miércoles, 27 de febrero de 2019


EJERCITACION DE LAS HABILIDADES SOCIALES EN LA ANSIEDAD SOCIAL



Las personas que padecen ansiedad social sufren un malestar significativo ya que la persona mantiene una percepción anticipada y negativa de su funcionamiento o desempeño de su rol frente a los demás.

Al ponerse ansiosos en situaciones interpersonales experimentan sensaciones corporales tales como transpiración profusa, temblor, taquicardia, tensión muscular, sonrojamiento, molestias gastrointestinales que son acompañados por pensamientos preocupantes y negativos que inhiben tales como “todos me miran”” me critican, parezco inadecuado, se darán cuenta que soy torpe”, estas distorsiones cognitivas mantienen creencias disfuncionales y por lo tanto estas personas quedan atrapadas en un círculo vicioso que se retroalimenta.

Uno de los recursos para trabajar con estos pacientes es el entrenamiento en las habilidades sociales, estas se definen como la capacidad para interactuar con otros dentro de un contexto social, pero utilizando nuevas formas de comunicación para calibrar la misma, en los fóbicos sociales se tiene que proceder gradualmente para que vayan incorporando y manejando el estrés de estas nuevas formas de funcionamiento les genera. Hay que estimular al paciente a que logre en este proceso de adaptación a tener conductas hábiles que les permita expresar sus sentimientos, necesidades, opiniones, deseos y derechos,  ajustados a la situación y que a la vez no sean vividos con angustia, miedo a la crítica, sino que afirmen de manera gradual su autoestima.

Las Habilidades sociales supone a nivel de los pensamientos conocer los procesos y elementos que intervienen en una comunicación eficaz, como interpretar el mensaje detectar las distorsiones cognitivas, que en la ansiedad social la percepción esta sesgada por pensamientos negativos hacia sí mismo, así como la percepción de minimizar sus capacidades e idealizar que los demás tienen todo. También a nivel de la conducta aprender a poner en práctica recursos y estrategias verbales y no verbales (lenguaje gestual, postural) para establecer una comunicación correcta, entre lo que se dice y como se muestra.

Desde el punto de vista emocional las habilidades sociales permiten a la persona expresar actitudes y sentimientos respecto a valores, igualdad de derechos y dignidad entre las relaciones interpersonales. Les sirven para mejorar las expresiones de aquello que perturba, manejar la queja evitando caer en la pasividad o la agresión, dos recursos desasertivos. El ir manejando estas habilidades con afrontamientos graduales genera que el paciente pueda ir resolviendo problemas cotidianos y a la vez mejorando su auto percepción así como empezar a observar la capacidad de recursos con los que cuenta cuando los pone en acción.

Como las habilidades sociales deben ser ejercitadas gradualmente con estos pacientes que son temerosos hay que propiciarles que puedan escuchar, porque su ansiedad a veces se lo impide, iniciar la comunicación y mantener con el otro una comunicación, muchas de las veces piensan que mantener esto es difícil porque carecen de argumentos, pero no se necesita una profundización de un tema como se les viene a la cabeza y les atemoriza, aprender a formular preguntas, inquietudes sin vergüenza, presentarse ante otros, agradecer y hacer cumplidos, sin pensar que pueden parecer torpes. Aprender a pedir ayuda y brindarla a otros, participar en los lazos sociales que van estableciendo, especialmente cuando se forman grupos,  Conocer los propios sentimientos, y valorarlos, y no tomar sus actitudes y pensamientos como signo de debilidad, poder expresarlos, poder comprender los sentimientos de los demás, como también comenzar a enfrentarse con aspectos negativos que tiene la sociedad, como ser enfrentarse con el enfado de otros, que el miedo no los paralice, saber autorecompensarse cuando tiene logros, expresar el afecto.

El manejo de la agresión es otro punto importante para el tratamiento de la persona con ansiedad social, que consiste como defender sus propios derechos, saber negociar sin perder, utilizar siempre el autocontrol, enfrentar a las bromas de los demás sin sentirse atacados, evitar tanto las peleas como una posición de pasividad ante la agresión de los demás. Responder en forma efectiva frente a un error, porque hay muchos errores en todos los seres humanos pero que son especiales momentos para un mayor crecimiento y no para abatirse. Todos estos recursos que deben manejarse dentro de un tratamiento cognitivo conductual permite levantar estas inhibiciones y potenciar una mejor calidad de vida despertando muchas veces en forma espontanea proyectos de vida que parecían imposibles de realizar.

Lic. Mónica Arcas – Psicóloga clínica TCC

Consultorios zona norte – www.ansiedadweb.blogspot.com

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