miércoles, 16 de agosto de 2017

LA DIABETES Y LOS ESTADOS EMOCIONALES DEL PACIENTE


La diabetes es una enfermedad crónica e irreversible donde existe una alteración metabólica de la nutrición, tiene mucha incidencia la cuestión genética pero también influyen factores emocionales que desencadenan el proceso diabético.
Existen dos tipos de diabetes:
Tipo I: llamada diabetes Miellitus que es la que se adquiere en la infancia y  en la juventud que son insulina-dependientes.
Tipo II: Se desarrolla en adultos y requiere tratamiento con hipoglucemiantes y muchas veces insulina
La  diabetes es una enfermedad silenciosa requiere que la persona realice una serie de pautas para mantener un equilibrio de su dolencia y evitar las complicaciones que trae la enfermedad. El paciente diabético debe ser controlado por su medico diabetologo y respetar la medicación así como también un plan dietario y tener actividad física dentro de sus posibilidades.
Desde el punto de vista emocional hay dos puntos a tratar en ellos uno es la ansiedad y otro son los estados depresivos. Como toda enfermedad crónica plantea la percepción de la misma como algo intrusivo, la enfermedad le impone al paciente una serie de cambios que por lo general suele incomodar y a la vez temer. La toma de los valores de su glucemia, la cotidiana medicación, la limitación en las comidas pueden ser puntos de obstáculos en el tratamiento.
 También implica un duelo muy particular, que es el duelo por la salud. Pero el saber que está con una enfermedad crónica no es fácil para el psiquismo aparecerán etapas como ser la negación de la misma, o la bronca por padecer esta enfermedad el porque a mí?, los miedos a lo desconocido e imprevisible del cuadro que pueden llevar a un estado de depresión y ansiedad, la renegociación con la enfermedad hasta su aceptación y adherencia al tratamiento como fin último.
Frente al diagnostico de una diabetes (muchas de las veces son pacientes que vienen con síndrome metabólico: aumento de HTA, glucemia, triglicéridos, sedentarismo) queda la persona muy impactada porque el desarrollo de la enfermedad crónica e irreversible implica un gran desajuste en su vida ,el psiquismo no lo acepta de forma inmediata, sin estar preparado para este nuevo estilo de vida más controlado se vivencia la diabetes como algo intrusivo que le instala en su vida desde afuera y lo coloca en estado de indefensión.
 Por eso es importante en el tratamiento psicológico no solo el apoyo y contención en este estadio sino que también requiere la estimulación de pautas de psicohiguiene apropiadas para la patología. Como asimismo el manejo de la ansiedad, enseñar al paciente a la realización de técnicas de relajación, porque muchas veces pacientes que están con niveles altos de ansiedad trasgreden más las dietas ya que su bronca les hace transgredir las dietas pautadas. El miedo a la muerte está siempre de una manera explícita o implícita en el tratamiento, especialmente cuando no pueden mantener los valores glucemicos o cuando tienen que empezar un tratamiento de diálisis, en muchos casos suele aparecer esa posibilidad de tratamiento que es muy angustiante para el paciente, así como también el miedo a las infecciones que conlleven la posibilidad de amputación de miembros inferiores.
 Las técnicas cognitivas conductuales apuntan a reestructurar ideas o juicios erróneos que están instalados en el paciente.  Hay que trabajar la triada cognitiva personal del paciente, como se ve el con esta enfermedad sus miedos, sus recursos, cómo ve el mundo social y como se relaciona con este a partir de la enfermedad y como ve su futuro , en este punto es importante advertir que muchos pacientes comienzan a sentir mayores niveles de ansiedad y depresión si están cercanos a la edad donde falleció algún familiar y más si sufría diabetes, este punto debe ser trabajado porque se desanudan algunos mitos y fantasias personales que pueden precipitarse. A muchos diabéticos les es dificultoso la adaptación ya que no aceptan su condición las niegan este factor es no solo perjudicial para él sino también que es un punto de conflicto interpersonal ya que la familia del diabético sufre por la posición que asume el enfermo con los riesgos que ello conlleva.
Lic.Monica Arcas consultas: 4798-9030 arcasweb@gmail.com







EMBARAZO Y PATOLOGIA PSIQUIATRICA


 Tanto el embarazo como el puerperio son periodos de transición del ciclo vital femenino donde la mujer presenta estados de mucha vulnerabilidad. Es por ello que la evaluación de su estado emocional permitirá establecer el tipo de intervención psicológica adecuada para la persona. En un embarazo normal se produce una alteración psicológica y hay que considerar que el embarazo no es considerado como un factor protector de los trastornos psicológicos, sino que muchas veces precipita la aparición de los mismos. Hay periodos de mayor susceptibilidad en la mujer embarazada, uno es a los primeros tres meses de gestación y en el último trimestre donde aumenta la ansiedad (temor al parto, dolor, estado del bebe). Muchas veces hay estados depresivos durante la gestación, motivado por antecedentes de abortos espontáneos o muerte de un hijo que precipita fantasias de muerte del feto junto con emociones negativas de culpa y temores que producen estados disforicos.
En el posparto es común la aparición de estados de depresión que remiten al mes. Pero el puerperio es considerado como un periodo de alto riesgo para el desarrollo de trastornos afectivos graves, especialmente en mujeres que han tenido depresión anterior a la gestación. En el puerperio se pueden dar el inicio de patologías psiquiátricas graves tanto depresiva, maniaca o psicótica.
 Durante el estado de gestación hay cambios hormonales que contribuyen a que factores  psicológicos incidan de forma directa,  muchas de las veces existen eventos vitales que alteran el estado emocional de la gestante como ser la falta de apoyo o ausencia de la pareja, falta de apoyo familiar y social tanto como factores económicos como tambien de vivienda.
Desde el punto de vista psiquiátrico cumplen criterios de riesgo que la gestante haya tenido antecedentes de Trastorno depresivo mayor en su historia vital, tambien antecedentes genéticos de alteraciones depresivas o de personalidad. El embarazo adolescente es tambien un factor de riesgo porque la joven aparte de no estar preparada psicológicamente para ser madre ya que está en la transición adolescente, con la inmadurez psíquica y los duelos propios de esta etapa de la vida tan inestable para los jóvenes y agravado por un embarazo que mayormente se debe a accidentes en la vida sexual de la joven y que  muchas veces no cuenta con apoyo familiar o de pareja.
En los casos donde el embarazo se da con defectos congénitos, sea al momento de la concepción, durante el embarazo o al momento del nacimiento esto afecta de manera directa o latente a la forma extrauterina del niño, muchas de las veces los padres tienen reacciones emocionales adversas. Frente al diagnostico aparecen estados de shock inicial (predominio de mecanismos de negación), Una fase tristeza profunda ya que los proyectos idealizados dirigidos hacia ese niño chocan con la realidad, hay sentimientos de frustración y culpa inconscientes ya que se sienten responsables por esa gestación, de igual forma aparecen el miedo al fallecimiento de ese niño altamente vulnerable y las fantasias tanaticas respecto a cómo se proyectara la vida y su incursión social.
Patologías psiquiátricas
·         Trastorno depresivo mayor
Se inicia en el periparto con sintomatología depresiva ,estado de agitación e irritabilidad, cambios en el apetito, sentimientos de culpa e inutilidad, muchas veces presentan retracción (desconexión) anhedonia (ausencia de placer) y perdida de concentración, asi como cogniciones depresogenas respecto a si misma, al entorno que incluye el bebe y el futuro de ella como madre. La intervención psicológica apunta a la contención de este periodo, y muchas veces incluye  intervención farmacológica, previa evaluación de los niveles de depresión.
·         Trastornos de ansiedad
Generalmente con antecedentes previos a la gestación de alteraciones de ansiedad. Estadísticamente las mujeres con Trastornos de Ansiedad triplican el riesgo de aparición de depresión posparto, y la presencia de ansiedad durante la gestación es un factor predictivo del desarrollo de sintomatología ansiosa y depresión posparto.
Los ataques de pánico pueden presentarse en mujeres que han padecido embarazos previos de alto riesgo, en embarazos no deseados o carentes de contención de pareja y/o familiar. Pero no hay consenso en cuanto al desarrollo de ataques de pánico, muchos estudios marcan la disminución de la ansiedad pero tambien existen casos en que el embarazo aumenta las crisis de pánico. Los cambios hormonales juegan un papel fundamental, la concentracion elevada de progesterona tendría un efecto aliviador (efecto ansiolítico) pues estimula los receptores GABA. En los casos contrarios es debido a la tendencia de la hiperventilación inducida por la progesterona, tambien actúan como factores negativos los altos niveles de estrés, alteraciones en el sueño y consumo de sustancias. Las pacientes con antecedentes de TAG la excesiva preocupación por la salud de su bebe y/o las consecuencias que a nivel cognitivo se presentan eleva los estados ansiosos, es por ello que la terapia cognitiva apunta a la reestructuración cognitiva de las diversas distorsiones cognitivas que presenta la paciente.
·         Trastorno Obsesivo Compulsivo
Se ha detectado que el 40% de las mujeres con TOC presentan su inicio en el embarazo y un 30% en el posparto, las mujeres que presentaban sintomatología previa al embarazo suelen exacerbarse los síntomas durante el mismo. Los síntomas más comunes son las obsesiones de contaminación, rituales de lavado compulsivo, presencia de obsesiones agresivas (dañar al niño), obsesiones de contaminación dirigidas al feto y rituales de conteo.
·         Adicciones
El consumo de estupefacientes durante el embarazo trae consecuencias muy graves tanto para la madre como al feto que pueden incluir la muerte del mismo asi como altos riesgos de la salud en el infante. El consumo de cocaína trae como consecuencia depresión materna asi como las probabilidades de sufrir un accidente cerebro vascular. La posibilidad de aborto espontaneo es común asi como el aumento de la tasa de muerte súbita del bebe, bajo peso del infante y problemas neuroconductuales.
El uso de cannabis durante el embarazo produce crecimiento lento del feto, hipoxia fetal, aumento de la frecuencia cardiaca y presión arterial materna y reduce el riego sanguíneo placentario. Es importante destacar que el cannabis cruza la placenta por lo tanto se necesita 30 días para que el feto pueda excretar su toxicidad.
El uso de opiáceos produce un incremento de morbilidad y mortalidad perinatal, trabajo de parto prematuro, adicción y supresión prenatal, daño hepático y dificultades respiratorias, temblores asi como la aspiración de meconio, es frecuente el trabajo de parto prematuro.
El tabaquismo durante la gestación asi como las fumadoras pasivas  tienen más riesgo de tener bebes de bajo peso al nacer, de contraer infecciones y otras alteraciones de salud que incluye labio leporino, paladar hendido y malformaciones cardiacas.
El consumo de alcohol durante el embarazo trae consecuencias negativas para el feto y tambien en la vida extrauterina. No existen niveles seguros de ingesta alcohólica en la mujer embarazada, siempre hay que evaluar la presencia de otras patologías psiquiátricas en la mujer alcohólica (depresión, ansiedad). El consumo de alcohol trae consecuencias de defectos congénitos y discapacidades en el desarrollo del niño. Las mujeres con patología etilista crónica pueden generar patología severa en su descendencia, entre estas patologías se encuentra el síndrome de alcoholismo fetal que presentan no solo deformidades en la zona facial y extremidades sino retraso mental de crecimiento y defectos cardiacos en el infante.
·         Psicosis
La psicosis posparto es un cuadro grave que se presenta muchas veces en pacientes con antecedentes de patología bipolar, o de enfermedad esquizofrénica. Son cuadros con complicaciones obstétricas durante todo el embarazo y puerperio. La psicosis posparto se inicia entre el 3 al 9 dia después del parto y puede prolongarse durante 6 meses, requiere intervención inmediata de psicofármacos por el riesgo de la madre (suicidio).

Lic. Monica Arcas.  Exposición en Congreso de APSA año 2017 - anxiaweb@gmail.com

miércoles, 9 de agosto de 2017

La ira y su vinculación con la depresión
La ira es una de las emociones más frecuentes del ser humano, pero si bien es normal experimentar ira situaciones que nos exasperan hay que controlar su desarrollo por las consecuencias que trae aparejado en nuestra salud y en las relaciones interpersonales que mantenemos con nuestra familia, trabajo ya que se vuelve una fuerza destructiva de vínculos importantes y daña potencialmente nuestra salud.
La intensidad de la ira varía desde un estado de irritabilidad leve a un despliegue de furia intensa. Desde el punto de vista biológico, esta emoción cuando se desmadra genera aumento del ritmo cardíaco y aumento de la presión arterial debido a un aumento paralelo de la adrenalina y la noradrenalina que intervienen a nivel hormonal.
Los elementos que precipitan estados de ira son muy diversos, pueden estar relacionados con frustraciones tanto del mundo externo como interno. Muchas veces es acompañado de recuerdos traumáticos que no han podido ser elaborados. Las preocupaciones en relación a situaciones cotidianas que nos generan impotencia como ser las situaciones sociales, laborales, económicas especialmente dentro de un contexto como el nuestro donde la economía y la seguridad son fluctuantes son promotores de estados de ira.
La ira se expresa con comportamientos agresivos sean verbales o conductuales hay que diferenciarlo de la frustración, esta es un sentimiento de disgusto hacia una situación que no era la esperable para el sujeto, el foco esta en el resultado no esperado que genera ese estado de abatimiento, es una reacción afectiva de disgusto por el suceso. En cambio en la ira si bien hay un disgusto por el resultado de la situación se despliega sentimientos de rabia y desaprobación, el foco no es solo el resultado sino la acción que ha conducido a esto.
Los estados de ira y frustración son elementos que precipitan estados de depresión muchas de las veces asociados a trastornos ansiosos. La persona depresiva tiene una forma de autopercibir las situaciones externas como sin salidas, esto aumenta la frustración por no ver resultados, es por eso que la reestructuración cognitiva ayuda a dilucidar estos elementos que están en juego para que no precipiten en estados de ira. La ira no debe ser reprimida sino reconducida, en el sentido que la persona pueda expresar aquello que lo irrita de sobremanera y poder ir viendo de que manera asertiva pueda modificar la situación.
Una de las posibilidades es el incremento del autocontrol emocional y la disrupción de la conducta de ira, utilizando técnicas de registro de situaciones, control a través de relajación, entrenamiento en solución de problemas y manejo de la asertividad.
Siempre es importante determinar la situación nuclear que precipita estos estados y si la persona presenta estados de depresión porque esta es la que primero se debe atender, determinar como se ve a sí mismo, como juega el entorno y el futuro para esa persona sino estamos viendo la superficialidad de la situación solo el manejo conductual pero en su base hay un estado muchas veces larvado de depresión.
La reestructuración cognitiva facilita detectar aquellos pensamientos que activan nuestra conducta y que mas de las veces estas exagerados (pensamiento de tipo catastrófico, rígido, polarizado), que generan estados disfuncionales y padecimiento tanto físico como psíquico, trabajando desde lo cognitivo se pueden modificar tales creencias y empezar a construir formas de procesamiento mental más realistas y flexibles que puedan llevar a la persona a modificar su conducta y resolver los problemas que generaban una actitud toxica, tanto para él como para su interrelación con su medio. Hay que saber que no todos los problemas humanos tienen una solución inmediata, pero si existe manejos específicos para afrontar el problema.

Lic.Mónica Arcas arcasweb@gmail.com 15 34882542 

EL TOC Y SUS RITUALES:LOS LAVADORES



Los síntomas de las personas que sufren Trastornos Obsesivos compulsivos suelen tener una disfuncionalidad de tipo crónica y con tendencia al agravamiento si no son tratados efectivamente, las consecuencias secundarias de este padecimiento incluye el aislamiento, la sensaciones de no poder comprender las conductas que lo llevan en el mayor de los casos a ritual izar, ni poder controlar las ideas intrusivas que aparecen en la conciencia, que lo inhiben, lo lentifica y obliga al ritual ya que estas desarrollan ansiedad (síntomas de activación del sistema nervioso autónomo) y duda patológica acerca de la certeza de la amenaza de esos pensamientos lo que provoca la inmediata ritualizacion a modo de neutralizar la acción de los pensamientos obsesivos.
Entre los rituales más conocidos en el TOC tenemos los de lavar y limpiar, verificar, repetir, ordenar, acumular (Hoarding), rituales mentales entre otros.
En el caso de los lavadores compulsivos, encontramos que son personas que utilizan mucho de su tiempo de limpiar sobre lo limpio, esta forma de conducta conlleva en la historia del paciente por lo general determinados contenidos que deben ser dilucidados en la terapia, muchas veces son temores de contaminación con sustancias que pueden desencadenar enfermedades graves (enfermedades de transmisión sexual, cáncer, HIV etc), el tema de las bacterias que pueden entrar si no limpia excesivamente su ropa, enceres, toda superficie que toca la persona y que pueden perjudicar  su organismo, estos pacientes suelen presentarse por lo general con problemas de dermatitis por contacto debido a que están en contacto reiterado con abrasivos que deterioran la piel (uso excesivo de lavandina, jabones, limpiadores con elementos agresivos para la piel). Las personas que padecen esta obsesión creen que pueden contaminarse y agravarse con el contacto de ciertas situaciones u objetos que manejan.
Las obsesiones de contaminación incluye las secreciones corporales (orina, flujo menstrual, heces, semen, transpiración del cuerpo) esto se asocia que estas secreciones a su vez están contaminadas con gérmenes de allí la compulsión desenfrenada de limpiar excesivamente. Por lo tanto la vida se ve alterada severamente por estos comportamientos patológicos, se exacerban con el contacto sexual, es muy frecuente el ascetismo sexual, evitan baños públicos, el contacto con animales, los viajes largos por su imposibilidad de lavado inmediato, la cadena de situaciones que provocan el deseo de ritualizar es infinita.
Las fobias de contaminación tienen según Rachman (2006) varias categorías como ser: Enfermedades-sustancias dañinas (contaminación por pesticidas, radiación) suciedad y contaminación de tipo mental.
La conducta ritualista es limpiar el contaminante, la limpieza se hace cada vez más compleja, tratando de no tocar con sus manos las cosas, lentificándose, empleando parte del dia en el lavado por lo tanto su vida se enreda en la maraña de obsesiones dejando de lado aspectos esenciales de la vida (trabajo, estudios, afectos, comunicación con el mundo externo, por lo general carecen de contactos de amistades, no socializan y entran en estados depresivos)
Contaminaciones por contacto: Están las que son potencialmente amenazantes para la salud, como ser los fluidos humanos, sustancias en estado de putrefacción, manchas de sangre, tóxicos como pesticidas, alimentos que se han dejado, heces.
Las contaminaciones mentales: son aquellas que a pesar de continuos lavados no se sienten completamente limpios, muchas veces se trata de contaminación por acercamiento directo o indirecto con personas que pueden presentar aspectos poco prolijos, edad avanzada o de diferente raza). Pueden traer aparejado ideas de violencia física y/o psicológica o de auto contaminación por imágenes eróticas de contenido incestuoso, agresiva y/o sádica.

El tratamiento psicológico de estos cuadros implica trabajar en fases, en primer lugar que el paciente pueda comprender la patología cómo funciona el circuito obsesivo-compulsivo, identificar lo máximo posible las obsesiones más frecuentes y los pasos personales de cómo se maneja ese paciente, la modificación del significado que tiene el paciente, en el caso del circuito obsesivo compulsivo ir modificando los rituales con la tendencia de eliminarlos (TPR) y proceder a una reestructuración cognitiva, pero tambien trasladar la psicoeducacion al núcleo familiar del paciente que muchas veces ausente del conocimiento de este cuadro son colaboradores con el paciente eternizando la patología.