miércoles, 14 de octubre de 2026

 

DOLOR TENSION Y EPILEPSIA

. En pacientes con epilepsia, el estrés es uno de los principales desencadenantes de crisis, por lo que modular la ansiedad y la percepción del dolor es una prioridad clínica.

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1. Técnicas de Regulación Fisiológica y Control de la Ansiedad

·         Respiración de caja (Box Breathing): Este ejercicio reduce inmediatamente la hiperventilación y la activación del sistema simpático. Consiste en inhalar durante 4 segundos, retener el aire por 4 segundos, exhalar en 4 segundos y mantener los pulmones vacíos otros 4 segundos. Es altamente segura para pacientes con epilepsia, a diferencia de técnicas de respiración rápida (como la respiración de fuego), que están contraindicadas porque pueden inducir crisis por hipocapnia.]

·         Relajación muscular progresiva de Jacobson modificada: Ayuda a diferenciar la tensión del dolor crónico. Se debe aplicar una versión atenuada: en lugar de tensionar fuertemente los músculos (lo que puede exacerbar el dolor), la paciente debe realizar contracciones muy leves (al 10% de su fuerza) o usar técnicas de visualización guiada enfocadas en la calidez y relajación de los segmentos corporales

·         2. Estrategias de Afrontamiento del Dolor e Hiperalgesia

 

·         Reestructuración cognitiva del catastrofismo: Las pacientes hiperdoloridas suelen anticipar el dolor con pensamientos como "este dolor nunca se va a ir" o "mi cuerpo está colapsando". El ejercicio consiste en usar un autorregistro de pensamientos para identificar estas ideas automáticas y reformularlas por pensamientos funcionales, por ejemplo: "El dolor es intenso hoy, pero es una señal de sensibilidad de mis nervios, no de un daño estructural nuevo; puedo manejarlo un minuto a la vez”

·         Técnicas de Distracción de Foco Externo: Dirigir la atención de manera sostenida hacia estímulos fuera del cuerpo disminuye la señalización cerebral del dolor. Se utilizan ejercicios como describir con extremo detalle cinco objetos a su alrededor (colores, texturas, formas) o juegos de estimulación cognitiva estructurada

·         3. Activación Conductual Gradual (para Depresión)

 

·         Programación de actividades con umbral de dolor bajo: La depresión invita al aislamiento y al reposo absoluto, lo que paradójicamente aumenta la percepción del dolor y la ansiedad. Se debe estructurar una agenda diaria con microactividades significativas y de muy bajo impacto físico (ej. escuchar un audiolibro de 10 minutos, regar una planta, o conversar por teléfono con un ser querido). El objetivo es reactivar el sistema de recompensa cerebral (dopamina) sin sobreesfuerzos físicos.

·         4. Herramientas de Tolerancia al Malestar

 

·         Aceptación Radical: Aprender a validar el dolor y la condición de la epilepsia sin luchar activamente contra la realidad del momento presente. Esto corta el componente emocional del dolor (el sufrimiento secundario) y reduce los picos de estrés que podrían desestabilizar el umbral convulsivo.

·         Mente Sabia (Wise Mind): Ayuda a la paciente a tomar decisiones equilibrando sus emociones intensas (ansiedad/miedo al dolor) con la lógica médica (tomar sus anticonvulsivantes, descansar adecuadamente)

 

 

Lic Mónica Arcas 

 

El "Termómetro de Sobrecarga" (Regulación de Ansiedad y Sensorio)

Este ejercicio ayuda a identificar las señales físicas de la ansiedad o la sobrecarga sensorial antes de llegar a un colapso asociando cada nivel con una acción directa.

·         Formato: Una tabla impresa o una nota digital dividida en 3 niveles (Verde, Amarillo, Rojo).

·         Paso a paso:

 

 

 

Ejemplo 1: El "Termómetro de Sobrecarga" (Regulación de Ansiedad y Sensorio)

Este ejercicio ayuda a identificar las señales físicas de la ansiedad o la sobrecarga sensorial antes de llegar a un colapso (meltdown o shutdown), asociando cada nivel con una acción directa.

·         Formato: Una tabla impresa o una nota digital dividida en 3 niveles (Verde, Amarillo, Rojo).

·         Paso a paso:

1.    Nivel 1 (Verde - Calma): El usuario define cómo se siente cuando está regulado (ej. "Cuerpo relajado, puedo concentrarme").

2.     Acción: Continuar con la rutina actual.

3.    Nivel 2 (Amarillo - Alerta/Sobrecarga leve): Se identifican las primeras pistas físicas y cognitivas (ej. "Me rasco la piel, los ruidos me molestan más, repito la misma frase en mi cabeza, pierdo el hilo de la conversación").

4.     Acción obligatoria: Aplicar un "protocolo de rescate inmediato" durante 10 minutos (ej. ponerse auriculares con cancelación de ruido, ir al baño a lavarse la cara, o salir a caminar solo).

5.    Nivel 3 (Rojo - Crisis inminente): Se definen los síntomas críticos (ej. "No puedo hablar, taquicardia, ganas de llorar o salir corriendo").

6.     Acción de emergencia: Retirarse por completo de la situación sin explicaciones complejas utilizando una frase ensayada (ej. "No me siento bien, vuelvo en un momento").

 

 

 

 

 

: El "Árbol de Decisiones para Imprevistos" (Flexibilidad Cognitiva)

Los cambios repentinos en los planes suelen generar mucha angustia. Este ejercicio lógico ayuda a procesar los imprevistos de forma analítica en lugar de emocional.

·         Formato: Un esquema visual de flechas o flujo lógico ("Si pasa X, entonces hago Y").

·         Paso a paso ante un cambio de plan (ej. El transporte público se retrasó y llegaré tarde a una cita):

1.    Frenar el pensamiento de catástrofe: Escribir el hecho objetivo en una oración corta: "El tren se retrasó 20 minutos".

2.    Evaluar las opciones reales (Caminos lógicos):

§  Opción A: Enviar un mensaje de texto preestablecido avisando del retraso exacto: "Hola, mi tren se retrasó. Llegaré 20 minutos tarde. Lamento el inconveniente".

§  Opción B: Si la cita no se puede retrasar, reprogramar inmediatamente usando un guion escrito: "Por el retraso del tren no llegaré a tiempo. ¿Podemos pasar la cita para mañana a la misma hora o prefieres otra opción?".

3.    Ejecutar y regular: Una vez enviado el mensaje, el usuario utiliza un objeto de regulación (escuchar música) mientras espera el tren, sabiendo que el problema ya tiene un plan de acción en marcha.


: Registro de Pensamientos en Dos Columnas (Reestructuración Cognitiva)

Los adultos con TEA suelen tener un procesamiento de información de tipo "todo o nada" o reglas autoimpuestas muy rígidas. Este ejercicio ayuda a contrastar esos pensamientos con hechos empíricos.

·         Formato: Una hoja dividida en dos columnas: "Mi Pensamiento" frente a "Hechos Objetivos".

 

·         Paso a paso ante un error (ej. Cometí un error en un informe del trabajo):

Columna 1: Mi Pensamiento (Regla rígida / Emoción)

Columna 2: Hechos Objetivos (Evidencia real)

"Arruiné todo el proyecto. Soy un incompetente y me van a despedir hoy mismo".

• El error fue en una sola sección • He entregado 10 informes correctos este año.
• Mi jefe me dijo la semana pasada que aprecia mi puntualidad.
• Corregir el error toma 15 minutos.

·         Resultado del ejercicio: El usuario escribe una conclusión lógica basada únicamente en la Columna 2: "Cometí un error que puedo arreglar en 15 minutos. Esto no borra mi buen historial laboral".


Clave para implementarlos

Para que estos ejercicios funcionen, no deben practicarse por primera vez durante una crisis. Deben rellenarse, ensayarse y escribirse en momentos de total calma para que el cerebro pueda automatizar la respuesta cuando aparezca el estrés

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

1)    RESOLVER LAS PROBLEMATICAS QUE APARECEN ACORDE A SU INTENSIDAD

METODO DEL SEMAFORO

 

 

 

2)    REGISTRO EMOCIONAL (usar los registros, evaluar los pensamientos anticipatorios)

Situación         emoción   síntomas  pensamientos anticipatorios   relax

(usar caritas emocionales/ distorsiones cognitivas) técnica de respiración

 

Lic,Monica Arcas

 

Ansiedad ante  examenes médicos

Hay una ansiedad muy particular que muchas personas con cáncer conocen bien: la que aparece antes, durante y después de los estudios de control. En inglés se la llama scanxiety, formada por dos palabras: scan, que significa "estudio" o "exploración" médica, y anxiety, que significa "ansiedad". Este término se usa para describir el malestar asociado a los estudios y a la espera de sus resultados.

Diferentes investigaciones la describen como una forma específica de malestar asociada al seguimiento oncológico, que puede afectar el sueño, la concentración, el estado de ánimo y la capacidad de afrontar el tratamiento. Además, no siempre aparece con la misma intensidad ni por los mismos motivos. En algunas personas, el malestar está más ligado al procedimiento en sí; en otras, al significado del resultado; y, en muchas, al tiempo de espera entre el estudio y la devolución.

¿Por qué aparece?

Desde el punto de vista psicológico, esta reacción tiene mucho sentido. Los estudios oncológicos no son un trámite más: muchas veces representan un momento en el que se condensa la pregunta "¿cómo estoy?". El problema es que esa pregunta no siempre tiene una respuesta inmediata. Entonces aparece la incertidumbre y, con ella, la tendencia a anticipar escenarios negativos.

Cuando la mente percibe una amenaza, intenta protegerse anticipando lo peor. En apariencia, eso ayuda a prepararse. Pero, en la práctica, esa anticipación suele aumentar la angustia. El cuerpo responde como si la amenaza ya estuviera ocurriendo: puede haber tensión muscular, dificultad para dormir, irritabilidad, un nudo en el estómago, palpitaciones o problemas para concentrarse. La ansiedad también se siente físicamente.

Dos formas de la ansiedad

Un punto importante es que la ansiedad frente a los estudios puede organizarse alrededor de dos focos distintos.

Por un lado, está la ansiedad por el procedimiento en sí: la máquina, el encierro, la incomodidad física, el dolor, el ruido o el temor a la radiación. Esto es especialmente visible en estudios que requieren permanecer quieto, en espacios cerrados o con sensaciones corporales poco agradables. En estos casos, lo que más angustia no es necesariamente el resultado, sino atravesar el examen.

Por otro lado, está la ansiedad por el significado del resultado. Ahí, el centro de la angustia no es el procedimiento, sino lo que el estudio podría mostrar: progresión, recurrencia, estabilidad o cambios en el tratamiento. En esta forma de ansiedad, el problema principal es la incertidumbre.

Distinguir estos dos núcleos es muy útil porque permite pensar intervenciones distintas.

¿Qué pasa en la espera?

Diversos trabajos señalan que el período entre la realización del estudio y la entrega del resultado suele ser el momento de mayor carga emocional. Esa espera activa la incertidumbre, la hipervigilancia y los pensamientos anticipatorios, y puede amplificar síntomas como insomnio, irritabilidad, tensión muscular y dificultad para concentrarse.

Entre el estudio y el resultado, muchas personas entran en un estado de alerta sostenida. En esa etapa suelen aparecer pensamientos repetitivos como:

·         "Si tardan en entregármelo, es porque seguro algo salió mal."

·         "No voy a poder con un mal resultado."

·         "Prefiero no pensar, pero no me saco esto de la cabeza."

·         "Quiero saber, pero también tengo miedo de saber."

Algunas herramientas útiles

Hay recursos sencillos que pueden ayudar a atravesar mejor este momento.

Nombrar con precisión lo que pasa

Poner en palabras la ansiedad ayuda a ordenarla. No es lo mismo decir "estoy mal" que decir "me asusta el resultado" o "me angustia entrar a la máquina". Cuanto más claro está el miedo, más fácil resulta acompañarlo.

Separar hechos de anticipaciones

Una pregunta útil es:

·         ¿Qué sé con certeza?

·         ¿Qué estoy suponiendo?

·         ¿Estoy leyendo datos reales o anticipando el peor escenario?

Esto no busca negar el miedo, sino evitar que la mente convierta una posibilidad en una certeza.

Prepararse para el procedimiento

Cuando la ansiedad está más ligada al estudio en sí, ayuda saber con anticipación cómo será el proceso, cuánto durará y qué sensaciones son esperables. La información clara reduce la incertidumbre y, con ella, parte de la angustia.

Cuidar el cuerpo

La ansiedad no vive solo en la cabeza. También se expresa en el cuerpo. Realizar técnicas de respiración, dormir lo mejor posible y sostener horarios regulares de comida son formas simples de bajar la activación fisiológica.

Mantener pequeñas rutinas

Cuando todo gira alrededor del resultado, la vida queda "suspendida". Sostener rutinas mínimas —tomar un café, preparar el almuerzo, caminar, trabajar un rato, hablar con alguien, cuidar el sueño— ayuda a que la espera no se vuelva totalizante.

Para familiares y cuidadores

La ansiedad frente a los estudios también impacta en quienes acompañan. Muchas veces, el entorno vive el proceso con tanta o más angustia que el paciente, aunque no siempre lo exprese. Eso puede llevar a sobreproteger, insistir demasiado en tranquilizar o buscar información compulsivamente.

Acompañar no significa resolver. A veces, lo más valioso es escuchar, estar presente y no apurar respuestas. También es importante que el familiar cuide su propia ansiedad, porque cuando quien acompaña está muy desbordado, se vuelve más difícil sostener al otro.

¿Cuándo pedir ayuda?

La ansiedad frente a los estudios es comprensible, pero a veces se vuelve demasiado pesada. Si aparecen insomnio persistente, ataques de pánico, evitación extrema de controles, llanto frecuente o sensación de que la espera es insoportable, conviene pedir ayuda profesional.

No porque la persona esté "mal", sino porque está atravesando una situación objetivamente difícil y merece recursos para transitarla mejor. En psicooncología, acompañar este tipo de malestar forma parte del cuidado integral.

Conclusión

La ansiedad frente a los estudios no es un detalle menor del recorrido oncológico. Es una respuesta humana frente a la incertidumbre, al cuerpo observado y al temor de lo que puede venir. Entender que puede nacer tanto del procedimiento como del resultado permite acompañarla con más precisión, más empatía y menos culpa.

No siempre es posible sacar la angustia, pero sí darle un lugar, entenderla y atravesarla con más recursos. Y, en esa espera, no estar solo puede hacer una diferencia enorme.


 

 

Ansiedad cronificada: algunos conceptos sobre ansiedad generalizada.

 

Lic Monica Arcas

Cuando el ser humano percibe una amenaza experimenta emociones negativas como el miedo, estados de ansiedad y preocupaciones que atraviesan su mente, y cuando esta amenaza es percibida en el tiempo presente se dispara toda una serie de síntomas de activación del sistema nervioso que puede ocasionar un ataque de pánico.

El miedo, la ansiedad y las preocupaciones pueden tener una función adaptativa, o sea pueden ser útiles para la persona a fin de producir estrategias adecuadas, especialmente cuando la percepción del peligro es real. El miedo nos empuja a realizar una acción adecuada protectora, se evalúa el peligro y se toma la decisión de luchar o huir de acuerdo al problema, pero nuestro sentido del peligro no siempre es exacto, las emociones de miedo, ansiedad y las preocupaciones que de ellas emanan pueden ser disparadas por error de cómo se procesa una información en el cerebro. A ello se las denomina Distorsiones Cognitivas o errores de procesamiento de la realidad, por lo tanto estos errores producen a consecuencia inhibiciones o conductas desadaptativas y síntomas de activación de ansiedad.

Cuando las preocupaciones son improductivas, es decir cuando ocupan un rango importante del pensamiento del sujeto y éste se acelera con ellas, estamos frente a un cuadro que puede cronificarse llamado Ansiedad Generalizada, donde las preocupaciones en áreas de salud, economía, hoy en dia seguridad, familia se activan en tal dimensión que genera un serio malestar psicofísico.

La ansiedad generalizada es un cuadro de ansiedad que ha dejado de ser un trastorno residual dentro de los trastornos de ansiedad (DSMIIR), se caracteriza por una ansiedad excesiva, y mantenida durante un lapso de tiempo prolongado, donde los pensamientos preocupantes son difíciles de controlar, la persona está invadida constantemente por imágenes y pensamientos que le generan miedo y mucha alteración, estos pensamientos por lo general están relacionados con preocupaciones en el área familiar (temores no infundados) en lo laboral-económico y en la salud (pensamientos hipocondriacos), generando un estado de distres y mala calidad de vida. Los estados de inquietud interna, en forma de estado de desasosiego o de estar con los pelos de punta, dan lugar a otros síntomas característicos del cuadro como ser estado de irritabilidad, tensión muscular (contracturas y mialgias) alteraciones en el ciclo del sueño (Insomnio de conciliación, e intermedio, cuando la persona se despierta varias veces en la noche) fallas en la concentración y en la memoria a corto plazo, y estos de fatiga por el cansancio que este cuadro provoca.

Los disparadores son cualquier estimulo que pueda generar un proceso de preocupación, por ejemplo, hoy en dia las personas viven muy activadas por la inseguridad social que si bien es una realidad desgraciadamente que ocurre en nuestro país, requiere medidas preventivas en lo social e individual, pero muchas personas están todo el dia preocupados por la emergencia de una desgracia que no les ha ocurrido, entonces en su mente se instala la preocupación como un evento que se está produciendo con las repercusiones físicas que ello tiene.

Este cuadro se manifiesta no solo a nivel de la alteración sintomática (tensión, aumento de frecuencia cardiaca, alteraciones gastrointestinales, mialgias y aumento del tono muscular, etc) sino que a nivel cognitivo las preocupaciones excesivas e irreales en los estados de vigilia provocan emociones negativas tales como el miedo, la imposibilidad de tolerar la incertidumbre, la creencia de que los pensamientos son equivalentes a un episodio real, y a nivel conductual la mente de la persona afectada por la ansiedad generalizada tiene un componente de rasgos obsesivos donde constantemente reedita estos pensamientos intrusivos y por ende tiene una incapacidad de poder controlar la ansiedad y este estado incide en los ámbitos familiares, y laborales generando problemas.

Uno de los rasgos que se observan en las personas que padecen TAG es un perfil muy perfeccionista, controlador y con una conducta altamente responsable, es mas son personas muy dedicadas a sus labores, eficientes y muchas veces realizan tareas de otros ya que también tienen un punto flojo que es la incapacidad de poner límites, de allí su agotamiento. Son personas que deben controlar todo, ese rasgo obsesivo los lleva a tener dificultades interpersonales.

Las sensaciones corporales lo preparan para actuar en lo normal sería una lucha, huida o frisado en último caso, pero las personas con preocupaciones están todo el tiempo con esa hipervigilancia, notaran que es imposible estar concentrado en una tarea específica, no pueden parar las preocupaciones y esto genera un estado de distres significativo. Notan que la atención, la memoria y la concentración van mermando significativamente, pues su energía está concentrada en esa situación y/o evento negativo que les asusta. El miedo y la preocupación los lleva a sentirse tensos, con sobresaltos, sustos imprevistos “tener los pelos de punta”, para disuadir esta realidad deberá reestructurar estos pensamientos a través de terapia de tipo cognitivo, detectando las diversas distorsiones de la realidad que el paciente está teniendo ayudado por técnicas de relajación muscular y respiratorio para aliviar el cuerpo y serenar la mente.

En la génesis del TAG uno puede determinar que existe una vulnerabilidad biológica, es decir una posible hipersensibilidad neurobiológica al estrés determinado genéticamente. Pero además existen factores de vulnerabilidad psicológica (que es la percepción del mundo externo como peligroso, o la autopercepción de no poder hacer frente a eventos amenazantes), esto tiene su origen en la vivencia de situaciones traumáticas precoces y ciertos estilos educativos (madres hipercontroladoras y poco afectuosas) que propician un apego inseguro en la infancia. La sobreprotección del infante no dando lugar a una exploración controlada por parte de su madre (que por lo general es una madre ansiosa y temerosa) da al niño una experiencia precoz de ser muy amado pero también incapaz, pues su madre se adelanta a la exploración, estableciendo una forma de apego de tipo ansioso (Bowlby). Además la presencia de sucesos vitales altamente estresantes a la que fue sometida la persona (sea asaltos, pérdida abrupta de una persona querida, violencia, accidentes, etc) dan lugar a una percepción selectiva del medio y un sesgo atencional que detecta principalmente información del medio amenazante o peligrosa.

 Este trastorno se mantiene en el tiempo cuando determinadas variables se sostienen y no son trabajadas terapéuticamente, como ser la baja tolerancia a la incertidumbre, en la vida la única certeza que existe es la muerte, lo demás no tenemos el control, hay que saber vivir con un margen de incertidumbre, para ello se deberán detectar los errores cognitivos que estos pacientes han tenido en su desarrollo, al igual que la activación emocional que despliega el TAG, otro punto es la forma sesgada de cómo observan la realidad, mantienen una atención focalizada a la amenaza, frente a esta hay una percepción muy negativa del evento junto con la percepción de una incapacidad subjetiva de poder hacer frente a la realidad, se notan con faltas de recursos para manejar las amenazas y las reacciones emocionales.

Viñeta Clínica:

Mujer de 40 años que consulta por presentar estados de ansiedad y preocupación relacionada con el miedo que les pase algo a sus hijos adolescentes cuando salen. Presenta dificultades respiratorias, dolor torácico, hormigueo en extremidades hasta llegar a adormecimiento mandibular, estos síntomas se presentan con pensamientos de tipo catastróficos imaginando que la llaman por teléfono diciéndole que le han pasado algo “malo a sus hijos”, En muchas ocasiones estos síntomas han desencadenado ataques de pánico. Se siente agotada, tensa, comienza a tener problemas con su marido por estos estados cuando salen sus hijos, mas allá que muchas de las veces suele llamarlos al celular generando tensión entre sus hijos ya mayores y ella por su insistencia y temor. Por consecuencia la paciente tiene alterado su ciclo de sueño, esta con pensamientos depresogenos de perder el afecto de sus seres queridos por su forma de comportarse que también agota a su círculo familiar.

Los niveles de ansiedad son significativos (evaluados con escalas Beck/Hamilton) cursan con estados de ánimo disforicos, y padece de trastornos gastrointestinales (colon irritable).La comorbilidad de depresión en los pacientes con TAG es muy común, ya que su agotamiento los lleva a la construcción de una sobreestimación de las dificultades y una percepción negativa de sí misma, el entorno y el futuro (triada cognitiva).

Cada vez que sus hijos salían estaba atenta al teléfono, a la televisión “tengo que estar atenta que no haya pasado un accidente o un robo cerca de donde van mis chicos”. (Aquí se observa el sesgo cognitivo donde está el foco de su atención) así como también el procesamiento negativo de la situación, ídem con el teléfono apenas sonaba ya entraba en taquicardia pensando lo peor. Se trabajo con esta paciente con las técnicas adecuadas para relajación, y se trato con registros las situaciones ansiógenos que la preocupaban,(desensibilizacion sistemática gradual) tratando de que se ocupe activamente de esta situación con registros más realistas, es decir focalización de las imágenes catastróficas y modificación posterior por pensamientos más realistas y menos ansiógenos. Es importante destacar que estos pacientes por lo general quieren bloquear las imágenes negativas que se instalan en su mente, no permiten que la ansiedad sufra un proceso de habituación, se persuade en la terapia a una técnica de saturación de la preocupación limitada en el tiempo destinada a contraatacar este problema, la persona tiene permitido preocuparse solo en un espacio de tiempo acotado, y luego registrar para posteriormente poder trabajar en la reestructuración en la terapia.

Esta paciente había tenido como situación traumática la muerte de su padre en la vía pública de un infarto y le habían comunicado el fallecimiento a su madre por teléfono, esto quedo no elaborado por la paciente como un elemento amenazante que actuaba como disparador en el presente. Además de no haber elaborado aun el duelo de este, por lo que se acompaño en el trabajo de la pérdida, para que este elemento traumático no se reedite en el presente ante situaciones cotidianas que despertaba miedos atávicos. Se trabajo en psicoeducacion y apuntalamiento de su círculo familiar a modo que puedan entender la problemática y ser colaboradores en el tratamiento. La paciente modificó su forma de procesamiento y conducta frente a los miedos mejorando los indicadores de depresión.