Las relaciones adictivas
Todos los seres humanos buscamos una relación con
el otro que nos haga crecer, que sea confiable y que no nos perjudique, es
lógico esperar esto de amigos, parejas, conocidos. Pero muchas veces nos
topamos con lo conflictivo, aquello que insiste en el sufrimiento, es mas
muchas parejas basadas en el conficto se mantienen en un espacio de sufrimiento
y ataque permanente.
Muchas personas temen la soledad, pero viven
vínculos solitarios, y la sola presencia del vacío intolerable los perpetúa en
una relación altamente tóxica, están juntos pero no unidos. Muchas de estas
personalidades sufren de dependencia emocional y es entonces que el miedo al
abandono gana terreno, la tranquilidad “aparente” sostenida y proyectada al que
deposita la responsabilidad del mantenimiento económico es el gran precio de su
libertad con el alto costo que esto implica, genera un estado de sometimiento
que se asemeja a las conductas adictivas.
En estas relaciones adictivas los une el espanto,
no el amor ,están relacionados para perpetuarse en el daño que se ocasionan
pero le es dificultoso romper la relación, sea por temor, sentimientos de culpa
de uno de los partenaire, y básicamente por baja autoestima que tiene.
Este vínculo enfermo en donde abunda la queja pero
no son asertivos en sus toma de decisiones comparten actitudes negativas, que
son imprescindibles primero reconocerlas para luego poder revertir esa
disfuncionalidad.
Las características mas comunes de estos vínculos
son:
1.
No tienen conciencia de sus propios
conflictos, proyectan en el otro la culpa, pero muchas veces repiten estilos
relacionales en su historia, siempre eligen un mismo modelo vincular como una
forma de ir patológicamente reparando conflictos anteriores, y solo logran
repetir y no elaborar el conflicto que los lleva a ese tipo de elección
2.
Muchas veces son obsesivos con la
pareja , el control, la desconfianza y los celos son ejes de discusión
permanente.
3.
Mantener un vinculo sabiendo que
jamás fueron amados por su pareja, mucha de las veces se atosigan de trabajo
para evadir esa responsabilidad y darse cuenta que se deben tomar medidas de
autocuidado.
4.
Manipular a la pareja , amenazándola
que si se aleja atentara con su vida.
5.
Sostener la dependencia económica y
sentirse incapaz de autoabastecerse, la independencia en todos los sentidos los
abruma, o muchas veces le es “cómodo” a pesar de el costo emocional que esta en
juego.
6.
Disociarse en la intimidad,
fantaseando con un tercero para llegar al goce, se mienten a si mismos para
evitar el conflicto.
7.
Muchas veces mantienen un vínculo
diario de violencia tanto física como psíquica y “se arreglan genitalmente”, es
mas la violencia los excita sexualmente.
8.
Existen en muchos casos estados de
angustia que se sostiene crónicamente y que generan patologías somáticas que
expresan el malestar vincular que se sostiene, esta somatización es
probablemente si es trabajado psicológicamente un punto de reversión para
elaborar las formas vinculares que el sujeto sostiene.
Lic Mónica Arcas Psicóloga Clínica - 15 3488 2542
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