martes, 23 de mayo de 2017

EL MALTRATO VINCULAR


El maltrato tanto físico como psicológico son formas aberrantes de infligir dolor a los seres humanos, cuando esto se comete dentro de los vínculos íntimos no solo constituye un acto delictivo sino que produce en la victima en el caso del maltrato psicológico lesiones en su psiquismo que cuando esto se hace crónico son procesos traumáticos que deben ser tratados debido a lo dañino de sus efectos no solo en el desarrollo de su vida sino que repercute tambien en la salud física. La mayoría de los ataques psicológicos ocurren en la intimidad del vínculo, teniendo el agresor una imagen muy diferente en el exterior. Las formas visibles del maltrato son los casos menores, y son aquellos factibles de denuncias porque se pueden corroborar en el cuerpo de la víctima, pero la mayor parte de las formas sutiles en que se inflige dolor y degradación a la víctima. Muchas veces la víctima que ya tiene un condicionamiento vincular no puede accionar y más de las veces racionaliza que su pareja es asi porque ella lo provoca, esto tambien es parte de la indefensión aprendida.
Las formas sutiles en que se degrada a una persona son muy variables y se van mutando acorde a los contextos en que se producen, por ejemplo es muy común la forma de devaluación de lo que el otro piensa, la forma machista en cómo se dirige a la víctima, el no registro de su palabra o de su presencia. Despreciar la capacidad del otro, anulando sus potencialidades o el control excesivo de su vida, alejándola de vínculos tanto familiares o de relación a modo de imposibilitar una red de contención.
Otras formas más visibles son el desprecio directo a la persona, la humillación y desvalorización delante de terceros, el insulto y menosprecio son acciones comunes del maltratador. El abuso sexual incluso dentro del vínculo matrimonial es una de las formas de maltrato pues es la degradación del otro visto desde el punto de vista de un objeto sexual desestimando completamente las necesidades emocionales de la pareja. Otra forma abusiva cuando a través del dinero degrada a la persona  muchas veces madres que ven imposibilitada su acceso al mercado laboral deben someterse al maltrato vincular para acceder a la posibilidad de alimentar a sus hijos.
Hay una forma muy peculiar que utilizan las personalidades con rasgos psicopáticos que es la identificación proyectiva apoyándose en el barullo emocional que producen a la victima proyectan la culpa a esta, que carente de posibilidades de defensa asume pasivamente la culpabilidad de las acciones. Estas acciones constituyen una forma de erosión psicológica de la víctima, formas invisibles a terceros, tambien están las formas visibles como los gritos, insultos delante de los hijos, el golpe físico, y esto constituye una espiral de violencia que puede llegar a limites gravísimos que incluye el asesinato.
Perfil común de los maltratadores
La mayor parte de los maltratadores provienen de hogares disfuncionales carentes de amor y han sido ellos mismos víctimas de maltrato en los primeros años de vida, han estado en una posición pasiva frente al maltratador y han sufrido la degradación en momentos muy vulnerables de su evolución, esto no es para nada una justificación de su accionar, pero se ve mucho en la clínica la forma en cómo se desarrolla la relación entre el maltratador y su víctima que inconscientemente ocupa el lugar que este ocupo en el pasado, el nivel de sometimiento y tensión que inflige a su víctima es el desencadenante en la mayoría de las veces de maltrato, el maltratador es intolerante,  autoritario lo que él dice es lo correcto, jamás considera el punto de vista del otros, no es capaz de tener un juicio de autocritica, y si es crítico con los otros, se ofende con mucha facilidad, es bifronte es decir muestra una cara en el exterior y tiene otro perfil, el verdadero en la vida intima, su humor es factible de cambios bruscos lo cual desequilibra a los que viven con él. Muchas veces su crueldad es alta y por lo general jamás se arrepiente del dolor que ha causado, al carecer de empatía no reconoce que su acción produce huellas y malestar intenso en el otro, es mas por lo general se impone como víctima de la situación. Es necesario detectar a tiempo el tipo de relación toxica que se está teniendo pues la violencia siempre va en aumento, a menos que se trate realmente esto como un problema y que la persona violenta pueda tratarse y comprender el origen de su accionar a fin no solo de mejorar su vida sino de apreciar y subsanar la de su pareja.


martes, 16 de mayo de 2017

FASES FRECUENTES DEL PROCESO PSICOLOGICO DEL ATAQUE DE PANICO



Primera Fase:
Aparición súbita de sensaciones displacenteras estado paroxístico caracterizado por la presencia de taquicardia, dolor de pecho con opresión torácica, mareos, sudoración profusa, malestar en la deglución, sensación de ahogo, adormecimiento de manos(parestesias).
La persona interpreta inmediatamente como un peligro inminente a su integridad física y psíquica, aparecen allí las distorsiones cognitivas de tipo catastróficas.
Trata de conseguir controlarse, pero por la ansiedad hiperventila y siente mayor descontrol.
Aparecen cogniciones con un gran nivel de certeza de estar padeciendo un ataque cardíaco si la prevalencia es cardiovascular (dolor pecho, adormecimiento de manos, taquicardias, boca seca). O de padecer un padecimiento mental (si la prevalencia es la despersonalización- desrealizacion que por la hiperventilación se produce pero que la persona percibe como amenazante a su psiquismo y lo asocia a alguna patología mental por la desorganización que siente.
Segunda Fase
En ese estado de máxima vulnerabilidad la persona busca un punto de seguridad, por lo general se aferra a una figura de apego, y trata de estar dentro de su casa, lugar en donde centra su seguridad.
Este sostén que busca en un referente, por lo general un familiar funciona como un acompañante para cualquier salida.
Pero al principio la persona que ha desarrollado agorafobia evita alejarse de lo que considera seguro y que pueda desencadenarle un ataque de pánico, por lo tanto estas limitaciones espaciales cada vez se alimentan más de distorsiones generando un círculo vicioso y recluyéndola en la enfermedad.
Tercera fase
Al limitarse explorar mayores son sus fobias.
Esto desencadena una visión interna de fragilidad, se ve totalmente distinta a como era antes de la crisis, e interpreta que este estado puede ser permanente
Limita sus aéreas vitales, pierde trabajo, estudio no se vincula tiende al aislamiento.
Cuarta Fase
Surge un estado depresivo, la persona comienza a tener una vision negativa de si mismo, del mundo externo del cual se recluye, y aparece la visión distorsionada que esto quedara con la sensación de un futuro frizado. Esta fase es delicada porque la depresión trae aparejada desesperanza y abatimiento. Hay un déficit de la autoestima, fallas en la asertividad, la situación se agrava.
Es por eso que cuando aparecen los primeros indicadores las personas recurran a un psicólogo especialista en el tema, evaluando adecuadamente muchas veces si es tomado a tiempo se puede tratar solo con terapia cognitiva conductual, pero si la persona se va erosionando con el paso del tiempo y sus restricciones agorafobicas muchas de las veces se debe recurrir tambien a tratamientos farmacológicos que en muchos casos lleva tiempo para que se liberen del mismo.
Lic Monica Arcas TCC 4798-9030 -1534882542


VULNERABILIDAD GENETICA EN LOS TRASTORNOS DE ANSIEDAD



Si bien la ansiedad es una emoción normal que todos los mamíferos presentamos y forma uno de los recursos naturales de nuestra supervivencia, cuando estos niveles de ansiedad se mantienen en el tiempo y generan malestar general es posible que la persona esté sufriendo alguna alteración patológica ansiosa pero es importante destacar que en todos los trastornos de ansiedad una persona debe tener una base de vulnerabilidad genética que predisponga a ese organismo al desarrollo del mismo.
Ahora bien, dentro de los factores encontramos los aspectos genéticos que heredamos de nuestros progenitores ansiosos, o con problemas de depresión o alcoholismo, esto sería el principio de un terreno fértil pero no único para su desarrollo, se le suma los factores en cómo se ha desarrollado esta personalidad, las conductas exploratorias que ha tenido el niño en sus primeros estadios y el comportamiento de sus tutores si le han posibilitado una exploración cuidada o estuvieron condicionadas por el miedo de un mayor a cargo del niño (no olvidemos que las fobias se producen por factores vicariantes, es decir el niño absorbe comportamientos de sus mayores, no nace con miedo, sino que se condiciona a este). El vínculo con las figuras de protección depende mucho de la disponibilidad de quien esta con el niño, las figuras de apego son modelos potenciales para el desarrollo normal. Denominamos Apego positivo, cuando  la madre permite una exploración adecuada vigilada tranquilamente por ella que favorece el reconocimiento progresivo del medio circundante y la capacidad del niño de autovalidación, pero tambien puede existir lo que se denomina apego ansioso, que son perturbaciones en la exploración que realiza el niño ya que la madre no ejerce un control adecuado en el mismo no permitiendo una exploración autónoma ya que el niño está en presencia de una madre que no todo el tiempo está en esa contención y que a su vez transmite sus propios miedos, cuando hay apego de tipo ansioso aparece el temor de perder la figura de apego, son niños controladores de sus padres, y suelen presentar ansiedad de separación y si no son tratados adecuadamente aumentando su autoestima y confianza en el mundo externo suelen tener problemas de vinculación pudiendo sufrir en la adolescencia trastornos de ansiedad social. Un extremo seria la deprivación afectiva es decir la carencia de figuras de apego, estos niños por lo general enfrentan el mundo externo con mucho miedo y van formándose corazas para ello, lo cual no significa que internamente haya una gran inseguridad y sentimiento de poca confianza en el mundo externo ya que careció de una protección inicial. Otro tipo patológico de apego es el punitivo, es cuando la madre y/o tutor restringe la exploración bajo amenaza o castigo o mantienen una posición ambigua que no posibilita en el niño generar expectativas coherentes y precisas, todo esto genera en el psiquismo esquemas disfuncionales, que es la autopercepción del niño de no ser eficaz,  y de ser  frágil e inseguro, muchas veces los padres se adelantan a las necesidades del niño, esto se ve mucho en padres fóbicos y ansiosos que se adelantan y realizan acciones que en realidad lo tienen que hacer sus hijos, muy frecuente en los trabajos escolares, los padres no acompañan lo hacen por él, y esto genera dos sentimientos en el interior del niño, uno de ser muy querido, pero el que más perjudica es sentirse ineficaz, esto es silenciado, pero ejerce un poder importante en el desarrollo del self.
En los trastornos de pánico y su posterior desarrollo de agorafobia existe áreas de conflicto (dependencia – independencia y control-descontrol) la primera se manifiestan en la dependencia patológica a una figura de apego que limita la autonomía, teniendo de esta forma una conducta regresiva que es un elemento que si se traslada en el tiempo genera depresión, porque la persona se erosiona psíquicamente se ve desesperanzada en superar este estado y percibe muy peligroso el mundo externo, y el segundo punto de conflicto es el miedo a  perder el control es una manifestación de la ansiedad extrema que genera muchas distorsiones cognitivas, ya que la persona interpreta su malestar de forma exagerada guiándose por la sintomatología neurovegetativa que la ansiedad despierta. Es por eso que los trastornos de ansiedad hay que detectarlos a tiempo, muchas veces no es asi y ya han pasado por diversos profesionales o tratamientos psicológicos con enfoque más centrado en el pasado, que si bien hay que tomar los antecedentes de cada historia vital, la terapia cognitiva está centrada en primer lugar en la situación actual asi poder mejorar la sintomatología para tratar el significado personal del su padecimiento.


Lic. Monica Arcas TCC – 4798-9030 - 1534882542