viernes, 21 de agosto de 2020

CANCER DE MAMA Y SU RELACION CON EL ESTRES CRONICO

 


 “El cuerpo humano es el carruaje, el yo el hombre que lo conduce, el pensamiento son sus ruedas y los sentimientos los caballos que lo arrastran”

Platón

El estrés es un fenómeno muy complejo que se genera cuando el organismo es sometido a tensión, pero cuando el organismo tiene la capacidad de respuesta adaptativa ante las demandas psicológicas y/sociales tiene una connotación positiva, ya que el organismo se prepara para la lucha o huida de un estímulo aversivo. Pero sucede muchas veces que hay un desequilibrio sostenido en el tiempo de estas demandas agota el organismo y genera desequilibrios que modifican a veces de manera drástica nuestra neurobiología.

El cáncer de mama tan común en las mujeres, tiene múltiples orígenes, está la predisposición genética en muchos casos pero también se relaciona con el estrés crónico vivido en donde la persona ha sostenido  situaciones de mucho traumatismo en donde no ha podido responder de manera eficaz y quedando el sistema inmunológico deprimido.

El sistema de defensa actúa acorde a nuestras emociones, tanto positivas como negativas, los glóbulos blancos, las inmunoglobulinas, los linfocitos actúan de manera diferente, si hay predominio de serotonina que es una hormona asociada a la tranquilidad, da una respuesta positiva,  que si hay un aumento significativo de cortisol en sangre, hormona ligada a la ansiedad.

Actualmente se está viviendo en términos globales etapas donde el sujeto está rodeado de amenazas sean reales o imaginarias, para el sistema psíquico ambas tienen igual valencia, estas cascadas de estrés llevan al organismo a un estado de agotamiento y desgaste lesionando el sistema inmunológico y llevándolo a la propensión de enfermarse. Es así que el cuerpo comunica una necesidad de atención a partir de su desequilibrio que muestra la enfermedad, y que exige el cambio de un estilo de vida más tranquilo, de hábitos, de relaciones con el otro y una modificación de la forma de pensar y actuar ante las adversidades que siempre se presentan en el horizonte de todas las personas.

Esta enfermedad oncológica se la ha asociado mucho con el estrés, pero es multicausal hay factores de tipo genético-hereditarios, alteraciones hormonales (estrógenos), estilo de vida acelerada, psicológicos evidenciado en traumas como pérdidas afectivas o vivencias traumáticas vividos en forma crónica en muchos casos, ambientales relacionada con lugares de alta contaminación etc.

Desde el punto de vista fisiológico el fenómeno de estrés puede explicarse a través de la identificación de amenazas internas o del mundo externo que trasladan la información al hipotálamo y de allí se darán las respuestas se irán transmitiendo   a las vías nerviosas y hormonales que activaran los órganos o sistemas (neuroendocrinos) que van a confrontar la amenaza. Pero cuando una persona se encuentra muy distresada, es decir que tiene una sobreactivación biológica, el sistema inmunológico esta suprimido y no opera de manera eficiente detectando agentes infecciosos, hongos, parásitos virus y células cancerosas.

Las enfermedades psicosomáticas se producen por activación del sistema del SNA o por la supresión del sistema inmunológico, ambos procesos están relacionados con estados de estrés, generando un exceso de hormonas tales como la adrenalina y el cortisol en los órganos que son estimulados por los tejidos nerviosos. El aumento hormonal estimula la tasa metabólica y cuando no se logra relajar el cuerpo surgen las disfunciones en los diversos órganos.

Desde la óptica social el sujeto enferma a partir de la vivencia de experiencias negativas amenazantes para su vida, que generan una alteración de la forma de vida habitual y que es vivido de manera desesperanzadora. La desocupación, el divorcio conflictivo,  la vivencia de una relación tóxica amenazante de características psicopáticas, la muerte y/o enfermedad grave e inesperada de un hijo entre otras causas generan patologías y principalmente el modo cognitivo de encarar una enfermedad, ya que los pensamientos altamente negativos deja al sistema inmunológico en una situación vulnerable, ya que las actitudes de duda y desesperanza y la creencia de la pérdida de control son los elementos más negativos frente a la enfermedad, ésta nunca debe hacer perder la dignidad de la persona,  la enfermedad es la que debe afrontar con el apoyo de sus médicos, del tratamiento adecuado, de la confianza en el mismo y de sus tratantes pero ninguna manera la enfermedad define la identidad

Trabajar las emociones es una de las tareas más específicas desde el punto de vista psicológico, el miedo, la bronca, el rencor, la impotencia son elementos que deben ser evaluados en cada paciente y se traduce en los modos interpretativos como cada uno lo vivió, como se defendió o como se paralizo frente a una situación que lo sobrepaso o que padeció durante años.

Es importante detectar que fuente de estrés es el núcleo que se desarrolla en cada persona, así como su forma de reaccionar frente a la enfermedad, ésta en realidad es el acceso a la conciencia de cambio, la ruta hacia la sanación, y destaco la diferencia entre curación y sanación, la primera es de afuera hacia adentro a través de los diversos tratamientos (QMT/Rayos), hoy un cáncer de mama tomado precozmente tiene una alta tasa de cura, y la sanación es de adentro hacia afuera es un proceso individual , de crecimiento espiritual, de autoconocimiento, de perdón, de liberarse de la bronca y el dolor que le han infligido.

Todas las personas tienen la capacidad de sanación personal, más allá de la curación. Se necesita comprender y reflexionar sobre el sentido de la enfermedad, que nos viene a decir ésta, que nos permite modificar y escuchar aquello que no se ha podido. El apoyo psicológico de estos pacientes requiere un alto compromiso del proceso, mucha empatía y respeto por las diversas creencias religiosas que en alto grado los pacientes se apoyan.

Lic. Mónica Arcas Psicóloga Clínica – 15 3488 2542

Psicoterapia Cognitivo Conductual – Especialización en Psicosomáticas -

 

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