LAS PSICOSIS EN LA ADOLESCENCIA
La adolescencia es un tramo de
la vida muy complicado donde puede llegar a manifestarse una de las
enfermedades mas atemorizantes para un núcleo familiar como es el advenimiento
de una psicosis en un hijo.
La esquizofrenia hace su debut
en esta etapa de la vida con un estado mental y emocional alterado donde
aparecen síntomas tanto positivos como negativos de la enfermedad.
Cuando se habla de síntomas
positivos aparecen las alucinaciones que son percepciones sin un objeto real,
pero que el joven tiene certeza de lo que esta percibiendo, o voces que le
hablan, o sancionan y que le generan extremado miedo y alteración mental, al
igual que alteraciones del pensamiento de modo delirante, por lo general el
inicio del primer brote esquizofrénico aparece en la terminación de la
adolescencia e inicio de la edad adulta, pero hay síntomas prodrómicos que
pueden observarse en niños más jóvenes que pueden hacer sospechar el desarrollo
de esta enfermedad psiquiátrica, advertir de esto hará que se generen acciones
terapéuticas rápidas que puedan prevenir el deterioro y mejorar el
funcionamiento psíquico. La idea es que detectando y modificando a través de la
reducción del estrés, manejo de la ansiedad y mantener la higiene del sueño de
estos niños se pueda reducir el estilo de vida que no gatille de manera
exagerada un brote.
Cuando se habla de síntomas
prodrómicos de psicosis aluden a síntomas muy débiles pero que funcionan como
una señal a la cual debemos estar atentos, especialmente la familia del joven.
Los síndromes prodrómicos se dan
en una gama muy extensa que va desde sintomatología leve, moderada o grave, son
observables para la familia y deben ser tratados de manera precoz entre ellos
encontramos:
Bruscos cambios en la manera de
alimentarse (ausencia de apetito o voracidad)
Tendencia al aislamiento de
pares, de su familia (encierran en sus cuartos)
Cambios en la higiene del sueño
(hiporsomnia o estados de hipervigilancia ausencia de sueño)
Despreocupación por su imagen e
higiene de su cuerpo
Dificultad de organizar su
pensamiento, aparición de ideas “raras”
Percepciones (alucinaciones) ven
sombras, creen escuchar voces que lo nombran, sentir irrealidad de lo que están
viviendo.
Alteraciones en su personalidad
(estados de grandiosidad).
Es importante estar atentos a
estos cambios y hablar con el pediatra quien descartara si hay patología
orgánica y si requiere que sea evaluado por un profesional del área de salud
mental, una vez descartado lo orgánico.
También es importante que la
familia disminuya los factores de estrés intrafamiliar, que el joven pueda
cumplir con medidas de higiene del sueño (mantener horarios de vigilia y de
dormir), que no estén en contacto con amigos que puedan iniciarlo al consumo de
cannabis que dispara la psicosis, evaluar con un especialista en salud mental
si hay desarrollo de ansiedad y de depresión en el adolescente, si se realiza
autolesiones, si el joven presenta desesperanza.
La terapia Cognitiva Conductual
favorece no solo porque se le da psicoeducación al paciente y su núcleo
familiar, sino que se trabaja con los patrones de pensamientos, trabajar en la
autoestima del joven, evitar la estigmatización, evaluar si el joven esta
insertado dentro de la escuela y si no es víctima de bulling o aislamiento.
Observar a tiempo todos estos
síntomas generará cambiar algunas variables para que el atravesamiento de una
patología tan compleja como una psicosis no genere en el joven un abrupto y
traumático cambio.
Lic. Mónica Arcas Psicóloga
Clínica www.ansiedadweb.blogspot.com
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