lunes, 4 de enero de 2021

 

 

La acumulación compulsiva:

Desde el punto de vista evolutivo el ser humano tiende a la acumulación de cosas, como un comportamiento compensatorio especialmente destinado a mejorar la supervivencia en las crisis. Desde la infancia las personas mantienen conductas acumulativas en sus juguetes y/o objetos de colección (figuritas, tapitas, bolitas etc).

Desde el punto de vista de la patologías psiquiátricas el comportamiento acumulativo se encuentra dentro de las patologías obsesivas de la personalidad, pero tambien esta conducta se encuentra como síntoma secundario en las psicosis como en la esquizofrenia, demencia, compras compulsivas, estados de depresión mayor, síndrome de Prader-Willi, se observan en cuadros psiquiátricos severos.

Existe un asociación entre la acumulación y el trastorno obsesivo compulsivo, estas personas tienen esta conducta racionalizando que cada cosa que guardan (aunque no tengan una funcionalidad) merecen ser guardadas por si en algún momento lo puedan necesitar (artefactos que ya no sirven, pero que sus piezas pueden llegar a ser útiles, o también porque le traen recuerdos (fusión afecto-objeto), como ser cuadernos antiguos de sus hijos ya grandes, que no tienen utilidad pero que les cuesta deshacerse). Pero estas conductas traen como consecuencias un distres significativo o el deterioro funcional causado por la misma acumulación generando que los espacios vitales se vean invadido por posesiones inservibles o de un limitado valor que desbordan e inclusive atentan con la salud.

La acumulación compulsiva no secundaria a patologías psicóticas, constituyen un subtipo del trastorno obsesivo compulsivo, hay variables que se han estudiado respecto al sexo, edad de inicio de la conducta disfuncional, estado civil y estado socio económico.

Desde la variable del sexo se ve que afecta a ambos sexos, la mayor parte de estas personas cursa con estados depresivos en comorbilidad. Y Si se observa un porcentaje de personas que se encuentran en soledad, de comienzos muchas veces tardíos asociados a estados estresantes vividos en un contexto de mucha vulnerabilidad y a predominio de estatus socio económicos bajos.

Los acumuladores compulsivos suelen presentar rasgos de personalidad de tipo obsesivo compulsivo (clúster C), son personas que tienen rasgos rígidos en su personalidad con predominancia de preocupación por detalles y perfeccionismo. También se presenta en sujetos con características esquizotípicas marcados por el pensamiento de creencias y conductas extrañas de pensamiento mágico sobre los objetos acumulados.

Los acumuladores compulsivos poseen menor capacidad de insight que otros sujetos que padecen TOC, perciben su conducta de manera egosintónica, es decir tienen una menor conciencia de enfermedad, racionalizan fervientemente sus acumulaciones. En cuanto a la comorbilidad se aprecia que estos pacientes suelen tener asociado conductas de ansiedad social donde también subyacen rasgos esquizotípicos que dificultan el contacto con los demás y la consolidación de vínculos interpersonales, también existe comorbilidad con abuso de sustancias en preferencia abuso de alcohol y trastornos del espectro de la impulsividad como ser la tricolomanía y la tricofagia y las escoriaciones cutáneas. A nivel neurocognitivo presentan déficits de las funciones ejecutivas (atención, concentración) y alteraciones en la organización, categorización de datos así como la toma de decisiones donde prevalece la indecisión y la procastinacion típico de las estructuras obsesivas. Desde el punto de vista cognitivo los acumuladores tienen a sobreestimar la probabilidad de un evento adverso que se puede dar en el futuro (pensamiento de tipo catastrófico) y de allí el valor de guardar determinados objetos que para ellos se le dará utilidad, y debido a su déficit de contactos sociales establecen una relación afectiva con los objetos donde éstos tienen una connotación emocional (fusión afecto/Objeto) de la cual le es difícil desprenderse, siendo vivida con angustia ante la idea de separarse del mismo y es vivido como un abandono y es vivido como un proceso de pérdida y duelo por ellos

En la psicoterapia cognitiva conductual se debe proceder a varias instancias como ser:

* Psicoeducación para la persona padeciente y su familia. Especialmente esta última que pueda comprender el proceso mórbido que atraviesa.

* Generar la motivación, a expensas de saber que se trata de un paciente con baja conciencia de enfermedad.

* Facilitar el entrenamiento de habilidades organizativas y planificadoras, que el paciente logre de a poco categorizar para ir de a poco retirando objetos.

* Utilización de la Técnica de Prevención de Respuestas, a los fines de romper el circuito acumulativo.

* Ser muy empáticos con estos pacientes, ya que tienen rasgos de tipo esquizotípicos con las racionalizaciones que ellos expresan de los objetos.

* Reestructuración cognitiva a los efectos de flexibilizar de a poco su rigidez.

* Entrenamiento en las habilidades sociales.

Si bien se trata de pacientes muy complejos en donde lo esperable es resultados parciales, es fundamental generar un cambio de estos hábitos nocivos para ir llevando una mejoría en su vida, comprensión y tolerancia en los familiares mejorando la dinámica familiar.

Lic. Mónica Arcas – Psicóloga Clínica – 15 3488 2542

 

 

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