lunes, 23 de abril de 2018


Trastornos psicológicos asociados al cáncer, Resiliencia y espiritualidad

El cáncer es una enfermedad crónica que muchas veces desde el imaginario social se asocia a la muerte. Pero afortunadamente no es asi, hoy en dia acorde a la prematurez de su diagnostico los tratamientos son eficaces con menores niveles de recaídas.

Pero hay que estar atentos a la adaptación que la paciente tiene frente a la enfermedad.

La adaptación normal es el ajuste psicosocial que mantiene la paciente frente al proceso que cada mujer deberá tratar de manejar el sufrimiento emocional que implica la patología a fin de obtener el dominio y control de los diversos acontecimientos vitales ligados con la enfermedad. En los aspectos no solo físicos-emocionales-espirituales desde lo individual sino tambien en relación a su inserción social-familiar-relacional y laboral. La idea es que el cáncer no impregne todas las áreas sino que quede acotado al tratamiento psicofisiológico y oncológico.

En la clínica los trastornos psiquiátricos más frecuentes son:

Los adaptativos

Los trastornos de ansiedad (cuadros de pánico, TAG, estrés agudo)

Trastornos depresivos

Estrés Postraumatico

Siempre hay que tomar en cuenta la morbilidad previa al momento de enfermarse.

Los trastornos adaptativos.

Son cuadros de curso breve causado por la dificultad de ajustarse a un proceso vital o evento altamente estresante (como enterarse de que está enferma) generándose síntomas emocionales y/o conductas desproporcionadas en respuesta a la presencia del estresor. Pueden suscitarse estados alterados de ansiedad, tristeza, desesperanza e ira. Todos estos que son esperables, además deben ser evaluados a nivel de escalas, para ver si los valores especialmente de ansiedad-depresión merecen un apuntalamiento farmacológico.

Trastornos de ansiedad: La ansiedad se manifiesta en diversos momentos del tratamiento.

1.         En la detección de la enfermedad y su comunicación

2.         Dentro del proceso de tratamiento, especialmente cuando es por primera vez la aparición de un proceso oncológico.

3.         Cuando ocurre un episodio de recidiva

4.         Tambien otra forma de cómo se presenta la ansiedad es en la procastinacion de estudios que demoran la detección precoz de todo proceso mórbido, especialmente en personas que han tenido antecedentes familiares.

5.         Muchas veces la ansiedad anticipatoria se manifiesta frente a los controles periódicos que las mujeres deben realizarse.

Los trastornos depresivos, se manifiestan entre un 20 a un 60%  de las mujeres enfermas de cáncer. Pero es muy importante discernir entre los efectos secundarios del tratamiento (radioterapia/quimioterapia) de los estados depresivos propiamente dichos

Hay que evaluar la triada cognitiva, la autopercepción del paciente, de su entorno y su futuro, su estilo atribucional, la desesperanza, los sentimientos de culpa y las ideaciones suicidas si aparecen aunque sean como fantasias suicidas y/o planificación, es de peor pronóstico alguien que lo manifiesta de manera tranquila que aquella que esta exasperada.

En las patologías del espectro de las psicosis debido a las características de estos pacientes suelen tener demoras en el tamizare, especialmente en las demoras a controles necesarios (mamografías. Ecografías periódicas).Tambien en las patologías psicóticas las familias tienen un amplio margen de conductas caóticas que no propician este tipo de control, pero desde mi punto de vista es muy importante que tanto médicos, como psicólogos tengamos una perspectiva más amplia y no miremos solo la patología psiquiátrica, ya que haciendo foco en esta se demora otro aspecto fundamental preventivo de estos pacientes.

Como en todo proceso mórbido que afecta en todas las dimensiones a la persona y su familia el terapeuta debe apuntar en la medida de lo posible a la Resiliencia, que es un crecimiento del sujeto con el máximo potencial ante la adversidad. La Resiliencia proviene de la física como la capacidad de resistir presión un metal y no quebrarse, en las personas es la capacidad de resistir, tolerar la presión y los obstáculos que se presentan en la vida para lograr no solo recuperarse sino sobreponerse, y salir fortalecida de un estresor tan potente como es el cáncer.

Propiciar la Resiliencia es como terapeutas ver en el paciente cuáles son sus fortalezas y acentuarlas, que el mismo logre un mayor autoconocimiento, con tenacidad en objetivos concretos, siempre con una mirada esperanzadora hacia el futuro, que genere cambios, nuevos hábitos, la utilización del humor (reírse de uno mismo) rodearse de personas positivas, emprendedoras, y principalmente sentirse que en la lucha contra esta enfermedad que hay que comprenderla, ella habla de cambios que hay que hacer, y da un crecimiento personal invaluable en la mayoría de los casos, sin perder de vista que somos seres donde el área espiritual es una de las más importantes que se deben desarrollar.

El uso de técnicas de relajación y meditación aumentan la efectividad de las células T que son las responsables de coordinar la respuesta inmune celular y las células Natural Killer (NK) responsables de destruir las células tumorales.

Fomentar la sanación es un proceso diferente a la curación. La curación viene de afuera hacia adentro, es la acción de los tratamientos médicos eficaces junto con la empatía del cuerpo tratante (oncólogo, psicólogo, nutricionista, psiquiatra), pero puede haber o no curación, afortunadamente es cada vez mayor, pero lo que sí se puede cambiar es la representación psíquica que el paciente hace de la enfermedad, la sanación es más profunda, es de adentro hacia afuera. La sanación acude a aspectos espirituales, ya que el bienestar religioso y/o espiritual mejora la calidad de vida de las personas, en el caso del cáncer, alivia la ansiedad y la depresión, disminuye el aislamiento y genera una red de contención, internamente se van instalando sentimientos profundos de paz interior esperanza, el perdon hacia uno mismo y hacia terceros, la ira se disuelve y el ser encuentra su verdadera esencia-

Rescato de David Flichman

“La mente es como el agua, cuando esta calmada y en paz, puede reflejar la belleza en el mundo, cuando esta agitada puede tener al paraíso enfrente y no lo refleja”

Es por eso que el paciente que está atravesando el proceso de cáncer debe aquietar sus pensamientos, propiciando imágenes esperanzadoras, junto a su terapeuta reestructurar esos estados de miedo, pero por sobre todas las cosas confiar en los procesos de la vida vivirlos como peldaños de crecimiento y de solidez.

“Extraído de la conferencia dada en APSA XXIII Congreso Argentino de Psiquiatría 18/4/18)”

Lic Mónica Arcas disertante

arcasweb@gmail.com