domingo, 6 de septiembre de 2020

Trastorno bipolar aproximaciones clínicas psicológicas

 

La bipolaridad, antes denominada Psicosis maníaca depresiva, es una enfermedad de humor , de curso crónico y recurrente, con una variedad de sintomatología que va desde la hipomanía, manía y depresión, la combinación de los mismos que se producen en estados que suelen virar en días (switch de la manía a la depresión, algunos con intervalos de regulación emocional o lucidos). Afecta a ambos sexos, y aproximadamente el 0,5 al 1,5 de la población la padece. El origen de esta enfermedad es multicausal con un gran componente genético neurobiológico, los factores psicosociales también influyen en su agravamiento. Requieren tratamiento farmacológico y psicoterapéutico excluyente, porque el riesgo al suicidio es muy alto en esta patología. Las fluctuaciones del estado de ánimo que caracteriza a esta enfermedad se alternan en estados de hipomanía (estado excitatorio) y estados de depresión muy marcados, estas manifestaciones de la enfermedad alteran las relaciones interpersonales, familiares, laborales y académicas. Al igual que el Trastorno obsesivo compulsivo, esta patología tiene un retraso en el adecuado diagnóstico, especialmente cuando solo se observa en la conducta la alteración depresiva, pero indagando profundamente han tenido aunque sea en el espacio acotado estados previos de hipomanía que pudo haber estado por términos de pocos días como antecedente, es por ello que es importante un estudio longitudinal de los episodios manifestados en el tiempo a partir de la salida de la adolescencia preferentemente.

Hay varias presentaciones del trastorno bipolar entre ellos esta:

·        Trastorno Bipolar 1 (estado de manía con o sin depresión) Aquí el paciente es altamente disfuncional y requiere generalmente internación, hay que estar atento al alta de  internación , pues es el período donde se aprecia más intentos de suicidio)

·        Trastorno Bipolar 2 (hipomanía y estado de depresión mayor)

·        Trastorno Ciclotímico ( hipomanía y síntomas depresivos leves)

·        Trastorno bipolar y Abuso de sustancias

·        Trastorno bipolar y enfermedad médica en comorbilidad.

·        Trastorno bipolar asociado a otros trastornos en personalidad

En los casos de estados de manía severa incluye síntomas psicóticos como estados de delirio (síntomas positivos), en cambio los estados de hipomanía no lesionan el funcionamiento a tal nivel pero es un estado excitatorio donde la persona se encuentra hiperactivada, irritable y genera disfuncionalidad familiar.

En la manía este estado anormal del procesamiento cognitivo conductual se manifiesta con ánimo excitado anormal, expansivo  y persistente. Pero con anterioridad al episodio maníaco o posterior a este, existe la presencia de estados de hipomanía en la historia del paciente. En la manía la persona se manifiesta con una conducta de aumento desproporcionado de su autoestima (grandiosidad y expansión del yo), un estado excitatorio en donde el sujeto puede estar muy activo y sin dormir, aumentando su productividad e incluso su libido sexual, la falta de control de los impulsos los lleva a desordenes con la economía, gastos altos de tarjeta sin medir riesgos, firma de documentos que comprometen la economía de la familia, estado de falta de atención y distracción, aumento de la locuacidad esta verborreico pero pierde la idea directriz de la conversación se dispersa sin poder tener la conversación un orden, sus pensamientos se precipitan a mucha velocidad, idea tras idea, hay un deterioro global de las funciones ejecutivas que repercuten en su conducta interpersonal, por lo general requiere una internación para regular ese estado excitatorio.

En los estados depresivos, la persona tiene tendencia a la hipersomnia, pero también puede llegar a tener insomnio de conciliación,  esta anérgico, le cuesta hacer las cosas, su curso de pensamiento es lento y prevalece la anhedonia, que es la falta de placer a realizar o experimentar estados de bienestar en todo lo que antes le producía placer. Muchas veces aparecen estados de falta de apetito, hay fatiga y  tienen cogniciones depresógenas, de inutilidad y de sentimientos de culpa y desesperanza que deben ser evaluados por la posibilidad de tener ideas de muerte de perder el sentido vital y llevarlos a cometer un suicidio, en la bipolaridad el suicidio tiene una tasa alta si no es tratado adecuadamente a través de la administración de fármacos antipsicóticos.

Comorbilidades:

·        Comorbilidad con patologías orgánicas como ser diabetes, patología cardiovascular, patologías autoinmunes.

·        Con otros trastornos psiquiátricos como ser abuso de sustancias (Cannabis/cocaína), trastornos del neurodesarrollo, déficit de atención e hiperactividad de adultos, trastornos de la conducta alimentaria, trastornos de la ansiedad.

Es importante trabajar terapéuticamente con terapia dialéctica conductual, trabajando las emociones disruptivas de estos pacientes, identificando y pudiendo ayudarlos a través de la psicoeducacion a la modulación no solo de sus emociones sino también de sus conductas, identificando en forma precoz los síntomas prodrómicos como ser las alteraciones del ciclo circadiano, la adhesión al tratamiento farmacológico, así como al manejo interpersonal y/o conflictos familiares que se suscitan, las formas comunicativas y las estrategias de resolución de problemas especialmente en el ámbito laboral académico.

También el enfoque psicológico debe ocuparse de la psicoeducación del núcleo familiar para que pueda ayudar al paciente a la mantención del tratamiento tanto farmacológico como psicológico, especialmente cuando están en fase depresiva que se niegan a hablar o no cumplen con los horarios de las tomas farmacológicas, pues son pacientes muy complejos para el tratamiento, siempre hay que estar atentos de no descuidar las comorbilidades que como en el caso de la ansiedad se complejizan en estados agudos de la misma con ataques de ansiedad, estados convulsivos epileptoides a modo de crisis histérica.

La bipolaridad es un trastorno complejo desafiante para el terapeuta, es importante el trabajo en equipo para abordar la patología de manera integral, deben ser evaluados con regularidad en las diferentes fases y en los estados de ansiedad, a los efectos de ir detectando los cambios anímicos y la disfunción persistente para ajustar en el caso del médico el reajuste y/o cambio medicamentoso si así lo requiere.

Licenciada Mónica Arcas – Psicóloga clínica – 15 3488 2542 -

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