lunes, 31 de julio de 2023

 

Las relaciones adictivas

Todos los seres humanos buscamos una relación con el otro que nos haga crecer, que sea confiable y que no nos perjudique, es lógico esperar esto de amigos, parejas, conocidos. Pero muchas veces nos topamos con lo conflictivo, aquello que insiste en el sufrimiento, es mas muchas parejas basadas en el conflicto se mantienen en un espacio de sufrimiento y ataque permanente.

Muchas personas temen la soledad, pero viven vínculos solitarios, y la sola presencia del vacío intolerable los perpetúa en una relación altamente tóxica, están juntos pero no unidos. Muchas de estas personalidades sufren de dependencia emocional y es entonces que el miedo al abandono gana terreno, la tranquilidad “aparente” sostenida y proyectada al que deposita la responsabilidad del mantenimiento económico es el gran precio de su libertad con el alto costo que esto implica, genera un estado de sometimiento que se asemeja a las conductas adictivas.

En estas relaciones adictivas los une el espanto, no el amor, están relacionados para perpetuarse en el daño que se ocasionan pero le es dificultoso romper la relación, sea por temor, sentimientos de culpa de uno de los partenaire, y básicamente por baja autoestima que tiene.

Este vínculo enfermo en donde abunda la queja pero no son asertivos en su toma de decisiones comparten actitudes negativas, que son imprescindibles primero reconocerlas para luego poder revertir esa disfuncionalidad.

Las características más comunes de estos vínculos son:

1.   No tienen conciencia de sus propios conflictos, proyectan en el otro la culpa, pero muchas veces repiten estilos relacionales en su historia, siempre eligen un mismo modelo vincular como una forma de ir patológicamente reparando conflictos anteriores, y solo logran repetir y no elaborar el conflicto que los lleva a ese tipo de elección

2.   Muchas veces son obsesivos con la pareja, el control, la desconfianza y los celos son ejes de discusión permanente.

3.   Mantener un vínculo sabiendo que jamás fueron amados por su pareja, mucha de las veces se atosigan de trabajo para evadir esa responsabilidad y darse cuenta que se deben tomar medidas de auto cuidado.

4.   Manipular a la pareja, amenazándola que si se aleja atentara con su vida.

5.   Sostener la dependencia económica y sentirse incapaz de autoabastecerse, la independencia en todos los sentidos los abruma, o muchas veces le es “cómodo” a pesar del costo emocional que está en juego.

6.   Disociarse en la intimidad, fantaseando con un tercero para llegar al goce, se mienten a sí mismos para evitar el conflicto.

7.   Muchas veces mantienen un vínculo diario de violencia tanto física como psíquica y “se arreglan genitalmente”, es mas la violencia los excita sexualmente.

8.   Existen en muchos casos estados de angustia que se sostiene crónicamente y que generan patologías somáticas que expresan el malestar vincular que se sostiene, esta somatización es probablemente si es trabajado psicológicamente un punto de reversión para elaborar las formas vinculares que el sujeto sostiene.

Lic. Mónica Arcas Psicóloga Clínica - 15 3488 2542

No hay comentarios:

Publicar un comentario