzheimer, Demencias vasculares, enfermedad de Parkinson entre otras). Y estas últimas enfermedades que afectan a la química cerebral pueden traer como consecuencia la exacerbación de estados depresivos. También sufren de estados de depresión las personas afectadas con procesos oncológicos, así como las afecciones degenerativas de las articulaciones al convertirse en procesos crónicos que se cristalizan cuando se le suma la inactividad propia de la edad. Además la cronicidad de cualquier patología produce un desgaste psíquico que potencia las dolencias físicas y por ende no permite la mejoría del cuadro, es por ello que siempre se deben tratar las comorbilidades conjuntamente.

Otro de los problemas más comunes en la población anciana son los trastornos en el ciclo del sueño, las personas deprimidas suelen tener alteraciones en el ciclo del sueño sea de conciliación, sea en la fase intermedia del mismo y con frecuencia despertares temprano. De hecho en el envejecimiento la etapa de REM (movimientos de ojo se acortan en las fases 3 y 4 del sueño) y hay mayor incidencia en una calidad de sueño más precaria, con etapas de fragmentación del mismo.

Unas de las quejas más comunes de las personas mayores son las pérdidas, la perdida de la pareja, especialmente cuando el vínculo fue amoroso, deja lugar a estado de tristeza profunda donde muchas les cuesta superar la pérdida, y si el anciano no cuenta con una red familiar de contención dan lugar a procesos mórbidos de depresión, cuanto mayor sea,más vacío sienten ya que sus pares (amigos, conocidos del barrio) han muerto y no encuentran referentes para el intercambio afectivo y social. La tristeza que sienten estas personas donde su mundo se va desdibujando y la falta de inserción generacional  que existe en esta sociedad va generando estadios donde en mayor o menor intensidad se conjugan emociones como la tristeza, el enojo, estados de tedio, irritabilidad y soledad. Estos estados de abatimiento da lugar en muchos casos de abuso de sustancias a modo de mitigar el dolor, el abuso del alcohol y/o psicofármacos es frecuente la automedicación “para no sentir”, además como la mayoría de estas personas suelen tener poli medicación por las patologías que suelen sufrir (hipertensión arterial, diabetes, enfermedades reumáticas) la combinación con alcohol o el abuso de psicofármacos pueden llevar al anciano a un desenlace fatal.

Es importante en la medida de las posibilidades del anciano que no pierda contacto con pares, el aislamiento es la peor opción, los centros de jubilados, la posibilidad de recreación con ejercicios tales como aquagym para adultos, los juegos de mesa, incluso el uso de internet les permite una dinámica que no solo mejora la atención y la concentración del adulto, sino que promueve el intercambio comunicacional que los saca de un estado de aislamiento. Y desde el punto de vista neurocognitivo es importante que el anciano mejore sus funciones ejecutivas a través de ejercicios neurocognitivos, rompecabezas, crucigramas, sodoku y juegos de mesa que son importantes para el manejo de la atención, manejo visoespacial y concentración.

Lic. Mónica Arcas – Psicóloga clínica – 15 3488 2542





LA DEPRESION  EN EL POSTPARTO


Actualmente la depresión es una de las afecciones psiquiátricas que afecta a un mayor  número de personas en todo el mundo, tiene mayor incidencia en el género femenino, y es considerada una enfermedad que causa mucha discapacidad e incluso no tratada intentos de suicidios.

Durante el embarazo y posterior a éste se suele presentar, siendo un trastorno delicado que debe ser tratado pues afecta a la relación diádica así como también a todo el grupo familiar.

Tanto el embarazo como el puerperio están asociados a muchos factores que inciden en el psiquismo de la mujer sean de origen biológico como psicológico, que suelen manifestarse por alteraciones emocionales tales como el miedo, las dudas respecto al rol de madre, e inseguridad, lo que indica que la depresión postparto es un cuadro que afectará la calidad de vida de la joven madre y su bebé, y por ende alterará a todo el círculo familiar.

Estas vivencias del embarazo, parto y puerperio son individuales, pero en todos los casos se observa la presencia de estados ansiosos y trastornos en el ciclo del sueño.

Se conoce como Maternity blues a un estado disfórico que afecta a un 60% de las madres, que luego del nacimiento del niño, se siente con un estado emocional depresivo, apático, irritable, donde prevalece el sentimiento de tristeza, labilidad emocional y ansiedad como producto de los cambios hormonales (disminución de la progesterona en forma brusca), que aparecen por lo general dentro de las primeras 48 horas luego del parto hasta el primer mes, pero no es considerado un cuadro patológico, lo que si requiere es el apoyo psicológico para la adaptación emocional de la joven madre con su hijo.

Otra alteración del postparto es la Psicosis Postparto, que es un estado de delirio, alucinaciones, alteraciones en el sueño, con estados de hostilidad e irritabilidad que deben ser manejados desde el abordaje psicofarmacológico.

La tercera alteración luego del parto de tipo psicopatológico es la depresión postparto que a diferencia del estado de Maternity Blues aparece luego del mes del parto, casi siempre este estado depresivo se ha presentado durante el embarazo, existen varias hipótesis respecto al cuadro de depresión postparto, entre ellas hay factores hormonales en juego, antecedentes genéticos( depresión antes y durante el embarazo ), y factores psicosociales que inciden en el psiquismo de la madre, como ser la falta de apoyo social (problemas de vivienda, de trabajo), la violencia intrafamiliar, el abuso de sustancias psicoactivas durante el embarazo, o embarazo no deseado, como también los factores económicos y educativos, un nivel educativo bajo es un factor que aumenta el riesgo, al igual que el embarazo en periodo adolescente. Otros factores de riesgo se encuentran en la comorbilidad con patologías orgánicas (diabetes gestacional, preeclampsia.). Las madres con depresión postparto suelen reaccionar de manera irritable ante las demandas del bebé, por lo general tienen rechazo a la lactancia, inapetencia, y estado de agotamiento generalizado.

Este estado generalizado disfórico suele traer aparejado la problemática que tienen la madre en conectarse con su nuevo rol al sentir miedo ante la incapacidad de hacerse cargo de su función maternal, que va acompañada de sentimiento de culpa de no ser “una buena madre” y su estado de discapacidad psicológica. Pero es necesario destacar que la depresión posparto no afecta solo a la madre sino al recién nacido, quien recibe condiciones adversas a lo largo de su desarrollo, teniendo con su madre un vínculo de apego de tipo ansioso, el cual es un pródromo de desarrollo en el infante de trastornos ansiosos y depresivos,  trastornos conductuales, mayor riesgo de accidentes y maltrato infantil. Estas madres decodifican de manera negativa las demandas del niño y por ende se alteran los modos comunicacionales y afectivos en la díada. Es importante el apoyo psicoterapéutico de la madre desde el primer momento a fin de acotar el desarrollo de alteraciones en el vínculo madre-hijo, mejorando la autoestima en la afectada y proporcionando contención y psicoeducación a los fines de una modificación cognitiva y conductual en ella con relación al rol de madre y las circunstancias subjetivas que trae la persona en ese período, y poder asumir afrontar aquellos impedimentos que emocionalmente la perturban.


Lic. Mónica Arcas – Psicóloga Clínica – Especialista en Trastornos de ansiedad-







lunes, 6 de mayo de 2019


EL PACIENTE SUICIDA



En el tratamiento del paciente depresivo Beck planteo una triada cognitiva que consistía en;



·       La visión negativa de sí mismo

·       La visión negativa del mundo externo

·       La visión negativa acerca del futuro

·        

También evaluó eficazmente la desesperanza del paciente gravemente depresivo, y que muchas de las veces presentaban ideación suicida. Para ello el desarrollo pautas para trabajar con este momento del paciente, sean las fantasías que manifiestan en la terapia sino también si estas tienen una consistencia real, en el sentido que si este paciente esboza un plan para quitarse la vida, o presenta conductas inhabituales que harían sospechar la peligrosidad de este momento. Un elemento importante más allá de la indagatoria profesional es la escala de desesperanza que otorga al profesional muchos datos para el interrogatorio socrático.

Es importante evaluar el grado de intencionalidad suicida (si ha preparado un plan, si hay elementos de riesgo en su casa, si maneja medicamentos que pueden ser usados de manera suicida, etc.). Así como también si hay antecedentes de ideas suicidas o de conductas autoliticas fallidas previas, o antecedentes familiares de suicidio.

Es importante determinar si la persona afectada cuenta con una red de apoyo social (familia, amigos), estar atentos a cambios bruscos de humor en el caso de los pacientes que padecen bipolaridad, las conductas impulsivas son de mucho riesgo, o si presenta conductas de tipo manifiesto respecto a esto o bien un aislamiento importante.

Hay muchos motivos por el cual una persona atenta contra su vida, puede ser de índole pasional, o como forma de manipulación a otro significativo, de escape de situaciones vividas como insuperables (perdidas económicas, enfermedad terminal, etc.) de índole reivindicativo, de evasión completa de la vida, donde ya nada más le importa, o de sentirse un obstáculo para sus seres queridos, etc., especialmente cuando la intencionalidad de suicidarse está basada en la desesperanza, donde el sujeto no ve un futuro y solo la muerte lo puede librar de tal estado de vacío existencial. Hay que entrar en la cosmovisión del paciente para desarticular pero comprender esta visión cerrada que está teniendo la persona así como la incapacidad de poder ver una salida a su situación.

Es importante hablar del tema pero hacer un paréntesis en el suicidio (posponerlo) para ir evaluando juntos nuevas posibilidades.

Trabajar en las razones que tienen tanto para morir como las de vivir trabajando juntos las ventajas y desventajas de las mismas. Trabajar las disonancias respecto a sus sistemas de creencias, si tiene familia como cree el que atravesaran sus hijos el impacto del suicidio, trabajar las disonancias personales del discurso del paciente posibilita que se pueda reflexionar, más allá de la apoyatura de la medicación necesaria para este estado tan particular y de máxima contención  del paciente.

Lic Mónica Arcas – Psicóloga Clínica

11 3488 2542











No disuadir al paciente ya que es más de lo mismo que planteo su red familiar, sino trabajar con disonancias (


miércoles, 27 de febrero de 2019


ACERCA DE LA DEPRESION


La depresión es una patología psiquiátrica del ánimo que se caracteriza por un estado de abatimiento emocional, pérdida del interés por el mundo externo y ausencia de placer, se presenta tanto en hombres como mujeres en todas las etapas de la vida. Presenta una alta comorbilidad con otros cuadros psiquiátricos (especialmente con los trastornos de ansiedad, de la conducta alimentaria y adicciones entre otros). También se encuentra los trastornos depresivos asociados a patologías de enfermedad orgánica como son los procesos oncológicos, tratamientos de enfermedad renal especialmente en personas que son atendidas con prácticas de diálisis, patologías cardiovasculares,  hipotiroidismo y tratamientos para hipertensión arterial y fibromialgia. Se piensa que a partir del 2020 será la primera enfermedad psiquiátrica y tiene un alto porcentaje de mortalidad por suicidios y genera un alto impacto económico en salud.



Con el avance de los IRSS y el tratamiento psicológico de encuadre cognitivo conductual se han visto grandes avances,  no obstante el fantasma del suicidio siempre está presente. Dentro de los trastornos del humor encontramos el Trastorno de depresión mayor, la bipolaridad en sus diferentes expresiones, la distimia y la ciclotimia.



Siempre hay que indagar si hubo antecedentes de depresión en otro momento de su vida y ante que estresores, asi de la manera en como lo transito, si hizo o no tratamiento, asi como antecedentes familiares con alteraciones en esta área y/u otra patología psiquiátrica, como también si hubo suicidios en la familia.



En las mujeres la depresión se encuentra en mayor proporción que en el varón, especialmente asociados a trastornos hormonales que tiene la mujer como ser al inicio de la adolescencia y en la menopausia, dos etapas transicionales que genera estados de ánimo depresivo en muchas mujeres.



La depresión puede aparecer con alteraciones en determinadas áreas:



1.  Alteraciones en el ciclo del sueño (hipersomnia, o su contrario), es frecuente también observas que muchos personas deprimidas tienen despertar temprano.



2.  Alteraciones en la ingesta, la pérdida de apetito o su contrario la compulsión a comer, sin saciedad.



3.  Alteraciones en el área sexual, falta de deseo sexual en una edad donde generalmente hay excitación sexual, anorgasmia, dispauremia, impotencia sexual en el varón.





4.  Anergia, la persona siente mucho cansancio y se siente como “sin pilas”



5.  Anhedonia, no solo se percibe en el área sexual, sino que va perdiendo el placer en actividades donde antes lo disfrutaba.





6.  Pérdida de atención, memoria y concentración de actividades.



7.  Aparecen sentimientos de desvalorización, falta de confianza en sí mismo, muchas veces aparecen sentimientos de culpa.





8.  Falta de proyección, la persona no puede generar ideas a futuro, tiene una creencia negativa de sí mismo, del entorno y del futuro de su vida, en muchos casos aparece sentimientos de desesperanza, allí hay que prestar mucha atención pues puede haber ideas de autoeliminación en curso.



La depresión tiene diferentes grados que van desde estados leves, moderados a graves. Es importante evaluar a través de escalas validadas el grado de depresión que presenta la persona (E.Hamilton de Depresión/Escala Beck/ E.Zung, E.Yesavage en 3. edad). Así como tomar Mini Mental State en personas mayores y si lo amerita una batería neurocognitiva a los efectos de medir el grado de deterioro cognitivo que está atravesando.



Cuando una persona cursa un estado depresivo grave se manifiesta con un alto nivel de angustia, o estado excitatorio o aplanamiento afectivo, requiere asistencia medicamentosa y tratamiento intensivo psicológico para mejorar no solo lo sintomatológico sino reestructurar creencias disfuncionales que lo mantienen en este estado, ya que se auto percibe de manera muy negativa y muchas veces se siente una carga para su familia, este sentimiento de inutilidad, o estados melancólicos donde se encuentra culpable la persona es un indicador de que puede estar planeando un suicidio, por lo tanto se tiene que trabajar en este punto, y proceder a un apuntalamiento farmacológico si es necesario.

Lic Mónica Arcas Psicóloga Clínica – TCC –

11 34882542 – Consultorios Zona Norte -














































jueves, 17 de enero de 2019


Dinámica del estado depresivo
Los estados del humor se manifiestan de muchos modos, mas allá de los síntomas característicos que son la irritabilidad, los trastornos en el ciclo del sueño, la retracción del sujeto, la falta de placer y energía, así como los trastornos en la memoria, concentración, atención e interés, suelen aparecer una dinámica muy característica.
Muchas de las veces la persona que se encuentra depresiva se siente herida por determinadas circunstancias que le han acontecido, pero ese dolor psíquico que siente en lugar de darle expresión a través de la palabra, lo internaliza, este dolor se puede convertir en un sentimiento más acuciante como ser la ira, pero esta también cuando no es trabajada genera otra emoción tóxica que es el sentimiento de culpabilidad. Esta energía que utiliza el aparato psíquico en reprimir estas emociones agota todas las reservas emocionales generando un estado de depresión, ya que el aparato psíquico está teniendo una sobrecarga emocional por diferentes causas de pérdidas que ha sufrido la persona.
Muchas veces se observa personas que si bien están activas de sobremanera ocultan estos sentimientos a través de atarearse para no contactarse con el dolor psíquico que tienen, otras lo ocultan a través del exceso de comida y/o bebida. Este malestar es la génesis de alteraciones que con el tiempo se van agravando, las diversas desilusiones de la vida cotidiana y del entorno, hacen que la persona vaya gradualmente erosionándose y teniendo una pérdida de energía generando un agravamiento emocional volviéndose más rígido e irritable, y por ende afectando de manera directa muchas áreas de su vida (familiar, pareja, laboral, social).
Las personas que presentan depresión crónica han tenido por lo general una suma de sentimientos negativos reprimidos, su baja autoestima no les permite, sin un tratamiento adecuado avanzar con el dolor de las numerosas pérdidas que han tenido y con sentimientos acumulados de ira y resentimiento que a la larga repercuten en forma directa con la salud física.
La ira reprimida en estos casos suele expresarse de una manera indirecta a través de alteraciones en el ciclo del sueño (pesadillas). Todas estas alteraciones en el sueño (entre ellas dormir poco, y despertar temprano) generan un agotamiento psicofísico que produce fatiga, al estar enérgico la persona deja de poner el interés en el mundo externo, retrotrayéndose hacia lo interior, su estado anímico decae profundamente y no puede mantener su atención y tener capacidad de goce en áreas donde antes encontraba una fuente distractora (hobbies, sexualidad, actividades lúdicas, etc), su mundo se ennegrece y suelen aparecen en algunos casos ideas de pensamientos suicidas como forma de autocastigo. Los pensamientos suicidas son parte del proceso melancólico de culpa, que deben ser tratados ya que la liberación de estas ideas generan una descompresión para el sujeto.
La Terapia cognitiva ayuda a través de la reestructuración de los procesos cognitivos a mejorar el cuadro depresivo, que de las veces van acompañados de la ayuda farmacológica adecuada para la persona
.
Lic Monica Arcas  Psicóloga Clínica - TCC- arcasweb@gmail.com///ansiedadweb.blogspot.com
Haedo 1505 1 Piso 8 Florida - Vicente López - 11 3488 2542 //4795-1242


LA  ASOCIACION ENTRE LAS CRISIS DE PANICO Y LA DEPRESION

En la clínica se observa con mucha frecuencia cuadros de trastorno de pánico asociado (comorbilidad) con estados de depresión. Cuando los cuadros de ansiedad no son tratados a tiempo por especialista, suelen desencadenar patologías humor que con el tiempo se van agravando generando un estado que incapacita en todas las funciones al sujeto. Pero también es un observable que los cuadros de depresión presenten síntomas de ansiedad, como ser tensión, intranquilidad y no poder estar quieto, irritabilidad, agitación con taquicardia en muchos casos, o sea ambos cuadros poseen sintomatología en común.
Alrededor del 50% de los casos de pánico experimentan sintomatología de depresión mayor, y este último es el más peligroso pues conlleva en muchos casos estados de desesperanza que generan ideación suicida.  Existe prevalencia de población femenina y ambos cuadros tienden a la cronicidad si no son atendidos con celer
idad. En definitiva la ansiedad y la depresión pueden existir de manera separada, en comorbilidad es decir en forma conjunta, o complicar una a la otra.
Hay muchos estados de depresión que se presentan con una conducta de aislamiento, de retracción que puede confundirse con ansiedad social, o a través de pensamientos rumiantes y preocupantes que pueden interpretarse como cuadros de ansiedad generalizada, por eso es importante centrarse en los antecedentes previos en la historia del paciente, y el estado actual por el que está atravesando (duelo, perdida laboral, separación etc.).
Ahora bien, se observa en la clínica personas que presentan criterios clínicos de crisis de pánico generalmente asociados a una agorafobia y que la prolongación de este estado le genere el principio de una depresión que es el cambio profundo que tiene el sujeto que está inhibido en su conducta exploratoria normal por el temor que le ocasiona salir y temer tener una crisis de pánico, lo que le hace abandonar su modo normal de desenvolvimiento, se crea una dependencia, se altera negativamente su autoestima, no puede proyectar su vida y comienza a tener estados melancólicos y abatimiento que pueden generar la pérdida del interés vital. Lo cual agrava la posibilidad de ideación suicida, e intentos de suicidio cuando la persona presenta cuadros agravados de los mismos sin asistencia farmacológica y psicológica, especialmente con encuadre cognitivo conductual que frena modificando este estado rumiatorio patológico, y facilitando la posibilidad de pensar en estrategias adaptativas que rompan con este estado tan crítico.
Lic. Mónica Arcas Especialista en T de Ansiedad – arcasweb@gmail.com
Haedo 1505 1 Piso 8 Florida Vicente López – 11 3488 2542











DEPRESION DESDE EL ENCUADRE COGNITIVO CONDUCTUAL

La depresión es un cuadro psiquiátrico que tiende a la cronicidad, actualmente está dentro de los principales afecciones a nivel mundial. Desde la óptica de la Terapia Cognitiva Conductual es Aaron Beck, que provenía del psicoanálisis quien plantea los primeros postulados sobre el tratamiento de la depresión y para eso pone a prueba y desarrolla abordajes más breves que la terapia psicoanalítica, al observar que sus pacientes depresivos tenían la tendencia de actuar con la agresión vuelta a sí mismo, la necesidad de sufrimiento que observaba en estos cuadros, la idea de fracaso que conduce inevitablemente al estado depresivo. Beck ante esto postula que el paciente depresivo tiene características que son observables en el cuadro que consiste en la visión negativa de sí mismo, del entorno, y del futuro a lo él denominó Triada cognitiva de la depresión, entonces para reestructurar esta postura del sujeto diseña técnicas para corregir ideas distorsionadas generadas por visiones rígidas y extremas en muchos casos a las que denomino distorsiones cognitivas que influyen no solo sobre el síntoma depresivo en si mismo sino en la conducta que manifiesta la persona y que aumenta la creencia disfuncional que ha creado el sujeto. Plantea la idea de esquemas que es la organización estructural del pensamiento, que permite entender porque el sujeto depresivo se aferra a ideas de sufrimiento, aun frente a evidencias en contra, estos contenidos, son patrones cognitivos relativamente estables que se construyen en la primera infancia y guían el accionar, y son la base de las interpretaciones y expectativas de las cuales el sujeto se autoevalúa y evalúa a los demás y a significar los hechos de la vida El tratamiento de la depresión desde este cuadro se centra en presente (aquí y ahora del sujeto) eso no quiere decir que el terapeuta desconozca la historia vital del sujeto, pero no se interpreta como en el psicoanálisis, sino que se basa en la realidad actual de la persona , hay una interrelación entre pensamientos-emociones-conducta y esto depende de la interpretación construida por el paciente de acuerdo a la visión que hace de sí mismo, del entorno en donde se establece, con sus vínculos, y de la visión de futuro que tiene. Y a diferencia con el encuadre conductista en la TCC las técnicas utilizadas no son como en conductismo un fin en sí mismo si no es un medio para acceder a la reestructuración cognitiva , modificando e identificando los sistemas de creencias , haciendo foco en los sentimientos, emociones, expectativas que presenta la persona, modificándolos por formas más adecuadas y equilibradas, ya que la persona enferma por la interpretación que hace sobre determinados hechos, pero la visión de la persona depresiva esta pleno de pensamientos de fracaso personal, de inutilidad, percibe su vida como una concatenación de fracasos, ha perdido el sentido vital, aparece el sentimiento de desesperanza, se siente una carga para los demás, tendiente en muchas veces a la culpabilidad de lo que le pasa, a medida que la depresión se acentúa mayor es la rigidez, lo categórico de sus pensamientos, los síntomas físicos se agravan (alteraciones en el ciclo del sueño, sexualidad, apetito,  ansiedad , estados de anhedonia, anergia, apatía, tendencia al aislamiento, alteraciones en la atención, memoria, inhibición psicomotriz entre otros síntomas) desde lo emocional hay estados de profunda tristeza, abatimiento, sensación de no encajar en esta vida sintiéndose una carga para los que le rodean que pueden llegar a albergar ideas de suicidio.

Lic.Mónica Arcas Psicóloga Clinica - www.ansiedadweb.blogspot.com // arcasweb@gmail.com

Consultorios Zona Norte;

Vicente López Haedo 1505 1 Piso 8 – 4795 1242 / 11 3488 2542

Martínez: Irigoyen 144 – Mensajes al 11 3488 2542

Olivos: Villate 1605 – Mensajes al 11 3488 2542

lunes, 19 de noviembre de 2018

Depresion ansiedad en patologias cardiovasculares


La enfermedad cardiovascular es una de las principales causas de muerte en el mundo. Es policausal, más allá de los factores de predisposición genética que inciden  esta caracterizados por estilos de vida y factores de personalidad que son predisponentes al desarrollo de la enfermedad coronaria.

Entre los factores de riesgo encontramos:

·       Tabaquismo

·       Sedentarismo

·       Dietas inadecuadas

·       Enfermedades Endocrinológicas (Diabetes Mellitus)

·       Personalidad Tipo A.

·       Desarrollo de Patologías ansiosas y depresivas

El desarrollo de un estado depresivo genera alteraciones tanto a nivel cognitivo como fisiológico y conductual. Las personas descuidan su salud y por lo general mantienen hábitos más nocivos como el aumento del tabaquismo entre otros. Las personas depresivas mantienen un aumento de las frecuencias cardiacas aun en reposo, hay mayor activación del sistema nervioso simpático por lo tanto aumento de adrenalina y cortisol en sangre, asi como dilatación y contracción de las arterias. Tienen más posibilidades de tener presión arterial alta que es uno de los factores más peligrosos en la salud.

Del mismo modo la mantención de estrés crónico es factor de riesgo, la ansiedad genera estados de tensión que facilitan la descarga a través del tabaquismo, o la ansiedad oral generando aumento de peso que llega a obesidad, promoviendo tambien el riego a la arterogénesis (hipertensión arterial), la estimulación simpática lleva a episodios de arritmias. Dietas ricas en grasa no solo aumenta de peso sino que incrementa el colesterol (LDL) que junto al sedentarismo son factores que se suman al riesgo cardiovascular.

Hay un tipo de personalidad que se presenta con más frecuencia en las patologías cardiovasculares que son la personalidad de tipo A caracterizada por formas de relacionarse pensar y reaccionar que se caracterizan por tener constantemente un estado de tensión, caracterizados por comportamientos tendientes a la ira, impaciencia, obsesividad perfeccionista, ambición e irritabilidad, estas personas son muy temperamentales, con frecuencia se los ve trabajando en puestos ejecutivos, profesionales en salud, entre otros  donde contantemente tienen que tomar acciones dentro de un contexto competitivo y altamente exigente. Esto genera en las personas estados alterados crónicos, no se relajan, ni siquiera en períodos de ocio siguen pensando y tomando contacto con el trabajo, perdiendo la capacidad de conectarse con el placer y si con el deber sin poder regularlo. La aparición de un evento súbito de origen cardiovascular pone a prueba un momento que es un antes y un después en la vida de la persona pues aparece la amenaza real donde la muerte puede estar en juego. Este evento traumático le generara una revaloración de lo que es importante en la vida, deberá aceptar este evento y que de ahora en mas tiene que cambiar su forma de enfrentarse a la vida, reorganizar en su mente los elementos más importantes a tomar en cuenta, trabajar en terapia las emociones negativas que aun sienten que es el enojo, la ira e impulsividad con que se manejaba. Muchas personas reaccionan  inadecuadamente a través de la negación de la enfermedad, al principio por el impacto que ella produce,  pero pueden darse al tomar conciencia del riesgo a que estuvo enfrentado reacciones de despersonalización y desrealización que deben atenderse a los efectos de ir trabajando con el paciente este impacto que es un  duelo en el sentido de pérdida de su salud y que ahora en mas tendrá que comprender y seguir un tratamiento y seguimiento con los profesionales que lo asisten modificando conductas, reestructurando pensamientos y manejándose de una manera más saludable.

Desde el punto de vista psicológico son pacientes reticentes al tratamiento, por lo general son llevados por indicación médica, ya que subyace un estado depresivo y/o un trastorno de ansiedad que viene sufriendo antes del evento traumático, o posteriormente puede desarrollar crisis de pánico como consecuencia del impacto traumático sufrido. Son pacientes cuya característica de personalidad predomina la negación, la omnipotencia, rigidez con poca introspección lo que dificulta en estos pacientes abrirse a la terapia para comenzar a trabajar problemáticas que han sido mantenidas por tiempo con estos mecanismos defensivos, es por eso que desde la TCC primero se tiene que dar una buena psicoeducación para cambios de hábitos nocivos dentro de una fuerte alianza terapéutica a fin de ir reestructurando creencias disfuncionales para luego ir de a poco con la confianza lograda a las causas más profundas de su malestar.

Lic Mónica Arcas Psicóloga Clínica

4798-9030/1534882542// Consultorios Martínez y Olivos



sábado, 10 de noviembre de 2018



DEPRESION PSICOTICA CARACTERÍSTICAS

La depresión de tipo psicótica se presenta como una depresión profunda, que se suman síntomas positivos de psicosis (alucinaciones, contenidos delirantes). Los mismos están asociados a ideas de culpa, ruina, preocupaciones de tipo somáticas, nihilismo que son congruentes con la alteración del humor.
Los síntomas alucinatorios que se presentan suelen incluir voces que escucha el paciente cuyo contenido está relacionado con la hostigación, por ejemplo voces que le dicen que merece morir, o de culpabilidad que los atormenta.
Siempre en los casos de depresión psicótica hay que descartar la presencia de patología orgánica que pueda ser el origen de la alteración (como en los casos de tumor cerebral, o patología tiroidea). La medicación es obligatoria, deben ser medicados con estricto control (antipsicoticos atípicos por lo general asociados a antidepresivos IRSS), esta asociación se produce porque responden en combinación, a su vez es pertinente tener psicoterapia de apoyo. Son patologías graves que suelen tener un alto índice de suicidio, y su tratamiento es de largo plazo, observando periodos de interfaz lúcida pero siempre controlados farmacológicamente. Estos tipos de pacientes deben ser atendidos por el equipo interdisciplinario, y nunca debe ser tratado con exclusividad del terapeuta por el alto nivel de sufrimiento de los pacientes y los riesgos que este cuadro conlleva.
Lic. Mónica Arcas Psicóloga Clínica 4798-9030//11 3488 2542

lunes, 22 de octubre de 2018


La rumiacion en los estados depresivos


La rumiacion es una estrategia de afrontamiento desadaptativo, consiste en un mecanismo cognitivo de regulación emocional que le genera a la persona estados de vulnerabilidad que intensifica el estado de base depresivo.

La rumia es la focalización repetitiva y pasiva de pensamientos de tono negativo y apunta al sostenimiento y agravamiento del cuadro asociados muchas veces a conductas de retracción social. Apunta a las causas, significado y consecuencias del estado depresivo.

Las personas con tendencias a la rumiacion, pelean dentro de su mente con un imaginario, de esta manera prolongan su ánimo disfórico y su intensidad agravando el estado de depresión.

Una estrategia lógica de sacarlo de ese movimiento circular es sacarlo del foco a través de técnicas distractoras que incluye diversificar la atención y poner el acento en pensamientos mas neutrales y/o placenteros para de esta forma disminuir la sintomatología depresiva.

Es más proclive la mujer a estos estados desadaptativos en comparación al varón, lo cual no lo excluye, pero las mujeres son más vulnerables a la depresión, percibiendo internamente la falta de control, favoreciendo a una baja autoestima y un estado de pasividad que la lleva a aumentar la sensación de indefensión aprendida.

La rumiacion por lo general está asociada a objetivos incumplidos o cuando el progreso y la energía puesta en una meta difieren con las expectativas que se puso en la misma. Es por ello que la rumiacion está ligada al estrés, ya que las cogniciones persisten con elementos negativos aumentando la disforia y por ende la depresión, y por lo general están asociados a temáticas de amenaza, pérdidas e injusticias, cuyo correlato es el aumento de sintomatología ansiosa, estados de ira y depresión. Las creencias disfuncionales se centran en temas como la falta de control de situaciones, la impotencia, la posibilidad de daño y las consecuencias que le pueden traer las relaciones interpersonales y sociales.

Posibilitar a través de la terapia cognitiva, no solo el desciframiento y reestructuración de las creencias disfuncionales, sino además incluir un proceso reflexivo que tiene una función adaptativa, a través de comprender en forma introspectiva que generara una nueva forma de resolución del problema, disminuyendo de esta forma la sintomatología patológica.



Lic.Monica Arcas Psicóloga- arcasweb@gmail.com


 Consultorio Martínez Albarelos 2160 4798-9030

Olivos: Villate 1607 Mensajes al 15 3488 2542


jueves, 22 de marzo de 2018


Trastornos del humor: La distimia

La distimia tambien denominada trastorno depresivo persisistente se presenta con un estado de humor depresivo en la mayor parte del tiempo y cuya duración del cuadro puede oscilar en los dos años aproximadamente. Si bien a diferencia del Trastorno depresivo mayor no discapacitan al sujeto, si influyen negativamente en la calidad de vida repercutiendo en los ámbitos sociales, vinculares, laborales y familiares de forma tal que provoca un impacto severo en su desenvolvimiento. Pero no solo es un cuadro que afecta al adulto, se ha visto este cuadro en niños y adolescentes, y si bien su duración es más breve alrededor de un año, es importante detectarlo a tiempo y no confundirlo con otras patologías psiquiátricas, especialmente en la adolescencia.

Los síntomas son similares al cuadro depresivo presentan estados de anhedonia (Ausencia de placer), trastornos en el ciclo del sueño sea hipersomnia o insomnio, anergia, cogniciones disfuncionales respecto al sí mismo, el entorno, ausencias de proyecciones a corto y largo plazo, sentimientos de inutilidad, labilidad emocional muchas veces asociados a fantasias de muerte, y desde el punto de vista neurocognitivo y déficit en la concentracion y atención.

La perdida de la autoconfianza lo lleva a la creencia distorsionada que posee una incapacidad en habilidades laborales, sociales y esto a su vez en la auto-desvalorización con miedo al fracaso. Muchas veces se observa en los pacientes distimicos una disminución de la locuacidad, tambien en el lenguaje, y su expresión se lentifica.

Desde el punto de vista neurobiológico esta asociado disminución de la serotonina, un neurotransmisor esencial en es afectado en la depresión y en los trastornos de ansiedad.

Desde lo psicológico, el sujeto se percibe incapacitado para el afrontamiento de situaciones estresantes que plantea la vida cotidiana, carece de la planificación de estrategias de abordaje de las situaciones vitales a las cuales las percibe de forma magnificada, muchas veces catastrófica, por lo tanto adopta conductas de evasión de las mismas que lo deprimen.

Es por ello que en el tratamiento cognitivo conductual el terapeuta debe extraer del discurso del paciente todas estas percepciones distorsionadas y proceder a indagar y reestructurar los pensamientos para que el paciente pueda interpretar la realidad de una manera mas adecuada y realista y ayudarlo a la planificación de estrategias de afrontamiento, en muchos de los casos de distimia tambien requiere un apoyo farmacológico, el terapeuta deberá tambien ayudar a la comprensión en este punto de lo farmacológico a fin de aumentar la adhesión al tratamiento integral.



Lic.Monica Arcas- Albarellos 2160 -4798-9030

arcasweb@gmail.com






lunes, 29 de enero de 2018


HIPEREMESIS GRAVIDICA Y DEPRESION


 


La hiperémesis es un cuadro caracterizado por vómitos reiterados en la mujer embarazada que se acentúan en el primer y segundo trimestre. Es un cuadro poco frecuente pero desde el punto de vista psicológico está muy relacionado con estados de ánimo depresivo que hay que indagar para trabajar los pensamientos disfuncionales y creencias que puede tener la madre respecto de sobrellevar el embarazo.


Se ha comprobado casos que hay un rechazo psicológico al embarazo, hay múltiples factores relacionados con el miedo y el sostenimiento de ese embarazo, que van desde factores de personalidad de tipo infantil, depresiva, hasta conflictos de relación conyugal o la falta de contención familiar y social.


Pero tambien existen factores de origen fisiológico que actúan en los cuadros de hiperémesis gravídica, no se le puede adjudicar una causante, muchas veces desordenes hormonales estrogenicos, déficit vitamínico y dietario, aumento de la actividad tiroidea, infección de H.Pilory y reflujo gastroesofagico.


Son altos los porcentajes de mujeres que desarrollan depresión posparto, por lo tanto debe tomarse en cuenta el estado mental de la madre y muchas veces el abordaje psicológico requiere en el posparto la necesidad de un enfoque farmacológico. Si bien cualquier mujer puede estar expuesto a la Hiperémesis gravídica su desarrollo como patología es infrecuente. Hay que evaluar en cada caso los factores endógenos que la provocan, y desde el punto de vista psicológico como esa persona atraviesa el embarazo y el contacto que tenga en relación al hijo que está gestando porque eso será un elemento fundamental para la posterior relación madre-hijo. Es una patología severa si se considera el grado de peligro que conlleva los vómitos frecuentes con  la consecuente deshidratación, asi como la posibilidad de presencia de vómitos con sangre o bilis, la fatiga severa que presenta el cuadro que compromete seriamente su salud y la del feto.


Las mujeres con hiperémesis gravídica por lo general mantienen un comportamiento más regresivo con comportamientos mas infantiles, dependientes generalmente de su madre, son intolerantes y caprichosas, con sentimientos de hostilidad y resentimiento hacia otros embarazos más normales manteniendo una baja autoestima.


Viñeta Clínica:


Mujer de 21 años de edad, primigesta, que es derivada por su médico obstetra, presenta cuadro de hiperémesis gravídica, a la fecha cursa 4 mes de embarazo. Residente en el extranjero debido a que su esposo lo trasladan por motivos laborales, queda embarazada y decide volver a Bs. Aires a vivir con su madre con quien ha tenido siempre una relación de dependencia muy significativa. Al momento del tratamiento la paciente presenta múltiples vómitos (venia a sesión preparada con un reservorio para vomitar) tenía mucha intolerancia al agua, muy delgada, mantenía a toda su familia en derredor a causa de su estado y había manifestado a su esposo la decisión de quedarse en Bs Aires exigiéndole renunciar a su cargo si él quería quedarse con ella. Presentaba niveles significativos de ansiedad y depresión. Se realizo trabajo interdisciplinario con Servicio de Nutrición, gastroenterología y obstetricia. Dentro del tratamiento se utilizo técnicas de relajación profunda, evitación de exposición al estrés.


Medidas de Higiene en Hiperémesis gravídica


1.   Evitar la distensión estomacal, insumiendo pequeñas cantidades de alimento y bebidas.

2.   Comer cada 2 o 3 Hs evitando tener hambre.

3.   Los alimentos deben ser blandos.

4.   Elegir carbohidratos fáciles de digerir tales como arroz, cereales, frutas, pan.

5.   Evitar alimentos grasos.

6.   Los alimentos preferentemente ricos en Vitamina B6, magnesio y potasio, para recuperar las sales y minerales que se pierden en los vómitos recurrentes del cuadro.

Características Psicológicas del cuadro

En primer lugar presentan estados de depresión, desmotivación, anhedonia y su conducta es por lo general regresiva, actúan de manera infantil, manifestando conductas de capricho y que la familia gire en torno a ella. Son reticentes a las pautas establecidas por el médico/o psicólogo tratante. Hay que trabajar con todo el grupo familiar a fin de mejorar el estado de la paciente.

La irritabilidad que presenta se manifiesta en tener un estado de resentimiento hacia cualquier embarazo normal, carecen de confianza en su habilidad para llevar a cabo su embarazo y posterior cuidado del infante. Son muy inseguras y con baja autoestima en todo el embarazo.

Las pacientes que vienen con antecedentes de pérdidas de embarazo anteriores, en general no tienen resuelto este tema, todavía están lamentando esa pérdida.

Esto hace que se sientan culposas, porque piensan que algo habrán hecho para perder ese embarazo y sienten que con su nuevo embarazo algo va a pasar también.

También en ellas aparece muchas veces una ambivalencia de sentimientos, porque sienten que quieren tener ese hijo, pero al mismo tiempo sienten temor que le haga daño y entonces no lo desean.

Y además tienen el riesgo real de que pueden perder este embarazo también.

Todo esto contribuye a que estas mujeres se adapten deficientemente a la situación de embarazo y de maternidad. No se consiguen adaptar y se preparan para lo peor.

Se preparan para ello adoptando una distancia del embarazo, con un escaso vínculo con la situación de embarazo y con el feto, y con una negación de la enfermedad. Por lo tanto, no hacen reposo ni no hacen dieta. En los casos de embarazadas con enfermedades crónicas como por ejemplo insuficiencia renal, tratamiento de diálisis o trasplantadas estas mujeres asumen el embarazo como una especie de triunfo frente a la enfermedad generando fantasias omnipotentes no solo en el embarazo sino en la propia enfermedad, si va bien el embarazo por ende tambien en la enfermedad, muchas veces descuidando los cuidados propios de estos cuadros.

Cuando nos referimos a hiperémesis gravídica estamos hablando de un fenómeno de de somatizacion que se desarrolla en personalidades histéricas e inmaduras, por un lado hay un deseo de continuar con el embarazo que no es deseado, este conflicto de ambivalencia se manifiesta en el cuerpo al no poder expresarlo lo actúa mediante el vómito que es un acto simbólico de rechazo del embarazo.

Lic Monica Arcas Psicóloga Clinica

Albarellos 2160 Martínez Te 4798-9030