miércoles, 3 de octubre de 2018




Trastorno límite de la personalidad. Aspectos clínicos y TCC

El trastorno límite de la personalidad es un cuadro grave, muchas veces tienen un alto índice de conductas de suicidios o parasuicidas, son personas con una serie de sintomatología y explosiones emocionales donde predomina la ira , que muchas veces son proyectadas a la persona del terapeuta.

Poseen dificultad para las relaciones interpersonales, suelen fluctuar entre la idealización hacia una persona y virar (switch) a una devaluación y defenestración violenta con cambios abruptos emocionales sobre la misma persona. Tienen tendencia a confundir intimidad con sexualidad, suelen tener intentos desesperados para no ser abandonados que se observan como conductas exageradas e impulsivas que generan el apartamiento vincular. Las conductas impulsivas, mal planificadas le generan muchos obstáculos con los demás, suelen tener un sentimiento de vacío interno que le genera una intensa angustia, que se somatiza en la zona del plexo solar.

Dentro de la sintomatología que se observa en los pacientes borderline encontramos:

-Estados de ansiedad de curso crónico, muchas veces se observan polifobias (ataques de pánico, obsesiones (pensamientos y acciones sobrevaluadas), estados de disociación, amnesias, fugas y ensoñaciones a modo histérico.

-Tendencias paranoides. Tienen una visión peligrosa y persecutoria del mundo externo

-Relaciones sexuales caóticas donde coexisten tendencias perversas.

-Episodios psicóticos breves: que incluye un posicionamiento de tipo esquizoide, personalidad ciclotímica a predominio hipomaníaco.

-Pueden tener antecedentes de trastornos de la conducta alimentaria (bulimia- anorexia restrictiva)

-Pueden tener patología adictiva (abuso de sustancias ilegales) antecedentes de consumo de anfetaminas, conductas de automedicación con benzodiacepinas e hipnóticos.

Desde la TCC se pueden observar rasgos predominantes:

Intensidad emocional (Ira-ansiedad-depresión)

Inestabilidad anímica

A nivel de creencias disfuncionales aparecen con frecuencias estos supuestos:

“el mundo es malo, es peligroso para mi”

“Soy vulnerable e impotente”

“Soy inaceptable”

Desde las distorsiones cognitivas encontramos:

Predominancia del pensamiento dicotómico, para ellos las cosas y los vínculos están en términos de todo-nada.

Pensamiento de tipo catastrófico: se adelantan a una situación siempre negativa, con mucho temor al abandono

Filtraje o abstracción selectiva, al ser rígidos, suelen ver solo un aspecto de la realidad y lo impregna con lo emocional

Sobre generalización sobre un determinado hecho sacan una conclusión cerrada y absoluta, utilizan los términos todo-nada siempre-jamás. todos-ninguno. No puede flexibilizar la situación y poder ver nuevas alternativas porque son pacientes que les aterra los cambios, hay que ayudarlos en este punto de manera muy gradual.

Personalizan las situaciones sin tener una base consistente.

Interpretación del pensamiento: Tienen tendencia a proyectar sus propios pensamientos en el otro, le asignan a terceros los propios sentimientos y motivaciones.

Son pacientes muy difíciles de tratamiento, con tendencia de dejar en forma abrupta los mismos, ya que no solo sienten desde la hipercomprensión a sentirse no comprendidos y furiosos, ya que en su personalidad tienen aspectos infantiles que deben ser tratados, tanto la terapia cognitiva dialéctica como la terapia centrada en Esquemas son las adecuadas para abordar este tipo de pacientes.

Lic.Mónica Arcas - Psicóloga Clínica - mensajes: 15 3488 2542 // 4798-9030






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