lunes, 31 de julio de 2023

 

Dinámica del estado depresivo

Los estados del humor se manifiestan de muchos modos, mas allá de los síntomas característicos que son la irritabilidad, los trastornos en el ciclo del sueño, la retracción del sujeto, la falta de placer y energía, así como los trastornos en la memoria, concentración, atención e interés, suelen aparecer una dinámica muy característica.

Muchas de las veces la persona que se encuentra depresiva se siente herida por determinadas circunstancias que le han acontecido, pero ese dolor psíquico que siente en lugar de darle expresión a través de la palabra, lo internaliza, este dolor se puede convertir en un sentimiento más acuciante como ser la ira, pero esta también cuando no es trabajada genera otra emoción tóxica que es el sentimiento de culpabilidad.

Esta energía que utiliza el aparato psíquico en reprimir estas emociones agota todas las reservas emocionales generando un estado de depresión, ya que el aparato psíquico está teniendo una sobrecarga emocional por diferentes causas de pérdidas que ha sufrido la persona.

Muchas veces se observa personas que si bien están activas de sobremanera ocultan estos sentimientos a través de atarearse para no contactarse con el dolor psíquico que tienen, otras lo ocultan a través del exceso de comida y/o bebida.

Este malestar es la génesis de alteraciones que con el tiempo se van agravando, las diversas desilusiones de la vida cotidiana y del entorno, hacen que la persona vaya gradualmente erosionándose y teniendo una pérdida de energía generando un agravamiento emocional volviéndose más rígido e irritable, y por ende afectando de manera directa muchas áreas de su vida (familiar, pareja, laboral, social).

Las personas que presentan depresión crónica han tenido por lo general una suma de sentimientos negativos reprimidos, su baja autoestima no les permite, sin un tratamiento adecuado avanzar con el dolor de las numerosas pérdidas que han sufrido y con sentimientos acumulados de ira y resentimiento que a la larga repercuten en forma directa con la salud física. Hay diversas somatizaciones al respecto patologías gastrointestinales, inmunológicas y endocrinas entre otras.

La ira reprimida en estos casos suele expresarse de una manera indirecta a través de alteraciones en el ciclo del sueño como las pesadillas, estas son consideradas como un defecto del trabajo del sueño ya que el sujeto interrumpe el sueño y despierta aterrorizado. Todas estas alteraciones en el sueño (entre ellas dormir poco, y despertar temprano) generan un agotamiento psicofísico que produce fatiga, al estar anérgico la persona deja de poner el interés en el mundo externo, retrotrayéndose hacia lo interior, su estado anímico decae profundamente y no puede mantener su atención y tener capacidad de goce en áreas donde antes encontraba una fuente distractora (hobbies, sexualidad, actividades lúdicas, etc), su mundo se ennegrece y suelen aparecen en algunos casos ideas de pensamientos suicidas como forma de autocastigo.

Los pensamientos suicidas son parte del proceso melancólico de culpa, Freud decía en su libro duelo y melancolía que la sombra del objeto recaía sobre el yo del sujeto, estas ideas anómalas deben ser tratadas ya que la liberación de estas ideas genera una descompresión para el sujeto, el suicidio es una descompensación total del yo.

La Terapia cognitiva, junto con aportes de otras escuelas son las que generan  ayuda al pacientes sea través de la reestructuración de los procesos cognitivos a mejorar el cuadro depresivo, sea a través de la elaboración de las pérdidas que sufre la persona y cuando uno va evaluando al paciente si se requiere apoyo farmacológico va procediendo a explicarle al mismo el valor de dicha prescripción a los efectos que mantenga una adherencia al tratamiento..

Lic. Mónica Arcas Psicóloga Clínica - TCC-  15 3488 2542 arcasweb@gmail.com///ansiedadweb.blogspot.com

No hay comentarios:

Publicar un comentario