viernes, 8 de septiembre de 2023

 

LAS PSICOSIS EN LA ADOLESCENCIA

La adolescencia es un tramo de la vida muy complicado donde puede llegar a manifestarse una de las enfermedades mas atemorizantes para un núcleo familiar como es el advenimiento de una psicosis en un hijo.

La esquizofrenia hace su debut en esta etapa de la vida con un estado mental y emocional alterado donde aparecen síntomas tanto positivos como negativos de la enfermedad.

Cuando se habla de síntomas positivos aparecen las alucinaciones que son percepciones sin un objeto real, pero que el joven tiene certeza de lo que esta percibiendo, o voces que le hablan, o sancionan y que le generan extremado miedo y alteración mental, al igual que alteraciones del pensamiento de modo delirante, por lo general el inicio del primer brote esquizofrénico aparece en la terminación de la adolescencia e inicio de la edad adulta, pero hay síntomas prodrómicos que pueden observarse en niños más jóvenes que pueden hacer sospechar el desarrollo de esta enfermedad psiquiátrica, advertir de esto hará que se generen acciones terapéuticas rápidas que puedan prevenir el deterioro y mejorar el funcionamiento psíquico. La idea es que detectando y modificando a través de la reducción del estrés, manejo de la ansiedad y mantener la higiene del sueño de estos niños se pueda reducir el estilo de vida que no gatille de manera exagerada un brote.

Cuando se habla de síntomas prodrómicos de psicosis aluden a síntomas muy débiles pero que funcionan como una señal a la cual debemos estar atentos, especialmente la familia del joven.

Los síndromes prodrómicos se dan en una gama muy extensa que va desde sintomatología leve, moderada o grave, son observables para la familia y deben ser tratados de manera precoz entre ellos encontramos:

Bruscos cambios en la manera de alimentarse (ausencia de apetito o voracidad)

Tendencia al aislamiento de pares, de su familia (encierran en sus cuartos)

Cambios en la higiene del sueño (hiporsomnia o estados de hipervigilancia ausencia de sueño)

Despreocupación por su imagen e higiene de su cuerpo

Dificultad de organizar su pensamiento, aparición de ideas “raras”

Percepciones (alucinaciones) ven sombras, creen escuchar voces que lo nombran, sentir irrealidad de lo que están viviendo.

Alteraciones en su personalidad (estados de grandiosidad).

Es importante estar atentos a estos cambios y hablar con el pediatra quien descartara si hay patología orgánica y si requiere que sea evaluado por un profesional del área de salud mental, una vez descartado lo orgánico.

También es importante que la familia disminuya los factores de estrés intrafamiliar, que el joven pueda cumplir con medidas de higiene del sueño (mantener horarios de vigilia y de dormir), que no estén en contacto con amigos que puedan iniciarlo al consumo de cannabis que dispara la psicosis, evaluar con un especialista en salud mental si hay desarrollo de ansiedad y de depresión en el adolescente, si se realiza autolesiones, si el joven presenta desesperanza.

La terapia Cognitiva Conductual favorece no solo porque se le da psicoeducación al paciente y su núcleo familiar, sino que se trabaja con los patrones de pensamientos, trabajar en la autoestima del joven, evitar la estigmatización, evaluar si el joven esta insertado dentro de la escuela y si no es víctima de bulling o aislamiento.

Observar a tiempo todos estos síntomas generará cambiar algunas variables para que el atravesamiento de una patología tan compleja como una psicosis no genere en el joven un abrupto y traumático cambio.

Lic. Mónica Arcas Psicóloga Clínica www.ansiedadweb.blogspot.com

 

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