lunes, 11 de junio de 2018


Alcoholismo y embarazo consecuencias de la ingesta

El consumo de alcohol durante la gestación es una conducta del alto riesgo tanto para la madre como su hijo debido que el alcohol traspasa a través del cordón umbilical y lesiona al feto. Una de cada diez mujeres consume alcohol en el embarazo, incluso hay mujeres que tienen policonsumo no solo de otras bebidas alcohólicas sino de sustancias ilegales.

Una de las consecuencias más peligrosas es que el niño puede nacer no solo con bajo peso, incluso morir durante la gestación, sino que pueden desarrollar un síndrome llamado SAF (Sindrome alcohólico fetal).

Los trastornos del espectro alcohólico son el resultado de la intoxicación de la madre con etanol y que produce alteraciones neurológicas en el niño, repercutiendo en trastornos cognitivos y conductuales que van de leves a severos. Toda ingesta de alcohol en la embarazada es de riesgo, especialmente en el primer trimestre de gestación pudiendo generar abortos espontáneos en algunos casos, bajo peso al nacer y alteraciones relacionadas con el alcohol como ser trastornos neuroconductuales y del neurodesarrollo del infante. El Sindrome alcohólico fetal es el cuadro más grave del espectro alcohólico. Los niños nacen con determinadas características faciales como ser: parte superior de las orejas no desarrolladas, puente nasal bajo, surco nasolabial indiferenciado, pliegues epicantricos, puente nasal bajo, pero mas allá de las facciones del niño hay problemas en el crecimiento, del sistema nervioso, cardiacos, defectos renales, problemas de visión, audición y bajo peso.

Las alteraciones neuroconductuales del SAF se presentan con baja capacidad de atención, y de poder asociar y/o redirigirla a otras tareas, no pueden fijar lo aprendido hay un retraso en el desarrollo del pensamiento y las habilidades comunicacionales y del lenguaje. Existe casos en donde la discapacidad puede ser desde leve a grave, hay déficit atencional, comportamientos disforicos muchas veces con hiperactividad con bajo desempeño académico. Trastornos en la coordinación motora es uno de los síntomas del SAF, presentan problemas de conducta y labilidad emocional que genera alteraciones en la convivencia con pares y ausencia de habilidades sociales y falta de regulación de los impulsos ya que está afectada la zona del prefrontal. Es por ello que hay que trabajar no solo con apoyatura psicopedagógica sino intervenir desde el clínico y psicológico antes de los 6 años. Es por eso que hay que generar consciencia de lo peligroso que es la ingesta de alcohol, trabajar con la dependencia en la futura madre para que logre no solo mejorar su adicción sino tomar insight sobre las consecuencias del alcohol en el feto. Trabajar con la paciente alcohólica las causas por las cuales recurre a la ingesta desde la comprensión sin juzgar ni inocular culpa, tratando de tambien utilizar el recurso de grupos de AA ayudan mucho a que se revierta la situación, y es una forma preventiva de evitar este problema.



Lic Monica Arcas – Psicóloga Clinica – 4798-9030

Albarelos 2160 –Martínez – arcasweb@gmail.com





TECNICAS DE MANEJO DE LA ANSIEDAD

La ansiedad patológica deteriora la calidad de vida de quien la sufre, es importante manejarla, tomar el control de los estados afectivos, no solo detectarlos sino modificar los mismos. La persona ansiosa no vive el presente, su mente siempre inquieta esta susceptible a todo cambio futuro y por lo general negativo que construye en su mente. Es por eso uno de las más importantes elementos en psicoeducacion para trastornos de ansiedad es el manejo de la respiración y la relajación de la tensión que genera el pensamiento ansioso.

Desfocalización

La persona ansiosa tiene un registro muy sensible a cualquier manifestación somatica de su cuerpo. Cuando una persona está afectada por crisis de pánico y agorafobia, su chequeo es más exhaustivo (Registro interoceptivo) y a partir de este autochequeo aumenta su miedo y por ende hiperventila llegando a tener toda una serie de síntomas de alto malestar, es por ello que una de la técnicas que debe aprender es a salir del foco del autoregistro, cambiar el foco de atención, tambien se lo denomina cambiar de dial (en relación al dial de la radio), por ejemplo si de pronto aparece síntomas de activación nerviosa en una persona con AFG dentro de un supermercado, lo primero que debe hacer es respirar profundamente y poner la atención a cualquier elemento externo que distraiga su atención de lo corporal, que puede ser en este ejemplo leer una etiqueta de un producto para neutralizar los pensamientos intrusivos que provocan el miedo de tener una crisis.

Técnicas de Imaginería:

Estas técnicas implican que realice primero con el terapeuta una relajación guiada, utilizando la respiración diafragmática y ser conducido por el especialista en lugares donde imagine la naturaleza en paz, sean creados o lo hayan conocido, sin la presencia de personas, para que la imaginación le posibilite relajarse con los estímulos de lugares, colores, texturas y muchas veces sonidos, que produzcan liberación de sustancias en el cerebro que modifique la alteración ansiosa. Es muy importante que el terapeuta especializado en T.A enseñe a su paciente a relajarse y entrar en estos estados de relajación creativa, por eso primero se deben realizar en el consultorio esta experiencia, en un lugar que el paciente se sienta contenido y seguro.

Técnicas de Mindfullness

Esta técnica de relajación tambien debe ser entrenado el paciente por el terapeuta. Implica una atención focalizada en la respiración, si bien la mente actúa muchas veces en forma pendular, es decir, va a imágenes del pasado o del futuro, lo importante es volver al ancla que se produce cuando el sujeto se coloca en el presente a través de su respiración, y dejando que esos pensamiento tos que invaden la mente no sean atrapados por la mente, dejándolos ir, sin juzgarlos ni detenerse a pensar, sino volver la atención en la respiración consciente.

Escuchar música:

La música actúa como un poderoso ansiolítico, especialmente la música diseñada para la relajación que incluye sonidos de la naturaleza. Tambien autores como Mozart produce modificaciones cerebrales que equilibran el estado mental.

Ejercicios Físicos

La actividad aeróbica es muy importante para el manejo del estrés, especialmente la natación, tambien las disciplinas como el Yoga Chi-Kung, Tai Chi, son muy útiles para el mejoramiento de la ansiedad.

Técnicas de Jacobson

Las técnicas de Jacobson son muy útiles para modificar los estados de tensión crónica que genera la ansiedad. Consiste en la tensión y aflojamiento de los músculos del cuerpo.

Consiste en tensar y relajar los diferentes grupos musculares y tomando conciencia de las sensaciones que producen estos dos movimientos.

En la fase de tensión muscular, contrayendo el musculo se asocia a la tensión que el sujeto está teniendo producto de la ansiedad, en la medida que se toma consciencia de la tensión se discrimina mejor la respuesta de relajación

 En la fase de distensión, el aflojamiento muscular se permite el alargamiento muscular cuando se suelta la tensión. (Ver técnica de Jacobson en www.ansiedadweb.blogspot.com).

Evitar los estimulantes del sistema nervioso como ser la cafeína, las bebidas estimulantes, el cigarrillo, las bebidas cola, y chocolatadas. 

Estos tips útiles para modificar la ansiedad deben ser realizados en forma regular para ir acostumbrando al sistema nervioso a una forma más saludable de vida para que no obstaculice la realización personal.

Lic Monica Arcas Psicóloga Clinica (AATA)

Albarellos 2160 Martínez – 4798-9030







Trastornos psicológicos asociados al cáncer, Resiliencia y espiritualidad
El cáncer es una enfermedad crónica que muchas veces desde el imaginario social se asocia a la muerte. Pero afortunadamente no es asi, hoy en dia acorde a la prematurez de su diagnostico los tratamientos son eficaces con menores niveles de recaídas.
Pero hay que estar atentos a la adaptación que la paciente tiene frente a la enfermedad.
La adaptación normal es el ajuste psicosocial que mantiene la paciente frente al proceso que cada mujer deberá tratar de manejar el sufrimiento emocional que implica la patología a fin de obtener el dominio y control de los diversos acontecimientos vitales ligados con la enfermedad. En los aspectos no solo físicos-emocionales-espirituales desde lo individual sino tambien en relación a su inserción social-familiar-relacional y laboral. La idea es que el cáncer no impregne todas las áreas sino que quede acotado al tratamiento psicofisiológico y oncológico.
En la clínica los trastornos psiquiátricos más frecuentes son:
Los adaptativos
Los trastornos de ansiedad (cuadros de pánico, TAG, estrés agudo)
Trastornos depresivos
Estrés Postraumatico
Siempre hay que tomar en cuenta la morbilidad previa al momento de enfermarse.
Los trastornos adaptativos.
Son cuadros de curso breve causado por la dificultad de ajustarse a un proceso vital o evento altamente estresante (como enterarse de que está enferma) generándose síntomas emocionales y/o conductas desproporcionadas en respuesta a la presencia del estresor. Pueden suscitarse estados alterados de ansiedad, tristeza, desesperanza e ira. Todos estos que son esperables, además deben ser evaluados a nivel de escalas, para ver si los valores especialmente de ansiedad-depresión merecen un apuntalamiento farmacológico.
Trastornos de ansiedad: La ansiedad se manifiesta en diversos momentos del tratamiento.
1.         En la detección de la enfermedad y su comunicación
2.         Dentro del proceso de tratamiento, especialmente cuando es por primera vez la aparición de un proceso oncológico.
3.         Cuando ocurre un episodio de recidiva
4.         Tambien otra forma de cómo se presenta la ansiedad es en la procastinacion de estudios que demoran la detección precoz de todo proceso mórbido, especialmente en personas que han tenido antecedentes familiares.
5.         Muchas veces la ansiedad anticipatoria se manifiesta frente a los controles periódicos que las mujeres deben realizarse.
Los trastornos depresivos, se manifiestan entre un 20 a un 60%  de las mujeres enfermas de cáncer. Pero es muy importante discernir entre los efectos secundarios del tratamiento (radioterapia/quimioterapia) de los estados depresivos propiamente dichos
Hay que evaluar la triada cognitiva, la autopercepción del paciente, de su entorno y su futuro, su estilo atribucional, la desesperanza, los sentimientos de culpa y las ideaciones suicidas si aparecen aunque sean como fantasias suicidas y/o planificación, es de peor pronóstico alguien que lo manifiesta de manera tranquila que aquella que esta exasperada.
En las patologías del espectro de las psicosis debido a las características de estos pacientes suelen tener demoras en el tamizaje, especialmente en las demoras a controles necesarios (mamografías. Ecografías periódicas).Tambien en las patologías psicóticas las familias tienen un amplio margen de conductas caóticas que no propician este tipo de control, pero desde mi punto de vista es muy importante que tanto médicos, como psicólogos tengamos una perspectiva más amplia y no miremos solo la patología psiquiátrica, ya que haciendo foco en esta se demora otro aspecto fundamental preventivo de estos pacientes.
Como en todo proceso mórbido que afecta en todas las dimensiones a la persona y su familia el terapeuta debe apuntar en la medida de lo posible a la Resiliencia, que es un crecimiento del sujeto con el máximo potencial ante la adversidad. La Resiliencia proviene de la física como la capacidad de resistir presión un metal y no quebrarse, en las personas es la capacidad de resistir, tolerar la presión y los obstáculos que se presentan en la vida para lograr no solo recuperarse sino sobreponerse, y salir fortalecida de un estresor tan potente como es el cáncer.
Propiciar la Resiliencia es como terapeutas ver en el paciente cuáles son sus fortalezas y acentuarlas, que el mismo logre un mayor autoconocimiento, con tenacidad en objetivos concretos, siempre con una mirada esperanzadora hacia el futuro, que genere cambios, nuevos hábitos, la utilización del humor (reírse de uno mismo) rodearse de personas positivas, emprendedoras, y principalmente sentirse que en la lucha contra esta enfermedad que hay que comprenderla, ella habla de cambios que hay que hacer, y da un crecimiento personal invaluable en la mayoría de los casos, sin perder de vista que somos seres donde el área espiritual es una de las más importantes que se deben desarrollar.
El uso de técnicas de relajación y meditación aumentan la efectividad de las células T que son las responsables de coordinar la respuesta inmune celular y las células Natural Killer (NK) responsables de destruir las células tumorales.
Fomentar la sanación es un proceso diferente a la curación. La curación viene de afuera hacia adentro, es la acción de los tratamientos médicos eficaces junto con la empatía del cuerpo tratante (oncólogo, psicólogo, nutricionista, psiquiatra), pero puede haber o no curación, afortunadamente es cada vez mayor, pero lo que sí se puede cambiar es la representación psíquica que el paciente hace de la enfermedad, la sanación es más profunda, es de adentro hacia afuera. La sanación acude a aspectos espirituales, ya que el bienestar religioso y/o espiritual mejora la calidad de vida de las personas, en el caso del cáncer, alivia la ansiedad y la depresión, disminuye el aislamiento y genera una red de contención, internamente se van instalando sentimientos profundos de paz interior esperanza, el perdon hacia uno mismo y hacia terceros, la ira se disuelve y el ser encuentra su verdadera esencia-
Rescato de David Flichman
“La mente es como el agua, cuando esta calmada y en paz, puede reflejar la belleza en el mundo, cuando esta agitada puede tener al paraíso enfrente y no lo refleja”
Es por eso que el paciente que está atravesando el proceso de cáncer debe aquietar sus pensamientos, propiciando imágenes esperanzadoras, junto a su terapeuta reestructurar esos estados de miedo, pero por sobre todas las cosas confiar en los procesos de la vida vivirlos como peldaños de crecimiento y de solidez.
“Extraído de la conferencia dada en APSA XXIII Congreso Argentino de Psiquiatría 18/4/18)”
Lic Mónica Arcas disertante
arcasweb@gmail.com


La ansiedad anticipatoria en los ansiosos

La ansiedad anticipatoria se produce en las personas mayormente con trastornos de ansiedad en donde sufren por anticipado sobre una determinada situación ante una excesiva imaginación anticipando la peor respuesta posible sobre dicho evento, sacan conclusiones apresuradas y presuponen que están bajo un peligro inminente. Frente a esta situación la persona utiliza muchos condicionales como ser “Y si…” pero no evalúa racionalmente la respuesta, estos miedos que esconde la ansiedad anticipatoria son altamente perturbadores y muchas veces involucran a terceros a quien se los transmite (es muy común que madres ansiosas transmitan a sus hijos esta perturbación). Tambien es común percibir mucha ansiedad anticipatoria en personas con un perfil mas hipocondriaco y que frente a un síntoma que percibe en su cuerpo anticipa el temor de padecer una enfermedad grave, sin tener los elementos que puedan reconocer algún elemento real y certero sobre lo que ha pensado y sufrido, porque detrás del pensamiento erróneo hay un gran sufrimiento que puede desencadenar niveles altos de ansiedad que precipiten en una crisis de angustia.

Mayormente en la clínica se ve en cuadros de ansiedad generalizada el desarrollo muy frecuente de ansiedad anticipatoria, aquí la ansiedad se apropia totalmente del sujeto, el trastorno de ansiedad generalizada se caracteriza por una serie de preocupaciones que invaden al sujeto en las aéreas de la salud, lo económico, familiar por las consecuencias que puede traer aparejado esas preocupaciones patológicas.

Las manifestaciones más comunes en el Tag en relación a la ansiedad anticipatoria se expresan en:

·       La preocupación rumiante y constante sobre peligros inminentes que pueden suscitarse, se trata de peligros imaginarios que no tienen asidero en la realidad.

·       La imposibilidad de controlar estos pensamientos aumentando en consecuencia el malestar y los índices de ansiedad en el área cognitiva, fisiológica y conductual.

·       Aumento de tensión muscular en el cuerpo, el sujeto esta en un estado expectante, es allí donde aparecen las contracturas, el aumento de taquicardias, alteraciones gastrointestinales, en muchos casos la presencia de el Sme de colon irritable, alteraciones en el ciclo del sueño, hiperventilación y aturdimiento.

·       El organismo aumenta el cortisol en sangre, la producción de adrenalina y manifestaciones de tipo hormonal que preparan al organismo para enfrentar una situación límite de peligro desgastándolo.

Para el organismo el desarrollar estos pensamientos catastróficos en su mente es equiparable a tenerlos en la realidad, porque la realidad psíquica produce a nivel cerebral y físico las mismas reacciones. Es por ello que a través de la Terapia cognitiva conductual se procede a la detección de los diversos procesos erróneos que tiene la persona sobre el evento (distorsiones cognitivas) y con las técnicas se modifican la forma extrema de vivirlos.

Lic Mónica Arcas – Psicóloga Clínica arcasweb@gmail.com

Consultorio: Albarellos 2160 Martínez 4798-9030

martes, 29 de mayo de 2018


ESTRÉS POSTRAUMATICO Y ESTRÉS AGUDO DIFERENCIAS DIAGNOSTICAS




El cuadro de Estrés Postraumatico implica la combinación de una situación traumática, súbita vivida con horror y que ha generado un estado alterado de estrés que se manifiestan a través de sintomatología posterior a la situación traumática. Pueden ser accidentes producidos por la naturaleza (terremotos, Tsunamis, incendios etc) pero tambien ejercidos por el hombre (amenazas terroristas, guerras, amenazas químicas) y en las ciudades es desgraciadamente común los asaltos con armas de fuego, secuestros exprés, amenazas telefónicas, entraderas de las casas). Las personas que han sido víctimas de estos violentos eventos, suelen desarrollar un estado de aprehensión, tensión nerviosa, estados alterados de ansiedad, pensamientos intrusivos de la situación vivida, miedo a la repetición de los mismos, estos estados de estrés producen un deterioro significativo en la calidad de vida no solo de la victima sino de todo su grupo familiar. El estrés es definido por Hans Seyle como una respuesta general de adaptación, donde el organismo reacciona ante un estimulo amenazante a través de la respuesta de afrontamiento o de huida, hay una evaluación inmediata del riesgo, el organismo se prepara para esto, es una reacción de supervivencia, como producto de esta reacción aparece aumento del ritmo cardíaco, la respiración se hace más rápida, aumenta la presión sanguínea, la glucemia, se libera adrenalina, se libera cortisol en sangre, se tensiona la musculatura, y hay dilatación de las pupilas, es decir todas estas reacciones del sistema nervioso están a favor temporal de la situación sea para afrontar una situación adversiva o huir. Una vez desaparecido el peligro el organismo retoma su homeostasis, pero si el peligro se sostiene la persona se mantiene en un estado de alerta, no puede recuperarse y comienza a agotarse tanto desde el punto de vista físico como su psiquismo. El estado de estrés implica procesos psicofisiológico que son percibidos como demandas excesivas provenientes del exterior donde el sujeto colapsa al no dar con el suficiente tiempo de recuperación y poder satisfacer estas demandas ambientales a las que está sometido, pero tambien incluye la personalidad del sujeto el modo en como toma estas demandas y la evaluación personal en que se encuentra como percibe sus recursos y su capacidad de afrontarlos.

En el caso del Estrés Postraumatico la persona enfrenta una situación abrupta, amenazadora para la vida donde está en juego su integridad física y psíquica o de sus seres queridos. La reacción del individuo a esta situación es de temor intenso, horror o pánico. Hay que tener en cuenta que cuando una persona se ve expuesta a situaciones de esta naturaleza, el organismo reacciona con una respuesta fisiológica alterada, tambien se altera la memoria. Las situaciones traumáticas no son hechos fuera de lo normal, ya que si analizamos la vida de cualquier persona nos encontraremos con que está plagada de hechos traumáticos (muertes, catástrofes, separaciones, etc.). Pero es importante destacar que está en juego la reacción del individuo y no el acontecimiento en sí mismo. Incluso en la última versión del DSMV se agrega la posibilidad de exposición indirecta (observar el suceso, o ser testigo de un relato de un suceso horroroso. Las imágenes vistas una y otra vez por los medios sobre las guerras, las decapitaciones que realizo el ISIS, o la caída de las Gemelas en el 2001 en Nueva York son ejemplos de que ha muchísimas personas ha afectado no siendo participes directas del acto terrorista.

Tambien situaciones no tan extremas pero si vividas subjetivamente como muy amenazantes como ser la pérdida del empleo, las experiencias vividas por situaciones económicas como lo fue en nuestro país el corralito financiero son en algunas personas fuente de desarrollo de TEPT.

Los eventos traumáticos se producen de manera inesperada, súbita e incontrolable, no hay posibilidad para la psiquis de desarrollar mecanismos defensivos, esto hace que ataquen directamente a la sensación de seguridad y de auto-confianza que las personas tenemos  y que por tanto provoquen reacciones intensas de vulnerabilidad y temor hacia el entorno.

Criterios Diagnósticos del DSM-V para el TEPT

A. Exposición a la muerte, lesión grave o violencia sexual, ya sea real o amenaza, en una (o más) de las formas siguientes:

Experiencia directa del suceso(s) traumático(s).

Presencia directa del suceso(s) ocurrido a otros.

Conocimiento de que el suceso(s) traumático(s) ha ocurrido a un familiar próximo o a un amigo íntimo. En los casos de amenaza o realidad de muerte de un familiar o amigo, el suceso(s) ha de haber sido violento o accidental.

Exposición repetida o extrema a detalles repulsivos del suceso(s) traumático(s) (p. ej., socorristas que recogen restos humanos; policías repetidamente expuestos a detalles del maltrato infantil).

El Criterio A no se aplica a la exposición a través de medios electrónicos, televisión, películas o fotografías, a menos que esta exposición esté relacionada con el trabajo.

B. Presencia de uno (o más) de los síntomas de intrusión siguientes asociados al suceso(s) traumático(s), que comienza después del suceso(s) traumático(s):

Recuerdos angustiosos recurrentes, involuntarios e intrusivos del suceso(s) traumático(s).

Sueños angustiosos recurrentes en los que el contenido y/o el afecto del sueño está relacionado con el suceso(s) traumático(s).

Reacciones disociativas (p. ej., escenas retrospectivas) en las que el sujeto siente o actúa como si se repitiera el suceso(s) traumático(s). (Estas reacciones se pueden producir de forma continua, y la expresión más extrema es una pérdida completa de conciencia del entorno presente.)

Malestar psicológico intenso o prolongado al exponerse a factores internos o externos que simbolizan o se parecen a un aspecto del suceso(s) traumático(s).

Reacciones fisiológicas intensas a factores internos o externos que simbolizan o se parecen a un aspecto del suceso(s) traumático(s).

C. Evitación persistente de estímulos asociados al suceso(s) traumático(s), que comienza tras el suceso(s) traumático(s), como se pone de manifiesto por una o las dos características siguientes:

Evitación o esfuerzos para evitar recuerdos, pensamientos o sentimientos angustiosos acerca o estrechamente asociados al suceso(s) traumático(s).

Evitación o esfuerzos para evitar recordatorios externos (personas, lugares, conversaciones, actividades, objetos, situaciones) que despiertan recuerdos, pensamientos o sentimientos angustiosos acerca o estrechamente asociados al suceso(s) traumático(s).

D. Alteraciones negativas cognitivas y del estado de ánimo asociadas al suceso(s) traumático(s), que comienzan o empeoran después del suceso(s) traumático(s), como se pone de manifiesto por dos (o más) de las características siguientes:

Incapacidad de recordar un aspecto importante del suceso(s) traumático(s) (debido típicamente a amnesia disociativa y no a otros factores como una lesión cerebral, alcohol o drogas).

Creencias o expectativas negativas persistentes y exageradas sobre uno mismo, los demás o el mundo (p. ej., “Estoy mal,” “No puedo confiar en nadie,” “El mundo es muy peligroso,” “Tengo los nervios destrozados”).

Percepción distorsionada persistente de la causa o las consecuencias del suceso(s) traumático(s) que hace que el individuo se acuse a sí mismo o a los demás.

Estado emocional negativo persistente (p. ej., miedo, terror, enfado, culpa o vergüenza).

Disminución importante del interés o la participación en actividades significativas.

Sentimiento de desapego o extrañamiento de los demás.

Incapacidad persistente de experimentar emociones positivas (p. ej., felicidad, satisfacción o sentimientos amorosos).

E. Alteración importante de la alerta y reactividad asociada al suceso(s) traumático(s), que comienza o empeora después del suceso(s) traumático(s), como se pone de manifiesto por dos (o más) de las características siguientes:

Comportamiento irritable y arrebatos de furia (con poca o ninguna provocación) que se expresan típicamente como agresión verbal o física contra personas u objetos.

Comportamiento imprudente o autodestructivo.

Hipervigilancia.

Respuesta de sobresalto exagerada.

Problemas de concentración.

Alteración del sueño (p. ej., dificultad para conciliar o continuar el sueño, o sueño inquieto).

F. La duración de la alteración (Criterios B, C, D y E) es superior a un mes.

G. La alteración causa malestar clínicamente significativo o deterioro en lo social, laboral u otras áreas importantes del funcionamiento.

H. La alteración no se puede atribuir a los efectos fisiológicos de una sustancia (p. ej., medicamento, alcohol) o a otra afección médica.

Especificar si:

Con síntomas disociativos: Los síntomas cumplen los criterios para el trastorno de estrés postraumático y, además, en respuesta al factor de estrés, el individuo experimenta síntomas persistentes o recurrentes de una de las características siguientes:

Despersonalización: Experiencia persistente o recurrente de un sentimiento de desapego y como si uno mismo fuera un observador externo del propio proceso mental o corporal (p. ej., como si se soñara; sentido de irrealidad de uno mismo o del propio cuerpo, o de que el tiempo pasa despacio).

Desrealización: Experiencia persistente o recurrente de irrealidad del entorno (p. ej., el mundo alrededor del individuo se experimenta como irreal, como en un sueño, distante o distorsionado).

Nota: Para utilizar este subtipo, los síntomas disociativos no se han de poder atribuir a los efectos fisiológicos de una sustancia (p. ej., desvanecimiento, comportamiento durante la intoxicación alcohólica) u otra afección médica (p. ej., epilepsia parcial compleja).

Especificar si:

Con expresión retardada: Si la totalidad de los criterios diagnósticos no se cumplen hasta al menos seis meses después del acontecimiento (aunque el inicio y la expresión de algunos síntomas puedan ser inmediatos).

ESTRÉS AGUDO

Es temporal se desarrollan síntomas de activación ansiosa de más corta duración y que aparecen luego de la exposición a uno o varios eventos traumáticos para el sujeto. El sujeto es preso de síntomas de ansiedad y está en estado reactivo al evento traumático incluso en algunos casos siente la reexperimentacion del mismo. Se puede presentar con conductas de desapego, aislamiento, enojo e irritabilidad.

Aproximadamente el 50% de las personas que eventualmente desarrollan TEPT inicialmente presentaron Estrés Agudo

El empeoramiento de los síntomas se puede presentar durante el primer mes, frecuentemente como resultado de estresores de vida en curso o más eventos traumáticos

Criterios diagnósticos del DSM-V para Estrés agudo

A. La persona ha estado expuesta a un acontecimiento traumático en el que han existido 1 y 2:

La persona ha experimentado, presenciado o le han explicado uno (o más) acontecimientos caracterizados por muertes o amenazas para su integridad física o la de los demás y ha respondido con temor, desesperanza y horror intenso.

B. Durante o después del acontecimiento traumático, el individuo presenta 3 (o más) de los siguientes síntomas disociativos:

Sensación subjetiva de embotamiento, desapego o ausencia de reactividad emocional

Reducción del conocimiento de su entorno (p. ej., estar aturdido)

desrealización

despersonalización

Amnesia disociativa (p. ej., incapacidad para recordar un aspecto importante del trauma)

C. El acontecimiento traumático es re experimentado persistentemente en al menos una de estas formas: imágenes, pensamientos, sueños, ilusiones, episodios de flashback recurrentes o sensación de estar reviviendo la experiencia, y malestar al exponerse a objetos o situaciones que recuerdan el acontecimiento traumático.

D. Evitación acusada de estímulos que recuerdan el trauma (p. ej., pensamientos, sentimientos, conversaciones, actividades, lugares, personas).

E. Síntomas acusados de ansiedad o aumento de la activación (arousal) (p. ej., dificultades para dormir, irritabilidad, mala concentración, hipervigilancia, respuestas exageradas de sobresalto, inquietud motora).

F. Estas alteraciones provocan malestar clínicamente significativo o deterioro social, laboral o de otras áreas importantes de la actividad del individuo, o interfieren de forma notable con su capacidad para llevar a cabo tareas indispensables, por ejemplo, obtener la ayuda o los recursos humanos necesarios explicando el acontecimiento traumático a los miembros de su familia.

G. Estas alteraciones duran un mínimo de 2 días y un máximo de 4 semanas, y aparecen en el primer mes que sigue al acontecimiento traumático.

H. Estas alteraciones no se deben a los efectos fisiológicos directos de una sustancia (p. ej., drogas, fármacos) o a una enfermedad médica, no se explican mejor por la presencia de un trastorno psicótico breve. Algunos estudios empíricos así como las observaciones clínicas indican la presencia de experiencias disociativas como un predictor importante de problemas post-traumáticos crónicos posteriores. Es por ello que la indagación exhaustiva de un acontecimiento traumático determine el grado de traumatismo que ese psiquismo está atravesando, amortiguar la sintomatología y posibilitar que el paciente pueda ir desarrollando a través de su discurso poniendo en palabras la experiencia traumática que atravesó.

Lic Monica Arcas – arcasweb@gmail.com

Albarellos 2160  Martínez – 4798-9030