Dinámica del estado depresivo
Los estados del humor se manifiestan de
muchos modos, mas allá de los síntomas característicos que son la
irritabilidad, los trastornos en el ciclo del sueño, la retracción del sujeto,
la falta de placer y energía, así como los trastornos en la memoria,
concentración, atención e interés, suelen aparecer una dinámica muy
característica.
Muchas de las veces la persona que se encuentra depresiva se siente herida
por determinadas circunstancias que le han acontecido, pero ese dolor
psíquico que siente en lugar de darle expresión a través de la palabra, lo
internaliza, este dolor se puede convertir en un sentimiento más acuciante como
ser la ira, pero esta también cuando no es trabajada genera otra emoción tóxica
que es el sentimiento de culpabilidad.
Esta energía que utiliza el aparato psíquico en reprimir estas emociones
agota todas las reservas emocionales generando un estado de depresión,
ya que el aparato psíquico está teniendo una sobrecarga emocional por
diferentes causas de pérdidas que ha sufrido la persona.
Muchas veces se observa personas que si bien están activas de sobremanera
ocultan estos sentimientos a través de atarearse para no contactarse con el
dolor psíquico que tienen, otras lo ocultan a través del exceso de comida y/o
bebida.
Este malestar es la génesis de alteraciones que con el tiempo se van
agravando, las diversas desilusiones de la vida cotidiana y del entorno, hacen
que la persona vaya gradualmente erosionándose y teniendo una pérdida de
energía generando un agravamiento emocional volviéndose más rígido e irritable,
y por ende afectando de manera directa muchas áreas de su vida (familiar,
pareja, laboral, social).
Las personas que presentan depresión crónica han tenido por
lo general una suma de sentimientos negativos reprimidos, su baja autoestima no
les permite, sin un tratamiento adecuado avanzar con el dolor de las numerosas
pérdidas que han sufrido y con sentimientos acumulados de ira y resentimiento
que a la larga repercuten en forma directa con la salud física. Hay diversas
somatizaciones al respecto patologías gastrointestinales, inmunológicas y
endocrinas entre otras.
La ira reprimida en estos casos suele expresarse de una
manera indirecta a través de alteraciones en el ciclo del sueño como las pesadillas,
estas son consideradas como un defecto del trabajo del sueño ya que el sujeto
interrumpe el sueño y despierta aterrorizado. Todas estas alteraciones en el
sueño (entre ellas dormir poco, y despertar temprano) generan un agotamiento
psicofísico que produce fatiga, al estar anérgico la persona deja de poner el
interés en el mundo externo, retrotrayéndose hacia lo interior, su estado
anímico decae profundamente y no puede mantener su atención y tener capacidad
de goce en áreas donde antes encontraba una fuente distractora (hobbies,
sexualidad, actividades lúdicas, etc), su mundo se ennegrece y suelen aparecen
en algunos casos ideas de pensamientos suicidas como forma de autocastigo.
Los pensamientos suicidas son parte del proceso melancólico de culpa, Freud
decía en su libro duelo y melancolía que la sombra del objeto recaía sobre el
yo del sujeto, estas ideas anómalas deben ser tratadas ya que la liberación de
estas ideas genera una descompresión para el sujeto, el suicidio es una
descompensación total del yo.
La Terapia cognitiva, junto con aportes de otras escuelas son las que
generan ayuda al pacientes sea través de
la reestructuración de los procesos cognitivos a mejorar el cuadro depresivo, sea
a través de la elaboración de las pérdidas que sufre la persona y cuando uno va
evaluando al paciente si se requiere apoyo farmacológico va procediendo a
explicarle al mismo el valor de dicha prescripción a los efectos que mantenga
una adherencia al tratamiento..
Lic. Mónica Arcas Psicóloga Clínica - TCC-
15 3488 2542 arcasweb@gmail.com///ansiedadweb.blogspot.com
No hay comentarios:
Publicar un comentario