lunes, 12 de febrero de 2018


LAS EMOCIONES EN EL DUELO

Las emociones están relacionadas con un estimulo, sea un pensamiento y/o conducta  y generan determinados estados de ánimo, En el caso de los estados de duelo la persona está inmersa al significado que le ha dado a su pérdida y está muy relacionado con la personalidad de base de la persona.

Hay emociones que son productos de la construcción  hecha  por el deudo que interpretan distorsionadamente el significado de la pérdida, alterando de este modo el proceso del duelo. Estas emociones fueron incorporadas consciente e inconscientemente durante procesos traumáticos en la niñez, por ejemplo situaciones de conflicto parental y/o perdido tempranas de los padres.

Una de las principales emociones que se encuentran dentro del proceso de duelo es la IRA, el enojo, la cólera, el resentimiento, son emociones negativas presentes en el duelo en forma consciente o inconsciente, y que muchas veces al no ser consciente se proyecta a terceros, en el caso del fallecimiento, puede ser proyectado al tratamiento, equipo médico, a lo divino, etc. O bien introyectado en sí mismo de manera que produzca un estado melancólico con sentimientos de culpa, muy frecuente en los casos de pérdida de un hijo, o un aborto.

La agresividad es una conducta muy frecuente en el proceso de duelo inmediatamente a la pérdida, muchas veces es mayor cuando la causa de fallecimiento de la persona amada viene de un hecho disruptivo abrupto como puede ser un accidente o asesinato, especialmente en esos casos porque el deudo conserva la fantasía que podría haber evitado el deceso, en el fondo es una sensación de haber sido abandonado, y muchas veces este estadio del duelo se asocian con pérdidas anteriores, mayor es cuando las primeras perdidas transcurrieron en la niñez. En el caso de emociones de resentimiento son típicas en el duelo crónico, y están asociados con estados de depresión y melancolía, ya que muchas veces suele estar acompañada de culpa, la culpa es una emoción inherente al proceso de duelo, que puede estar presente en forma introyectiva en el deudo, sentirse con culpa por no haber evitado la perdida, o bien mas allá de todos los cuidados que le haya dado al fallecido nunca para su psiquismo fueron suficientes, esta la fantasía omnipotente que podría haber “salvado” de esa situación.

Muchas personas en estado de duelo han sentido ansiedad, y muchas de las veces es producto de la interpretación subjetiva de desprotección de pensar en la incapacidad de ahora en más de poderse sostener por sí misma, especialmente cuando han creado una relación simbiótica con la persona fallecida. Otra manifestación de angustia es ante la presencia de la pérdida de un par, porque esta muerte remite al temor por la propia muerte, el tomar consciencia de la propia finitud, y la fragilidad de la vida.

Otras emociones desfavorables en el proceso de duelo son la vergüenza, la soledad, y el alivio asociado a sentimientos de culpa.

En los casos de un suicidio familiar aparece la sensación de sentir vergüenza, el suicidio es socialmente no aceptado, y es por esta causa que el familiar se siente incomodo por la forma de muerte de su ser querido, muchas veces con sentimientos confusos de dolor, bronca, impotencia, incomprensión y culpa. A veces suele ocurrir que el suicidio ocurre dentro de la familia en un momento donde hubo un acontecimiento altamente feliz como ser el nacimiento de un niño, se empaña esta alegría por la tragedia y esa genera sentimientos confusos al deudo. Tambien muchas veces cuando la muerte se produce por enfermedades que están relacionadas con la sexualidad como ser el sida, genera al deudo emociones de dolor y vergüenza, actualmente el tema esta mas aceptado socialmente, pero igual muchas veces estos prejuicios aparecen y generan obstáculos en el desarrollo del proceso del duelo.

El sentimiento de soledad aparece acrecentado cuando se ha roto la relación simbiótica que tenía el deudo con el fallecido, es la sensación agónica que no habrá con quien compartir esa intimidad tan preciada que desarrollo en la vida, a veces estos sentimientos son tan fuertes que arrastran a la persona en profundos estados depresivos, esto es dable muchas veces en matrimonios que han compartido la vida desde adolescentes y uno de ellos parte en la longevidad, le es difícil al que queda acomodarse en la vida, por más que sus hijos los colme de afecto ese par ya no está y genera un sentimiento muy fuerte de soledad interior.

En los casos de alivio y culpa, son cuando la persona que falleció ha padecido una enfermedad deteriorante, donde se espera su deceso pero a la vez el deudo siente culpa por ese deseo de muerte, estos sentimientos deben ser trabajados terapéuticamente para que no se cristalicen en estados melancólicos,

La tristeza es un sentimiento normal dentro del proceso de duelo, es una respuesta normal y sana ante cualquier pérdida significativa de una persona, siendo el producto de la pérdida de un objeto preciado para el yo, que ya no está en el mundo externo y que debe el psiquismo procesar esa perdida. La tristeza facilita la toma de conciencia de lo perdido, aquello valorado, aquello amado, es por ello que no hay que reprimir estos sentimientos que durante el proceso del duelo recrudecen en fechas importantes (cumpleaños, fiestas navideñas etc), El proceso de duelo atravesara etapas muchas de ellas se encuentran juntas como ser el estado de bronca y la tristeza y la no aceptación de la perdida en los primeros estadios, para dar lugar en un proceso de duelo normal a la negociación para finalmente poder aceptar, soltar ese dolor y conciliar con la vida.





Lic Monica Arcas – Psicóloga Clinica – Cons: 4798-9030 -dejar mensaje 4797-9962-Albarellos 2160 Martínez – Bs Aires

Michel Pépé - Le Jardin de Cristal


lunes, 5 de febrero de 2018


Trastornos de ansiedad y la limitación de la agorafobia



Los desordenes por crisis de ansiedad son cuadros  muy comunes que se presentan en la clínica, entre ellos encontramos con frecuencia los cuadros de pánico, una de cada tres personas puede desarrollar si tiene condiciones de vulnerabilidad genética y se dan condiciones psicológicas para su desarrollo.

Las crisis de pánico son episodios súbitos y paroxísticos que aparecen sin preparación previa, es decir sin el desarrollo de la angustia señal que es protectora y genera los mecanismos de defensa (represión y formación sintomática), se presenta como una angustia extrema  con variada formación somatica que va asociada a pensamientos exagerados y disfuncionales tales como el miedo que se produzca un infarto, ACV si la prevalencia sintomática es de dolor precordial, acompañado de taquicardia y sensación de desfallecimiento entre otros síntomas provenientes de una distonia neurovegetativa.

Pero en la mente de quien padece una crisis de pánico esta el miedo extremo de esos momentos que parecen interminable, esta experiencia angustiosa conlleva tambien la idea de la continuidad del yo, la persona siente que se diluye su identidad en esos momentos, y hasta puede llegar a pensar que está perdiendo la coherencia y el juicio (miedo a volverse loco). Esta vivencia de terror es el efecto de la desregulación de los sistemas biológicos de alarma que conduce a la mala interpretación (pensamientos catastróficos).Esta experiencia deja huellas de profundo temor y la persona por lo general se muestra evitativa e insegura por el desarrollo de la angustia,  un alto porcentaje de ellas desarrolla a posteriori agorafobia, que es el miedo a exponerse fuera de lo que considera un “lugar seguro” tener un episodio de pánico y no encontrar refugio inmediato, es por eso que se recluye y su vida se reduce en forma drástica y dependiente con alguna figura que considera que debe acompañarlo a quien considera la persona con quien se siente seguro desarrollando de este modo una dependencia patológica.

La agorafobia tiende a crecer si no se la atiende a tiempo y se lo expone gradualmente al paciente, previamente preparándolo en técnicas de afrontamiento, y de manejo de la ansiedad. Algunos de las inhibiciones típicas de los cuadros de agorafobia es el traslado en micros, subtes, tren, concurrir a shoppings, supermercados en horas pico, estar en un cine, cruzar una avenida, etc. Todas estas limitaciones que produce la agorafobia generan a la persona sentimientos de vergüenza, frustración y ansiedad anticipatoria, como tambien una autoimagen negativa de sí mismo. El mantenimiento de la agorafobia se sostiene cuando la persona se autoengaña creyendo que se mantiene dentro de una zona segura, estas creencias son limitantes, y se tiene que tomar conciencia que las conductas de reaseguro inclusive aquellas mas ridículas como ser llevar todo el arsenal de medicación encima, de ninguna manera son adecuadas, ya que la persona por el hecho de tenerlos encima no significa que hará uso de todos sino solo en el caso de ser prescriptas por su médico y en la dosis establecida. La agorafobia se diluye cuando dentro del tratamiento se hace afrontamientos graduales y se identifica las creencias que en situ la persona sostiene en el mismo. La reestructuración cognitiva junto con la exposición son las formas más adecuadas de mejorar el cuadro de agorafobia ya que desensibilizarlo de estos supuestos lugares peligrosos y al ver que ha logrado una exposición exitosa se conecta con la libertad, con la concreción de metas y el estado anímico se mejora visiblemente. Es importante señalar que el ataque de pánico no es peligroso en sí mismo, si es incomodo y hace que la persona se sienta vulnerable, pero hay técnicas que ayudan a mejorar ese malestar junto con la exposición que es el manejo diario de técnicas de respiración diafragmáticas y de manejo de la tensión.

La terapia cognitiva conductual es un marco teórico-práctico muy eficiente para estas patologías, ayuda a superar la agorafobia en dos pasos, uno de ellos es el aprendizaje de cómo afrontar las crisis de pánico reduciéndolo de manera progresiva hasta controlarlos, y recuperando el territorio perdido va mejorando su autoestima, se alivia la angustia y puede el paciente trabajar otros conflictos que subyacen al síntoma.



Lic.Monica Arcas – 4798-9030











Técnicas de relajación para los trastornos de la ansiedad.




Que es el proceso de relajación?

Es un proceso donde confluyen aspectos fisiológicos, subjetivos y conductuales que mejoran los estados de tensión que se producen cuando el organismo sufre estados de distres, que se reflejan no solo en la tensión muscular sino principalmente en alteraciones de la respiración que provocan hiperventilación con sus respectivos síntomas (mareo, desrealizacion, despersonalización, opresión torácica).



Teoría del arousal cognición,

Establece que la emoción es el producto de una interacción entre un estado de activación fisiológica y un proceso cognitivo de percepción y atribución causal de dicha activación a claves emocionales en el ambiente. Es decir, si no hay activación fisiológica no hay emoción, pero si no hay cognición tampoco hay emoción. Cuando la persona sufre una ataque de ansiedad hay una activación fisiológica (taquicardia, sudoración, temblores, mareos, sensación de desvanecimiento, tensión), aparece el miedo a que algo pueda sucederle (emoción), el sujeto interpreta esas sensaciones como peligrosas para su integridad física y/o psíquica (cogniciones disfuncionales), en la medida que desarrolle mas cogniciones de tipo catastrófico mas aumenta el arousal (efecto espiral ascendente).

En los estados de distres crónico hay una respuesta biológica ante situaciones que son vividas subjetivamente como amenazantes y ante las cuales la persona se percibe con pocos recursos de respuesta adecuada. En las situaciones de peligro, la respuesta de cualquier mamífero es lucha o huida como respuesta a una alarma real. En los estados de ansiedad patológica la persona percibe del entorno una situación de peligro, generando conductas patológicas como es la agorafobia.

Para poder contrarrestar estos estados de distres la relajación es concebida como una respuesta antagónica que debe ser utilizada cotidianamente para neutralizar los efectos del estrés.

Dos de las técnicas más indicadas son:

·         Técnica de relajación diafragmática

·         Técnica de  tensión y relajación muscular de Jacobson

La utilización de ambas técnicas deben ser cotidianas

Es importante llevar un registro de las mismas.

Hay que aprender a reconocer las zonas tensas del cuerpo y relajar la tensión muscular.

Saber aplicar las mismas en situaciones estresantes, pero para ello es preciso el adiestramiento cotidiano de ambas técnicas, que se haga un hábito que mejorara la calidad de vida de la persona.



Técnica de relajación progresiva.


Establecer para realizarlo en un lugar sin interferencias, cerrar los ojos (pueden estar preferentemente sobre una colchoneta, luego ya se puede realizar sentado) después de tratar de hacer respiraciones profundas desde el diafragma, con exhalación lenta, aquietando la mente por uno o dos minutos proceder a la Técnica de Jacobson

EJERCICIO DE LA TECNICA DE JACOBSON
Sesion
Grupo muscular
Ejercicios
1
Mano y antebrazo dominantes
Bíceps dominante

Mano, antebrazo y bíceps
No dominates
Se aprieta el puño.
Se empuja el codo contra el brazo del sillón.

Igual que el miembro dominante.
2
Frente y cuero cabelludo
Ojos y nariz
Se levantan las cejas tan alto como se pueda
Se aprietan los ojos al tiempo que se arruga la nariz
3
Boca y mandíbulas
Se aprietan los dientes mientras se llevan las comisurras de la boca hacia las orejas
Se aprieta la boca hacia afuera
Se abre la boca
4
Cuello
Se dobla hacia la derecha
Se dobla hacia la izquierda
Se dobla hacia adelante
Se dobla hacia atrás
5
Hombros pecho y espalda
Se inspira profundamente manteniendo la respiración al tiempo que se llevan los hombros hacia atrás, intentando que se junten los omoplatos
6
Estómago
Se mete hacia adentro conteniendo la respiración
Se saca hacia afuera conteniendo la respiración
7
Pierna y muslo derecho

Pantorrilla

Pie derecho

Pierna pantorrilla y pie izquierdo
Se intenta subir con fuerza la pierna sin despegar el pie del asiento (suelo)
Se dobla el pie hacia arriba tirando con los dedos, sin despegar el talon del asiento (suelo)
Se estira la punta del pie y se doblan los dedos hacia adentro

Igual que el derecho.
8
Secuencia completa de musculos
Sólo relajación

Después de 30 – 40 segundos de relajación se repite de nuevo el ejercicio y hasta completar los ejercicios.






Lic Monica Arcas – Terapeuta Cognitiva conductual – Albarellos 2160 Martínez 4798-9030